viernes, 5 de septiembre de 2008

HOLOCAUSTO HORNOS DE LA MUERTE

AUSCHWITZ-BIRKENAU (Polonia) situado en Polonia, a unos 60 Km al oeste de Cracovia, en el norte de Silesia Oriental, que fue anexionada por la Alemania nazi tras la invasión de Polonia en septiembre de 1939. El primer campo fue construido poco después de la invasión de Polonia, en un suburbio de Oswiecim (Zasole), y alojaba unos 10.000 prisioneros. El segundo campo, denominado Auschwitz II, o Birkenau, se construyó a 3 Km del campo original, en marzo de 1941. Aunque no hay cifras muy exactas, de los 405.000 prisioneros registrados, sobrevivieron 65.000.

De los 16.000 prisioneros de guerra soviéticos, sobrevivieron 96. Varias estimaciones sugieren que se asesinó a 1,6 millones de personas. Los prisioneros eran registrados y recibían un número de identificación que se les tatuaba en el brazo izquierdo cuando salían de la cuarentena en Birkenau para realizar trabajos forzados en Auschwitz o en alguno de los subcampos.

Tambien se aplicaba el mismo procedimiento a los prisioneros que eran enviados directamente a Auschwitz I: 405.000 prisioneros fueron registrados de esta manera. La inmensa mayoría de las víctimas de Auschwitz no era incluida en ninguna clase de registro: los hombres y mujeres que, al llegar a Auschwitz II, eran enviados a las cámaras de gas y asesinados inmediatamente.

Tampoco se incluía en el registro a los prisioneros que eran enviados a trabajar en otros campos de concentración no pertenecientes al sistema de Auschwitz... Aún había otro grupo de prisioneros no registrados, los que eran ejecutados después de una corta estancia en el campo.
Este grupo estaba formado sobre todo por rehenes, oficiales del ejército soviético y partisanos. En las cámaras de gas, los presos eran introducidos en grupo.Un testimonio de un soldado de las SS Boeck dice: "Había una señal de ... a desinfección.

Abrían la puerta, arrojaban a los niños al interior y cerraban. Se oía un terrible grito. Un miembro de las SS subía al tejado. La gente seguía gritando durante unos diez minutos. Entonces los prisioneros abrían las puertas. Se cargaban los cuerpos en un vagón y se llevaban a una fosa. La siguiente tanda estaba en ese momento aún desnudándose en los barracones.

De la declaración de Hans Stark, el encargado de registrar las nuevas llegadas a Auschwitz: "En otro gaseamiento posterior, también en otoño de 1941, me ordenaron que vertiera Zyklon B en la abertura.Durante un gaseamiento, había que verter el Zyklon B por las dos aberturas de la cámara de gas a la vez. Este gaseamiento también era un transporte de 200 a 250 judíos, de nuevo hombres, mujeres y niños. Ya que el Zyklon B, venía en forma de gránulos, caía por encima de la gente al verterlo.
Entonces empezaron a gritar terriblemente porque ahora sabían lo que les estaba ocurriendo. No miré por la abertura porque había que cerrarla tan pronto como se vertía el Zyklon B. Tras unos pocos minutos se hizo el silencio. Después de que pasara un rato, debieron ser entre diez y quince minutos, se abrió la cámara de gas.
Los muertos yacían retorcidos y revueltos por todas partes. Fue una visión horrible. "Los crematorios, científicamente planeados, deberían haber podido hacer frente a todo el proyecto, pero no podían.
El complejo tenía cuarenta y seis nichos de horno, cada uno con capacidad para entre tres y cinco personas. La incineración en un nicho duraba una media hora. Llevaba una hora al día limpiarlos. Pero los bien construidos crematorios fallaron en varios campos, y sobre todo en Auschwitz en 1944. En agosto, el total de incineraciones alcanzó un pico de 24.000 al día, pero aún así había un cuello de botella.
Las autoridades del campo necesitaban un método de eliminación de los cadáveres económico y rápido, así que de nuevo cavaron seis enormes fosas y reabrieron antiguas fosas cavadas en el bosque.
Así, un tiempo después, la incineración en fosas se convirtió en el método principal de eliminación de cadáveres. Las fosas tenían canalizaciones en un lado que recogían la grasa humana. Para mantener las fosas ardiendo, los trabajadores asignados a esta tarea vertían aceite, alcohol y grandes cantidades de grasa humana hirviendo sobre los cadáveres.Varios de los setenta o más proyectos de investigación médica llevados a cabo por los nazis entre otoño de 1939 y primavera de 1945 tuvieron lugar en Auschwitz.
Estos proyectos incluían experimentos realizados con seres humanos contra su voluntad, y se empleó al menos a siete mil personas, basándose en los documentos existentes y los testimonios personales; sin duda hubo muchos más que fueron utilizados sin que quede ningún documento o testimonio.Unos doscientos médicos alemanes participaron en los experimentos de los campos de concentración.
Había tres grandes clases de experimentos.La Luftwaffe realizaba experimentos sobre supervivencia y rescate, incluyendo investigaciones sobre los efectos de la gran altitud, las bajas temperaturas y la ingestión de agua de mar.
El tratamiento médico era la segunda clase, y tenía que ver con la investigación en el tratamiento de heridas de guerra, ataques con gas, y la formulación de agentes inmunizadores para tratar enfermedades contagiosas y epidemias.
Finalmente, había una tercera clase de experimentos raciales, incluyendo la investigación sobre enanos y gemelos y el estudio del esqueleto. Fue liberado el 30 de abril de 1945.

