lunes, 22 de junio de 2009

Los viajes astrales: Técnicas y métodos

Un viaje astral es el llamado desprendimiento del cuerpo, pero simplemente es un cambio de conciencia del cuerpo físico al cuerpo astral. Todos cuando dormimos tenemos siempre viajes astrales inconscientes, llamados sueños.

En el plano astral, nosotros recuperamos vitalidad y fuerza, por eso es tan necesario dormir. Al nosotros desprendernos del cuerpo, estamos conectados por el cordón de plata, que es un hilo que va de mas o menos el abdomen, hasta el cuerpo astral. En el cuerpo astral, nosotros viajamos a la velocidad del pensamiento, que es lo más rápido que existe. Por lo tanto, si pensamos en estar en un lugar, aparecemos en ese lugar, y si pensamos en regresar, ya estamos en el cuerpo terrestre.

Los viajes astrales pueden ser conscientes, y no son provocados por nosotros, que es cuando una persona se duerme y de repente piensa despertar en el plano físico, ve su cuerpo y cree que esta despierto, pero lo único que paso fue que despertó en el plano astral. Muchas veces y a muchas personas les pasa este tipo de viaje astral, que no puede controlar bien porque no lo conocen y se ponen nerviosas y con miedo, pero no es mas que un simple viaje astral que se nos dio naturalmente.

Lo podemos identificar porque parece como si estuviéramos despiertos, pero nos queremos mover, gritar o hacer algo, pero no podemos. Los viajes astrales conscientes que son provocados, son cuando nosotros ya reconocemos algo del tema y utilizamos una técnica para desprendernos de nuestro cuerpo.

Al salir ya tenemos todo identificado y podemos trasladarnos al lugar que teníamos en mente. Estas experiencias las tenemos bien controladas, porque se logran hasta después de un periodo mínimo de 2 meses de practica constante. Puedes viajar al lugar que quieras a la velocidad del pensamiento provocándolo tu mismo.

Los viajes astrales inconscientes son: los que llamamos sueños, que son experiencias en lugares no similares a la tierra y por eso a veces se sueñan lugares no conocidos o cosas diferentes a las terrestres, incluso hay personas que sueñan el futuro. En el plano terrestre todos los objetos tienen sus cuerpos astrales, por lo tanto al viajar al plano astral, nos podemos encontrar un mundo astral idéntico a la tierra, por lo que podemos actuar en ese plano astral y a la larga dará su efecto en el terrestre. Todas las personas pueden hacer viajes astrales, lo único que cambia es la práctica que unos ya tienen y por lo tanto los controlan mejor.

El cuerpo astral no constituye algo de materia o algo físico, simplemente es algo de materia astral que podemos imaginar como si viéramos un espíritu con forma de persona, en el cual nosotros podemos viajar. El cuerpo astral se puede ir mejorando y así convertirlo en un cuerpo astral más avanzado que nos ayude a hacer mas cosas en el plano astral, tal como curar, influir en ciertas cosas, etc.

Características del plano astral

En el plano astral podemos llegar a hacer lo que pensemos, no se necesita caminar para poder llegar a un lugar, con tan solo pensarlo ya estamos ahí. Podemos traspasar paredes, en fin puedes llegar hasta donde tu quieras y hacer lo que más te imagines. Podemos, por ejemplo, visitar lugares a los que nunca hemos ido, encontrarnos con personas o entidades que no conocemos, tener sensaciones que en nuestro plano físico nunca podremos experimentar, etc ...

Técnicas para lograr el viaje astral

Para logra el viaje astral existen diversas técnicas y muy diferentes. En artículos anteriores ya hemos visto algunas técnicas par realizar el viaje astral, pero aquí mostraremos algunas más donde cada persona pueda ir probando aquella que más le guste o le proporcione mayor eficacia:

* Técnica de visualización

Una táctica buena para los que tienen el don de recordar cosas en la mente y de poder visualizar con la mente es la imaginarse un lugar que conozcan bien, al imaginar ese lugar solo falta recorrerlo con la imaginación. Es decir que se debe de imaginar un lugar ya conocido y debe sentirse uno dentro recorriéndolo con la mente esto se debe de hacer constantemente y habrá algún día donde estaremos realmente recorriendo ese lugar, y cuando estemos ahí, podremos transportarnos a otro lugar con tan solo pensarlo.