jueves, 4 de septiembre de 2008

Albert Fish - El abuelo canibal

Albert Fish nació el 19 de mayo de 1870 en Washington en el seno de una familia respetada aunque con antecedentes en enfermedades mentales. Creció en un orfanato donde fue abusado sexualmente lo que le acarreó en su mente su fascinación por el sadomasoquismo. Se sabe que tuvo una caída desde un árbol lo que le provocó una lesión en el cerebro y como consecuencia dolores de cabeza crónicos y mareos.

Albert Fish en su niñez desarrolló una obsesión por el castigo, se divierte infligiendo dolor a los demás y a él mismo. Comienza su colección de recortes de prensa sobre asesinos en serie y especialmente de caníbales que es con quienes se siente identificado. Con 20 años y con cierta experiencia en relaciones homosexuales masoquistas ejerce la prostitución en Washington donde viola a un niño y asesina a su primera víctima.

En esa época de su vida comienza a obsesionarse con la idea del pecado y alucina con la religión, su única salida es sacrificarse con dolor y él mismo se auto castiga frotando su cuerpo desnudo con rosas con espinas, clavándose agujas de marinero en la pelvis y en los órganos genitales en una ocasión fue sorprendido en su habitación totalmente desnudo masturbándose con una mano y con la otra golpeándose la espalda con un palo con clavos y a cada golpe gritaba de dolor mientras su sangre corría por sus nalgas. Sadomasoquista en todas su letras, se complacía insertándose agujas en su cuerpo, especialmente alrededor de su órganos genitales, con bolas de algodón que se introducía en su ano y les pegaba fuego.

No solo consumía la carne de sus víctimas sino que además la orina, sangre y excrementos, lo que él atribuiría dicha tendencia a su triste historia de niñez abusiva. Fish se hizo a sí mismo como pintor, recorrió Estados Unidos torturando a niños casi en cada estado. La mayoría de sus víctimas provenían de familias pobres (de raza negra) por lo que no era probable que le inculparan debido al racismo que por aquel entonces imperaba.

Fue detenido en ocho ocasiones: por tentativa de estafa, robo, pago con cheques sin fondo, cartas obscenas a anuncios de agencias matrimoniales.
Fue internado en tres ocasiones en un hospital psiquiátrico aunque duró poco pues consideraban que no era peligroso ni estaba loco pues lo que él padecía era una personalidad psicopática de carácter sexual. La policía tardaría 6 años en acusarle de asesinato. Al fin fue detenido el 13 de diciembre de 1928. En su declaración afirmó que tras matar a la niña le cortó la cabeza y partió su cuerpo en dos con una sierra a la altura del ombligo y además añade:

"...Decidí comérmela. La llevé a una casa abandonada en Westchester en la que me había fijado. En el primer piso me desvestí completamente para evitar manchas de sangre. Cuando me vio desnudo se echó a llorar y quiso huir, pero la alcancé. La desnudé, se defendió mucho, me mordió y me hizo algunos rasguños. La estrangulé antes de cortarla en pedacitos para llevarme a casa toda su carne, cocinarla y comérmela. No pueden imaginar cuán tierno y sabroso estaba su culito asado. Tardé nueve días en comérmela por completo. No me la tiré, aunque hubiese podido hacerlo de haberlo querido, murió virgen".
Confiesa además otros asesinatos cometidos así como “un deseo irresistible de comer carne cruda las noches de luna llena” y comer sus propios excrementos ( por dios!!). Sin miedo… le fascinaba bailar desnudo durante las noches de luna llena. Declaró que a un niño de tan solo 4 años le flageló hasta que su sangre corrió por sus piernas, le cortó las orejas, nariz y ojos, le destripó y cogió su sangre para bebérsela, lo desmembró y se preparó un estofado con la parte más tierna.
Eso no es todo amigos, a un joven vagabundo lo secuestró durante dos semanas, le obligó a hacer toda clase de actos coprófagos, masoquistas y sádicos, intentó cortarle el pene con unas tijeras, pero tal era su sufrimiento que arrepentido le dio 10 dólares y le dejó marchar. Cuando se le preguntaba la cifra exacta de sus víctimas respondía sonriendo: “por lo menos 100” ( lo que sí es seguro un total de 15 inofensivos niños).
Sus últimas palabras antes de morir fueron: "¿Cómo es posible que yo haya llegado hasta aquí?"
“Qué alegría morir en la silla eléctrica. Será el último escalofrío, el único que todavía no he experimentado” (para él, placer supremo).
Es más, durante su ejecución, en la primera descarga se produjo un cortocircuito porque en su pubis tenía clavados más de 20 alfileres y clavos”. Fish por fin murió por causa de una descarga mucho más potente.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

El mendigo asesino - Escalero

Francisco García Escalero "El Escalero" o "El mendigo asesino" es otro de los asesinos en serie españoles de los últimos tiempos. Mendigo de profesión, sin domicilio fijo. Confesó ser el autor de un total de 15 crímenes cometidos en los últimos años. Sus víctimas eran mendigos de ambos sexos, preferentemente varones. Enfermo mental se dedicaba a pedir limosna en la puerta de las Iglesias. Había sido detenido varias veces por violador de tumbas, necrófilo...

Escalero nació en Madrid, el 24 de mayo de 1954. Creció junto a su hermano mayor entre las chabolas de un barrio madrileño cercano al cementerio de la Almudena. Fue un niño raro, de carácter extraño, melancólico, enfermizo, solitario, al que gustaba pasearse por las noches entre las tumbas del cementerio.En su infancia sufrió impulsos suicidas tales como tratar de cruzar la carretera cuando pasaba un coche, lo que irritaba a su padre, y por ello, sufrió brutales palizas.