* Técnica de autoprogramación

Los que sepan programar su mente pueden utilizar con gran facilidad esta técnica: la idea de esta técnica, es ordenar a la mente trasladar la conciencia a algún lugar, y hacer que despertemos en ese lugar. Cuando estés a punto de dormir se comenzara una cuenta regresiva del número 30 al 0 en forma lenta para relajar la mente. Al llegar al número 0 hay que pronunciar mentalmente: "mi mente debe de guardar y obedecer la siguiente orden". Después de esto hay que pronunciar mentalmente con decisión la orden hay que repetirla hasta que sintamos que es necesario: "Esta noche realizare un viaje astral consciente a X lugar mientras duermo y recordare todo lo ocurrido al despertar".
Después repetiremos hasta que sea necesario: "Que se cumpla esta orden". Después de terminar esta programación debe dormirse casi instantáneamente, de no ser así hay que seguir repitiendo la orden hasta que nos llegue el sueño.

* Técnica para dormir observando

Esta técnica consiste en ir observando como te vas durmiendo y es sencilla para los que tienen un sueño ligero. Se debe de observar atentamente y relajadamente como el cuerpo se va durmiendo, va a haber un instante donde uno va a poder estar afuera de su cuerpo a voluntad. El cuerpo no esta despierto, pero tampoco esta dormido. La técnica está en no quedarnos dormidos y en levantarnos en el preciso momento en el que no estamos ni despiertos, ni dormidos.

* Técnica de imaginación

Esta técnica es buena para los que imaginan con facilidad, consiste en imaginar el lugar al que queremos ir, pero debemos hacerlo relajados, deberás sentirte realmente ahí, deberás caminar, oler, oír, tocar, sentir, deberás estar ahí con la imaginación y cuando menos te des cuenta estarás realmente en ese lugar.

* Técnica para después de despertar

Esta técnica es buena para los que se despiertan y pueden seguir durmiendo. Después de haber dormido bien y de haber despertado por primera vez, se debe de mantener los ojos cerrados y comenzar a imaginar el lugar a donde se quiere ir, se debe de mantener en mente ese lugar y ordenar a nuestra conciencia trasladarse a ese lugar. Cuando te duermas estarás en ese lugar.

* Técnica del mantra faraón

Esta técnica es muy buena para los que se concentran. Se debe de estar acostado sin cruzar brazos, piernas, se cierran los ojos y se comienza a repetir mentalmente el mantram "faraón" sincronizando la respiración del modo siguiente:

Al pronunciar FA (mentalmente): inhalamos

Al pronunciar RA (mentalmente): expiramos

Al pronunciar ON (mentalmente): inhalamos

Y así sucesivamente. Si empiezan a pasar imágenes por nuestra mente no debemos de hacerles caso. Comenzaremos a sentir después de un tiempo un cierto estado de vibración y gran relajación profunda, en la cual podemos salir de nuestro cuerpo.

* Técnica del vigilante

Esta técnica es buena para los que se concentran e imaginan con rapidez. Se debe de estar acostado en la cama, sin cruzar piernas ni brazos y con los ojos cerrados, se tratará de relajar respirando profundamente y relajadamente. Se imaginará que a medio metro esta el cuerpo astral vigilándolos, y se tratara de trasladar la conciencia a ese cuerpo, deberá sentirse en él, tener la perspectiva de ese cuerpo, de sentir con ese cuerpo y de moverse. Después de un periodo de practica se estará realmente en ese cuerpo.

* Técnica de relajación

Esta técnica es buena para los que se les hace fácil relajarse, consiste en estar acostado sin cruzar brazos ni piernas, con los ojos cerrados y relajadamente.

Para que esta técnica sea más efectiva se debe de comenzar con ejercicios de respiración y exhalación profunda y una cuenta regresiva del 20 al 0 para estar relajado. Y después de terminar hay que pensar que nos va a ir muy bien en nuestro viaje astral y que vamos a recordar todo al regresar.