En 1973 ingresa en un reformatorio tras haber robado una motocicleta, y justo al salir de allí, a los 21 años comete su primer delito de importancia: junto a unos amigos atraca a una pareja en las inmediaciones del cementerio de la Almudena. Violan a la joven en presencia de su novio, por lo que fue condenado a 12 años de cárcel. En la prisión se cubre el cuerpo con tatuajes, algunos con frases tan significativas como: “Naciste para sufrir”. Al salir de prisión, con treinta años, sin amigos ni formación alguna, le resulta imposible encontrar un empleo y comienza a vagabundear y a practicar la mendicidad en los alrededores de la parroquia de Nuestra Señora de Fátima.Le gustaba beber en enormes cantidades mezclando pastillas con alcohol, por lo que a veces mostraba un comportamiento agresivo y muy violento.
También sufre alucinaciones auditivas, una serie de voces que le piden que cometa nuevos crímenes y que profane cementerios. “Las voces se ríen de mí. Me dicen que quieren sangre. Entonces le saqué el corazón. Y mordí un trozo...” “Iba por la calle como si no existiese, no chocaba con la gente, era como si no tuviera cuerpo. Me miraba a los espejos como si no fuera yo, no me reconocía. Llegué a pensar que podría ser un espíritu, otra persona que se había metido en mi. Oía voces interiores, me llamaban, que hiciera cosas, cosas raras, que tenía que matar, que tenía que ir a los cementerios”.
Atormentado por las voces, Escalero inicia su desenfrenada carrera asesina. No fue muy lejos en busca de sus víctimas, sino que las eligió entre mendigos y prostitutas. Su primera víctima es Paula Martínez, una prostituta toxicómana con la que contacta en la calle Capitán Haya, de Madrid. En agosto de 1987, Paula aparece en las afueras de Madrid decapitada y calcinada. “No sé si estaba en un sueño o algo que me pasó por la cabeza. No recuerdo mucho”.
La cogí en la Castellana y luego la maté y le corté la cabeza”. Nueve meses después, en marzo del 88, Francisco asesina a un mendigo llamado Juan, le apuñala por la espalda y le aplasta la cabeza con una piedra. Apenas unos meses después otro sin techo que compartió muchas jornadas con él en los comedores de la beneficencia, aparece quemado y muerto junto a la tapia del cementerio de Aluche. Así continúan nuevos asesinatos. Sus víctimas son cada vez más numerosas, y sus crímenes más brutales sin dudar en cometer las más diversas atrocidades: cose los cuerpos a cuchilladas por la espalda, les machaca el cráneo con piedras o los decapita sin más, a algunos incluso les saca las vísceras o el corazón con una navaja (a veces incluso probando un bocado de estas partes mutiladas). Luego, para borrar el rastro, quemaba lo que queda de los cadáveres, les cortaba las yemas de los dedos.
Los asesinatos los alternaba con macabras orgías de necrofilia y profanando las tumbas de los cementerios. De vez en cuando saltaba las tapias del cementerio de la Almudena y bajo el efecto de la mezcla de alcohol y drogas, rompía algún nicho, sacaba los cuerpos de la fosa y abusaba de ellos sexualmente. Así, se creyó, y posiblemente aún se siga creyendo, que profanaciones tan conocidas en dicho cementerio, como la del 10 de abril de 1986 o la del 13 de noviembre de 1986, eran obra de una secta satánica o algún adorador del Diablo, cuando se trataba de la obra de un asesino en serie psicótico...
En marzo de 1989, un mendigo llamado Ángel, aparece semidecapitado y con las yemas de los dedos amputadas. Dos meses después, en mayo, un indigente de 65 años llamado Julio, aparece con el cuerpo cosido a puñaladas, el pene amputado y su cuerpo carbonizado. La policía de homicidios de Madrid, cree que entre estasmuertes no existe conexión alguna...
Escalero, no ceja en su impulso asesino, sus siguientes cinco víctimas aparecen también mutiladas, quemadas y decapitadas. La investigación criminal no encuentra solución a este macabro rompecabezas. Hasta que pasados siete años desde el primer crimen, la policía se pone en la pista cuando Francisco y su amigo y compañero de correrías Víctor Luis Criado se fugan juntos del hospital psiquiátrico Alonso Vega de Madrid. Juntos se dedican a beber. Cuarenta y ocho horas más tarde, Víctor aparece muerto con el cráneo hundido y quemado entre papeles y mantas en la tapia de la iglesia de los Sagrados Corazones.
Después de cinco años cometiendo asesinatos, un día esas voces le inciden a suicidarse, y Escalero se arroja delante de un coche, pero sólo se fractura una pierna. Una vez en el hospital, confiesa sus crímenes a las enfermeras y les suplica que le detengan porque no quería seguir matando. Escalero es detenido y confiesa: “Compré bastante vino, y él también bebió. Recuerdo que le di con una piedra en la cabeza y... luego lo quemé...” En Abril de 1994, en Madrid, saltó a los medios de comunicación la noticia de que un mendigo de 39 años, Francisco García Escaleno, mató a sangre fría a 11 personas. Fue la primera confesión, a partir de ella Francisco García Escalero relató a la policía uno por uno, catorce asesinatos. No ahorró detalles, incluyendo la satisfacción que experimentaba cuando mantenía relaciones sexuales con los cuerpos sin vida de las víctimas, o lo que les costaba matarlos. “Lo maté. Estuvimos bebiendo en el parque al lado del cementerio y tomando pastillas. Me las pedía el cuerpo para poder hablar mejor. Luego le dije dónde íbamos a dormir y en el cementerio sentí las fuerzas, me daba impulsos, cogí una piedra y le di en la cabeza y luego le quemé con periódicos y luego me fui a dormir al coche y al día siguiente al día siguiente al hospital. Ahora me siento con la mente en blanco, como si estuviera muerto”. Fue juzgado en febrero de 1995. El informe de todos los forenses coincidió en que su peligrosidad continuaba, pero no era responsable de sus actos, el mendigo asesino fue absuelto por enajenación mental, producto de su alcoholismo crónico y su esquizofrenia. En la actualidad, sigue recluido en el psiquiátrico penitenciario de Foncalent en Alicante, y según el personal del centro, no ha vuelto a mostrarse agresivo.

martes, 2 de septiembre de 2008

Richard Ramirez - The night stalker

Richard Ramirez "The Night Stalker" o el merodeador nocturno. Como la mayoría de los asesinos en serie, Ramirez fue en su adolescencia un chico problemático: a los 9 años ya comenzo a robar y mas tarde a consumir drogas en Texas, su estado natal. Una vez en Los Angeles, comienza su carrera como asesino, sin unas pautas concretas lo cual hacía mas dificil su detención: mataba a personas dandole igual sexo, raza, edad o condición. Las armas utilizadas iban desde un bate de beisbol a un puñal, pasando por varios tipos de pistolas.

Algunos psicólogos calificaron a Ramirez como un asesino fuera del grupo de los asesinos. Richard Ramirez "The Night Stalker" o el merodeador nocturno mató a 14 personas en Los Angeles entre 1984 y 1985.Su modus operandi también oscilaba, ya que podía asesinar de una manera organizada sin dejar pista o matar sin ningun cuidado creyendose amparado por su dios Satan, dibujando signos satánicos en las paredes , comiendo en casa de sus víctimas, robandoles el dinero que llevaban encima o dejando las armas homicidas en el lugar del crimen. Su juego preferido era salir de caza, acompañado por un walkman, oyendo AC/DC, encontraba a su víctima y entraba en su casa preparado para violar y matar.

Al principio, solo golpeaba y violaba, dejando incluso a la mayoria de sus víctimas con vida, pero después se hace mas sádico, como por ejemplo, en el asesinato de una joven, que violó y la sacó los ojos con una cuchara, matando a la chica después y enviandolos a su casa al día siguiente.
Como muchas de sus víctimas sobrevivían, una mujer le reconocio en Agosto del 85 por la calle, después de numerosos retratos robot enviados por la policía, y un grupo de gente a la voz de "matadlo" le persiguió y capturó mientras intentaba robar un coche, salvandose de ser linchado por una patrulla de policía
El 4 de Octubre del 89, reliza las siguientes declaraciones: "...Yo no creo ni en la hipocresía ni en los dogmas morales de la llamada sociedad civilizada. Solo me basta con mirar dentro de esta habitación, para conoceros tal y como sois: mentirosos, cobardes, asesinos, ladrones... y cada uno con su propia profesión legal. Sois unos gusanos hipócritas, me poneis enfermo..."

"...No necesito oir todos los raciocinios de vuestra sociedad. Ya los he oido antes y los argumentos siempre son los mismos..."

"... No me entendeis. Tal y como suponía, no sois capaces de hacerlo. Yo estoy mas alla de vuestra experiencia. Estoy mas alla del bien y del mal..."

Finalmente es acusado de 14 asesinatos, 5 intentos de asesinato, 9 violaciones (entre las cuales 3 fueron a menores), 2 secuestros (solía secuestrar niños para abandonarlos a cientos de kilometros de su casa solo por el placer de hacerlos sufrir), 4 actos de sodomía, 2 felaciones forzadas, 5 robos y 14 allanamientos de morada. A pesar de estos datos, se estima que actuó en muchas más ocasiones ya que su modus operandi no era facilmente identificable y él nunca colaboró con la policía dando datos de sus crímenes. En 1989 es condenado a la camara de gas, y Ramirez no perdio su fe: "... !Legiones de la noche!, !Razas de la noche!, no repitais los errores del Night Stalker y no concedais clemencia alguna... Yo sere vengado. Lucifer esta con nosotros..."

lunes, 1 de septiembre de 2008

Petiso Orejudo - Cayetano Santos Gordino

Cayetano Santos Gordino, El Petiso Orejudo. La ciudad porteña de Buenos Aires vio nacer, el 31 de octubre de 1896, al hijo de los inmigrantes calabreses Fiore Gordino y Lucía Ruffo. Este niño quién llevaría el nombre de Cayetano Santos horrorizaría a la Argentina algunos años más tarde bajo el apelativo de el "PETISO OREJUDO".

Fiore fue quizá responsable en parte de haber engendrado a quién se convertiría en el primer criminal en serie en la historia policial argentina. Alcohólico y golpeador, había contraído la sífilis tiempo antes del nacimiento de Cayetano. El niño vino al mundo con graves problemas de salud, de hecho, durante sus primeros años de vida estuvo varias veces al borde de la muerte a causa de una enteritis.