Se comienza olvidando todo el cuerpo y poniendo toda la atención en la punta de los dedos gordos del pie, se relaja y se empieza a subir al empeine, luego al tobillo, luego las pantorrillas y espinillas y así sucesivamente se va relajando parte por parte del cuerpo concentradamente, hasta llegar a los cabellos, donde se decidirá que sé esta determinado lugar en el cuerpo astral y sin darse cuenta ya se estará afuera.

Recomendaciones

Antes de hacer un viaje astral, sería bueno que en un período de unos 2 meses se hiciera un ejercicio aeróbico diariamente, que se comiera bien sin consumir mucha carne roja, que se descansara bien y no se tuvieran tensiones, también se recomienda no fumar, ni tomar alcohol y mucho menos consumir drogas. Esto es con el objetivo de que el cuerpo se encuentre bien y se faciliten mas las practicas del viaje astral. Si alguna técnica no funciona, pues intenta con otra y también aprende a mezclar las técnicas entre si. Experimenta la que más te funcione y crea la tuya.

Te ponemos a tu alcance muchas técnicas, solo tienes que experimentar y ponerlas en prácticas, y claro ¡Tener éxito en los viajes astrales!

Riesgos

Mucha gente dice que los viajes astrales son peligrosos, la verdad es que no se corre ningún peligro de que te puedas perder en el astral, ya que nuestro cuerpo astral está unido a nuestro cuerpo físico mediante el cordón de plata. Pero en el momento en que nosotros queramos regresar a nuestro cuerpo físico sólo tenemos que pensar en ello y regresaremos automáticamente sin ningún problema.

Si no mides el tiempo, tampoco hay riesgo, tu puedes volver a la hora que tu quieras tan solo con pensarlo y desearlo. No se corre ningún riesgo al hacer viajes astrales, al contrario (se pueden conocer muchas cosas nuevas). Una advertencia es que no uses el viaje astral con fines malos, porque se te invertirá ¡Úsalo con fines buenos solamente!

Cosas que hay en el plano astral

En el astral encontraras el mundo terrestre astral, que es igual a la tierra, pero esta hecho de materia astral, también encontraras templos que hicieron los antiguos para nunca morir (mayas, egipcios, etc.). Encontrarás maestros y mucha sabiduría.

Plano astral

La quinta dimensión o el mundo astral se compone de dos planos: Los infra y los suprantes, hay que saber que el astral es también una parte de nuestros mundos internos. ¿Qué significa esto? Significa que estamos dentro de nuestros terrenos espirituales, en el infra encontramos nuestros defectos: temor, ira, lujuria, etc.

Los defectos que alimentamos en vida, gozan terriblemente, y cuando bajamos a aquellas regiones nos torturan en vida, ocurre este descenso cuando giran los chacras de un órgano que desarrollado al máximo, da la cola de los demonios llamado kundartiguador, nos lleva a esos lugares tan temibles el de las pesadillas.

Imagínense, aquellos que desarrollaron este malévolo órgano viven en una pesadilla eterna, este también se manifiesta a través de la fornicación. Nosotros solo tenemos un rastro de este, ¡imagínense!, si así sufrimos por este pedacito que tenemos, ¿como sufrirá el que lo tiene desarrollado por completo?, pero no os preocupéis, también esta el kundalini que representa a dios madre, la serpiente sabia que se eleva por lo cielos, nuestra divina salvadora, a diferencia de la otra que se arrastra la que desciende a los infiernos.

El termino kundalini viene del dialecto atlante, dice el vm samael aun mejor. Lini es final kunda kundartiguador, o sea fin del kundartiguador, lo cierto es que esta serpiente sabia o sea el kundalini debe despertar y subir por la columna 1 vez por cada cuerpo físico, astral, vital, causal, mental, bódico y de la conciencia.

Pero atención, solo despierta con cierto secreto y la kundalini jamás subirá por la columna de los asesinos, degenerados, violadores y perversos; pues la madre santa solo se eleva por lo meritos del corazón.