La niñez de Cayetano transcurre en la calle, vagando. A partir de los cinco años concurre a varias escuelas de donde siempre es expulsado por su falta de interés en los estudios y su comportamiento rebelde. El escenario de sus correrías y carrera criminal serían los baldíos y conventillos de los barrios de Almagro y Parque Patricios, por entonces todavía al borde de la pampa. Es una zona de quintas, de retiro, de descanso. Pero también es un arrabal desgranado de paisanos y extranjeros.

El 28/09/1904, contando con apenas 7 años, Cayetano da inicio a su carrera criminal, a fuerza de engaños lleva a Miguel de Paoli, de casi dos años hasta un baldío y allí lo golpea para luego arrojarlo sobre un montón de espinas, un policía que pasaba se percata de lo sucedido y lleva a ambos niños a la comisaría de donde serían recogidos mas tarde por sus respectivas madres.
Al año siguiente, Cayetano agrede a su vecina Ana Neri, de apenas 18 meses. Le conduce hasta un baldío en donde le golpea repetidamente en la cabeza con una piedra. Nuevamente es descubierto por un policía quién pone fin al ataque y le detiene, pero, dada su corta edad es dejado en libertad esa misma noche. Extrañamente, el que sería el primer asesinato de Cayetano pasó desapercibido y solamente sería descubierto años después cuando lo relata, en su confesión ante la policía. Según él cuenta, en 1906 toma a una niña de aproximadamente 2 años y la lleva hasta un baldío sobre la calle Río de Janeiro donde intenta estrangularla, después, decide enterrarla viva en una zanja que cubre con latas. Las autoridades, al conocer este crimen, se trasladan hasta el lugar pero se encuentran con que se había edificado una casa de dos pisos. La historia no pudo ser corroborada a pesar de que los archivos policiales registran una denuncia por desaparición con fecha 29 de marzo de 1906, de una niña de tres años de nombre María Roca Face, tomada en la comisaría 10ª. La niña desaparecida nunca fue encontrada.
Ese mismo año, al parecer apenas algunos días después de cometer su primer asesinato, sería denunciado ante la policía por su padre al descubrir que ha martirizado a aves domésticas. Fiore encuentra dentro de un zapato de su hijo un pájaro muerto y, debajo de su cama, una caja en donde guarda los cadáveres de otras aves.
Cayetano pasó recluido poco más de dos meses y después regresa a las calles, como ya no asiste a la escuela vuelve a dedicarse a la vagancia, sumido en sus morbosas fantasías, masturbándose continuamente. El 9 de septiembre de 1908 vuelve a las andadas, conduce a Severino González Caló, de 2 años, a una bodega ubicada frente al Colegio del Sagrado Corazón, ahí lo sumerge en una pileta para caballos cubriéndola después con una tabla para ahogar al pequeño. El propietario del lugar, Zacarías Caviglia, descubre la tentativa pero Godino se defiende diciendo que el niño había sido llevado hasta allí por una mujer vestida de negro de la que suministra señas particulares. Es conducido a la comisaría de donde es recogido al día siguiente.
Seis días más tarde, el 15 de septiembre, en Colombres 632, quema con un cigarrillo los párpados de Julio Botte, de 22 meses de edad. Es descubierto por la madre de la víctima, pero alcanza a huir.
El 6 de diciembre Fiore y Lucía Godino, cansados de los continuos problemas causados por Cayetano vuelven a entregarlo a la policía, esta vez es enviado a la Colonia de Menores Marcos Paz en donde permanece por tres años. Durante su encierro concurre a clases en donde medio aprende a leer y escribir.
La estancia de Cayetano en Marcos Paz, lejos de regenerarlo, le endurece. El 23 de diciembre de 1911 regresa a las calles; ahora es un criminal frío y terriblemente potenciado.
Su liberación se da, al parecer, a petición de sus padres con quienes regresa a vivir. En un fútil intento por redimirlo de su secuela criminal se habían ocupado de conseguirle trabajo en una fábrica, por desgracia solamente es capaz de mantener el puesto por tres meses.
Nuevamente comienza a vagar por las calles, pero esta vez no se circunscribe a los barrios conocidos, sus vagabundeos le llevan a frecuentar lugares y personas del más bajo nivel de moral de la pujante ciudad de Buenos Aires. Asimismo , comienza a sufrir fuertes dolores de cabeza que se traducían en ganas de matar, sobre todo después de tomar alcohol.
1912 es un año que marca hitos en más de una historia, por un lado se desata la guerra en los estados balcánicos y por otra el Titanic se lleva al fondo del mar toda la gloria y pompa con que fue bautizado.
El 17 de enero del fatídico 1912 Cayetano, quién ya es conocido en las calles con el sobrenombre de "Petiso Orejudo", se introduce en una bodega de la calle de Corrientes y da rienda a otra de sus grandes pasiones; el fuego. El incendio que provoca tarda cuatro horas en ser sofocado por los bomberos. Después de su arresto declararía:
"Me gusta ver trabajar a los bomberos… es lindo ver como caen en el fuego."
El 26 de enero de 1912 un crimen aterrador conmueve a la sociedad porteña. El cadáver del menor Arturo Laurora, de 13 años es encontrado en una casa puesta en alquiler en la calle Pavón. El cuerpo es descubierto, golpeado y semidesnudo, con un trozo de cordel atado al rededor del cuello. Su desaparición había sido reportada apenas el día anterior. Las investigaciones no conducen a ningún lado. Posteriormente Cayetano confesaría la autoría de este crimen. El 7 de marzo siguiente Cayetano prende fuego a las ropas de Reyna Bonita Vaínicoff de cinco años, la pequeña fallece 16 días después de debatirse entre la vida y la muerte en el Hospital de Niños. En los meses siguientes el Petiso causa dos incendios más que son controlados fácilmente por los bomberos sin que se produzcan víctimas, el 24 de septiembre, mientras trabaja en una bodega propiedad de Paulino Gómez, Cayetano mata de tres puñaladas a una yegua. No fue detenido por falta de pruebas. Apenas unos días después prende fuego a la Estación Vail de la compañía de tranvías Anglo-Argentina, el incendio fue controlado por los bomberos. En noviembre 8 el Petiso Orejudo, con engaños como siempre, convence a Roberto Russo de 2 años a acompañarlo a un almacén en donde supuestamente le compraría unos caramelos. Le lleva hasta un alfalfar a pocas cuadras en donde le ata los pies y procede a ahorcarlo con un trozo de la cuerda que usa para atarse los pantalones, son descubiertos por un peón del alfalfar quién los entrega a las autoridades. Cayetano declara haber encontrado atado al niño y estarlo rescatando cuando son descubiertos, es liberado por falta de mérito.
El 16 del mismo mes, en un baldío situado en las calles de Deán Funes y Chiclana, intenta golpear a Carmen Gittone de 3 años. Un vigilante hace acto de presencia y el agresor consigue escapar. Días después, el 20 de noviembre, se lleva de la esquina de Muñiz y Directorio a la niña Catalina Naulener de 5 años. Busca un baldío por la calle Directorio, pero antes de encontrarlo la menor se resiste a seguir. Godino se descontrola y la golpea. El dueño de la casa ubicada en el número 78 de la mencionada calle interviene y Cayetano logra huir de nuevo. El último crimen del Orejudo es probablemente el mejor documentado de su espectacular carrera, su víctima, Gerardo Giordano de apenas tres años sale, como todas las mañanas después de desayunar con sus padres, de su casa ubicada en la calle Progreso número 2185 para reunirse con sus amiguitos y jugar a todo aquello que acostumbran jugar los niños en esa edad. Esa misma mañana del 3 de diciembre, a pesar de los acostumbrados gritos de su padre, Cayetano sale de su casa ubicada en Urquiza 1970, ya lleva clavada entre los ojos la determinación terrible de matar. Después de vagabundear un rato por las calles, Santos Godino encuentra, en la calle Progreso un grupo de chicos jugando. Se les suma sin despertar ninguna sospecha porque, después de todo, su aspecto de idiota siempre le ha permitido ganar la confianza de sus víctimas.