Aquel que este conciente podrá acceder a las bibliotecas astrales que allí se encuentran (los llamados Archivos Akásicos) y su conocimiento se hará impresionante, también allí en el alto astral viven los sabios, aquellos que conocen el secreto del mercurio universal ellos son los hermanos de la logia blanca que velan por la humanidad doliente.

viernes, 19 de junio de 2009

Cuerpos etéreos

Una buena manera de interpretar los distintos cuerpos y capas que envuelven al ser humano es la de buscar un tipo de analogía con las cebollas. Estas tienen, a modo de huevo de Pascua, una sucesión de envolturas que se asemejan a la disposición de lo siguiente:

El alma, la conciencia para algunos, está ubicada en la esencia misma de la mente y el cuerpo. Algunos científicos se han atrevido a decir que se puede pesar y medir, con lo que quedaría demostrado para los agnósticos no solo la existencia misma del alma, sino la importancia de su conocimiento. Se interrelaciona con el cuerpo en forma gaseosa (etérica) a través de los átomos que viajan por la sangre. El punto de unión del alma con la mente se halla entre la glándula pineal y el hipotálamo, y su visión por los intuitivos fue calificada como el cordón de plata.

La confusión existente entre el empleo de las acepciones alma y espíritu ha venido a enredar, aún más si cabe, la concepción que representa cada término. Cuando queremos referirnos al termino espíritu lo haremos en la referencia a una sustancia con entidad propia ajena al ser humano, aunque se relacione con frecuencia con los seres vivos. Por este término se han querido referir a lo largo de la historia a los dioses, en la remota antigüedad, a los ángeles y demonios; y en la actualidad a los seres de la ufología o de otras hiperdimensiones.

El cuerpo astral, o traje del alma; conectado al cerebro (y más concretamente al hemisfério izquierdo o emocional), es el vehículo que utiliza el alma para desplazarse a otros planos de conciencia.

La mente, hallá donde se encuentra el impulsor de las actividades humanas. Su triple concepción por los psicólogos podría ser la de consciencia, preconsciencia y... (la que más nos interesa en este capítulo) subconsciencia. Precisamente en el subsconciente, una vez se alteran las frecuencias psíquicas, se hallan las herramientas para realizar las experiencias extrasensoriales.

El aura, un campo de radiación en torno al cuerpo, visible para los clarividentes que incluso pueden ver sus colores y saber por su intensidad o gama el estado físico-emocional del sujeto. El origen de su denominación viene dado en las emanaciones de aureola que mencionaban santos y místicos. El campo electromagnético que gravita envolviendo al cuerpo, el aura, aumenta de brillo e intensidad y vibra con más frecuencias cuando se procede a la experimentación en el desdoblamiento astral.

jueves, 18 de junio de 2009

El desdoblamiento

Este fenómeno es conocido desde antiguo como bilocación, la facultad de estar presente en dos lugares a la vez y en el mismo tiempo. En la historia de algunos santos católicos, como San Francisco Javier, nos encontramos casos demostrativos.

Se desdobla aquel que sale su alma, o se proyecta, fuera del cuerpo (aunque sigue conectado a éste) siempre en el mismo contexto de espacio-tiempo. Dicho de otra forma, el desdoblamiento se produce tanto en cuanto el sujeto sigue estando en su propio tiempo, si se desplaza fuera de ese contexto a otro espacio-tiempo ya estaríamos hablando de un viaje astral. Sirva de ejemplo para entenderlo mejor: cuando se produce el fenómeno de salida del alma del cuerpo, si se comprueba de que se sigue estando en la habitación donde comenzamos la experiencia, podemos afirmar que se ha producido un desdoblamiento, sin embargo, si nos vemos en la Roma de los césares de hace dos mil años es obvio que se trata de un viaje astral.

Para evitar futuras confusiones, y habiendo reconocido ya que el cuerpo astral sirve como vehículo y soporte para el alma, nos referiremos siempre al cuerpo astral. Los desplazamientos de este por el espacio traen en consecuencia el conocimiento de una nueva óptica del conjunto que nos rodea. No se debe confundir nunca el concepto de desdoblamiento con el de viaje psíquico, que es una forma de viaje telepático que tiene el individuo en trance profundo y que normalmente sirve para extraer visiones de lugares, personas y acontecimientos sin haber estado allí.