Poco después consigue convencer a Gerardo para que lo acompañe a comprar unos caramelos. Un rato antes y sin éxito, invitó a Marta Pelossi, de 2 años de edad; pero la menor, asustada, se refugió en su domicilio. Así pues, víctima y homicida se encaminan sin apuro hacia el almacén ubicado en Progreso 2599 en donde compran dos centavos de caramelos de chocolate. Enseguida el más chico los reclama, pero Godino, imperturbable, resuelve dosificarlos: le permite algunos, y le promete los demás si acepta acompañarlo hasta cierto lugar alejado, la Quinta Moreno. Una vez en la entrada, el chico llora y se resiste a entrar. Pero el asesino lleva hecho demasiado, ni siquiera vacila: lo agarra con violencia de los brazos, lo introduce en la quinta y lo arrincona cerca de un horno de ladrillos. Lo derriba con fuerza y lo aquieta poniéndole la rodilla derecha sobre el pecho. Godino conoce el mecanismo: con apuro, pero sereno, se quita el piolín que lleva por cinturón (se trata de esos lazos de algodón que se utilizan en albañilería para sostener las plomadas), y empieza a enrollarlo en el cuello de Gerardo, le da 13 vueltas y procede a estrangularlo. Pero Gerardo intenta levantarse, así que Cayetano procede a atarle de pies y manos cortando la cuerda con un cerillo encendido. De nuevo procede a asfixiarlo con el cordel pero el chiquillo se resiste a morir. Una idea cruza por la mente de Cayetano; ¿Por que no atravesarle la cabeza con un clavo?
Uniendo la acción a la idea el Petiso se da a la tarea de encontrar la herramienta deseada, su búsqueda le lleva al exterior del local en donde topa con el padre de Gerardo quién le pregunta por el paradero del niño, imperturbable, Cayetano, le responde no haberlo visto y le sugiere dirigirse a la comisaría más próxima a levantar un reporte. Mientras tanto el Orejudo encuentra un viejo clavo de 4 pulgadas, regresa con él junto a su víctima, usando una piedra como martillo lo hunde en la sien del niño moribundo y después de cubrirlo con una vieja lámina de zinc huye de la escena del crimen. Esa noche, durante la velación de su víctima, Cayetano hace acto de presencia. Después de observar durante algún tiempo el cadáver de Gerardo huye llorando del lugar. (Según declaró posteriormente, deseaba ver si el cadáver aun tenía el clavo en su cabeza) Para su desgracia dos policías, el Subcomisario Peire y el principal Ricardo Bassetti ya habían ligado cabos con casos anteriores y esa misma madrugada se allanó el hogar de los Gordino arrestando a Cayetano, encontrando en sus bolsillos un artículo de periódico aun fresco que relataba los pormenores del asesinato y en sus pantalones restos del piolín con que había intentado ahorcar a Gerardo.
Tras ser detenido confesó cuatro homicidios y numerosas tentativas de asesinatos. En una primera instancia, Santos Godino fue declarado irresponsable y se lo recluyó en el Hospicio de las Mercedes, en el pabellón de alienados delincuentes, donde atacó a dos pacientes. Uno estaba inválido en una cama. Otro se movía en silla de ruedas. Después intentó huir.
Lo trasladaron a la Penitenciaría Nacional de la calle Las Heras y finalmente, en 1923 se le trasladó al penal de Ushuaia, la provincia más austral de la Argentina, a la "Cárcel del Fin del Mundo". En 1927 los médicos del penal le hicieron una cirugía estética en las orejas, porque creían que allí radicaba su maldad. Obviamente este tratamiento "radical" no sirvió de nada. En 1936 pidió la libertad y se la negaron: de los dictámenes médicos elaborados por los doctores Negri y Lucero y los doctores Esteves y Cabred se concluye que; "Es un imbécil o un degenerado hereditario, perverso instintivo, extremadamente peligroso para quienes lo rodean"
De su vida de recluso se sabe poco. Apenas alguna anécdota como la siguiente: en 1933, consiguió detonar la furia de los presos porque mató al gato mascota del penal arrojándolo junto con los leños al fuego; le pegaron tanto que tardó más de veinte días en salir del hospital.
Las circunstancias de su muerte, ocurrida en Ushuaia el 15 de noviembre de 1944 siguen siendo nebulosas. Supuestamente murió a causa de una hemorragia interna causada por un proceso ulceroso gastroduodenal, pero se sabe que había sido maltratado y, con frecuencia, violentado sexualmente. Sobrellevó los largos días de la cárcel, sin amigos, sin visitas y sin cartas. Murió sin confesar remordimientos. El penal de Ushuaia fue finalmente clausurado en 1947. Cuando el cementerio fue removido sus huesos ya no estaban...