Tanto unos como otros experimentos no deben realizarlos aquellos que padezcan enfermedades del corazón de cualquier especie; tensión alta; cualquier seria afección de los nervios, sistema circulatorio o respiración. También aquellos que su estado emocional o psíquico lo desaconseje.

Proceso Técnico:

Las técnicas de autohipnosis suelen ser muy útiles para este tipo de experiencias, ahora, que si tenemos otros intereses se puede inducir a hipnosis a otro sujeto y probar con él . Ni decir tengo que quien no esté familiarizado con el mundo de la hipnosis procure realizar el experimento consigo mismo.

1. En primer lugar hemos de buscar el lugar donde realizar la experiencia. Para esto es recomendable, yo diría casi imprescindible, una ubicación tranquila y silenciosa, alejada del paso de personas que pudiesen interrumpir el ejercicio (cosa bastante fastidiada).

2. En segundo término, una vez logrado lo anterior, buscar una cama (o un colchón), algo donde podernos tumbar que no sea ni excesivamente blando ni duro. Aligerarnos de prendas que aprieten, mejor desnudos, y nada de llevar objetos metálicos encima tales como anillos, pendientes o colgantes. Ahora nos echamos tumbados mirando hacia arriba, de "supino", posición recto espalda. Los brazos extendidos a los lados y las piernas hay que colocarlas juntas, no se han de cruzar los brazos ni las piernas.

3. Lo tercero es la respiración. Es fundamental que sea rítmica, es decir establecer un patrón de respiración que nos permita realizar la experiencia sin estar al tanto detalles tales como la forma de respirar. Se establece como bastante práctica la respiración en tres fases de llenado y vaciado. Explicado de la siguiente manera: (con los pulmones vacíos) llenar primeramente la cavidad inferior, es decir hinchar el estomago. A continuación la parte media, el pecho. Para terminar con el llenado de los pulmones en su parte superior, subiendo los hombros. Guardar ese aire algunos segundos; expirar lenta pero totalmente hasta sentir los pulmones vacíos y aguantar unos segundos. Hecho esto volver a inspirar como antes he indicado, lograr una continuidad y buscar que este acto sea más bien mecánico, de manera que no se deba prestar más atención en él. Es tan importante el modo se respirar que baste decir que con él aceleramos la circulación sanguínea, fundamental motivo para que el cuerpo astral vibre y tenga la oportunidad de desprenderse.

4. El cuarto paso es la autosugestión. Nos debemos relajar, "dejarnos llevar... más todavía, más, más...descansa, descansa; no te preocupes por nada, déjate llevar...relaaajate". Algo así debemos pensar para relajarnos de nuestra tensión cotidiana; si nos concentramos en que "no debemos pensar en nada" será contraproducente, porque basta con pensar en ello para pensar que estamos pensando en ello, valga la redundancia. Pasados "X" minutos (cada uno tiene que tomarse su tiempo) es harto probable sentir un hormigueo en algunas zonas del cuerpo, que se va extendiendo ocupando el resto. Ahora fijemos nuestra atención al movimiento interno del cuerpo astral. El aura está irradiando energía, el cuerpo astral vibra como un diapasón; es el momento de la salida.

5. El quinto paso la proyección. Queremos salir y somos conscientes que ahora es el momento. Aumenta la sensación de que nuestro cuerpo pesa mucho, más, más todavía, mientras que por otra parte notamos cierta ingravidez que nos impulsa en dirección superior. Es buena técnica la de buscar sentir o notar que crecemos por los pies primero, para luego hacerlo por la cabeza. Parar. Volver a hacerlo. Parar. Ahora vamos a subir, subir, subir, ... Según tengamos la autentica sensación de proyección se debe intentar girar astralmente sobre uno mismo para quedarnos mirando al cuerpo. A nuestro cuerpo.

Ya estamos fuera del cuerpo, es posible que notemos algunas presencias más aparte de la nuestra; es normal. No hay que sobresaltarse. Siempre que queramos podemos regresar al cuerpo sin esfuerzo ninguno, es más, cuando llevemos un tiempo ejercitando nuestras proyecciones veremos que es más difícil mantenerse lejos del cuerpo, que cualquier idea nos lleva a él.

Sensaciones extracorpóreas

Voy a enumerar algunas de las sensaciones que por experiencia sé que se pueden presentar: Algunos objetos que conocemos por nuestra experiencia sensorial cotidiana se vuelven fluidos, pastosos. Visiones e ilusiones ópticas de todo tipo; vemos gente, bosques, nubes, construcciones... Sensaciones de tipo olfativo. Olor a flores, rocío, aire puro, distintas fragancias y perfumes. Impresiones táctiles de objetos y cosas totalmente imperceptibles para el sentido de la vista. El sentimiento de conocer algunos lugares o personas, circunstancias y otros datos sin haberlos visto nunca, o sin tener conocimiento de su existencia.

Es recomendable llevar una especie de diario de abordo o libro de bitácora, y escribir en él nuestras experiencias extracorpóreas para ir depurando, y mejorando, día a día nuestros conocimientos.

miércoles, 17 de junio de 2009

Egiptología: Conceptos generales

La unión del Alto y el Bajo Egipto bajo un mismo gobernante, poco antes de 3200 a.C., fue un acontecimiento decisivo para la historia egipcia. Aunque la identidad del faraón no está confirmada, en varias listas de soberanos aparece el nombre de Menes. Debido a la carencia de archivos escritos, son igualmente confusas las ideas primitivas de los antiguos egipcios. Sin embargo, los primeros textos tallados en cámaras funerarias reales, alrededor de 2500 a.C., no dejan dudas en cuanto a que ya existía un antiquísimo sistema de creencias.

Durante siglos Egipto estuvo casi totalmente aislado de otros antiguos centros de civilización del oeste de Asia. Rodeado de desiertos casi infranqueables, el valle del Nilo se hallaba a salvo de cualquier tipo de invasores con excepción de los más decididos. Dicho aislamiento permitió que el extraordinario panteón de los antiguos egipcios se desarrollara prácticamente sin sufrir los embates de creencias ajenas.

Tal vez los aspectos más extraordinarios del panteón egipcio fueran, desde los inicios mismos de la historia registrada, su tamaño y su diversidad. Cada uno de los cuarenta y dos distritos en que se dividía el país poseía su propia deidad. Dado que hasta la ciudad más pequeña tenía un templo para su dios, es imposible calcular la cantidad de deidades que adoraban. Una diferencia fundamental entre la mitología de los antiguos griegos y la de los egipcios (así como la de los mesopotámicos) radica en que los habitantes de Egipto no atribuyeron a sus dioses una morada especial, como el monte Olimpo del norte de Grecia. Existe una referencia a una isla en la que en una ocasión se reunieron varias deidades para resolver el conflicto entre Horus y Set. Pero parece que el sitio se eligió porque estaba «en el medio» del país. Por regla general, las diosas y los dioses egipcios residían en los distritos donde originalmente se habían asentado. Su propiedad de un sitio era reconocida siglo tras siglo.

Algo más sorprendente que la abrumadora cantidad de dioses egipcios es la variedad de formas que adoptan. En lugar de pensar a sus dioses en función exclusivamente humana, como hicieron la mayoría de los pueblos de la antigüedad, los egipcios se mostraron dispuestos a ver la divinidad en todas las cosas vivas e incluso en objetos inanimados.

Los antiguos egipcios veían el mundo como una unidad viviente, y todo lo que ésta contenía -hombres, dioses y animales- compartía su existencia. En este mundo imperaban las fuerzas del desarrollo y la descomposición, del nacimiento y la muerte, que dominaron la mentalidad egipcia. Sin duda, esa fascinación por influencias ineludibles se inspiró en las difíciles condiciones del desierto circundante, en el desbordamiento anual del Nilo y en la preponderancia del ciclo agrícola. Los dos últimos se celebraban en el culto a Osiris.

Quizá no sea sorprendente que Osiris -una de las deidades principales que adoptó forma humana- se ocupara de la supervivencia después de la muerte. Tal vez llegó a Egipto desde el extranjero, pero se «egiptizó» hasta tal extremo que parece un dios realmente autóctono. Dios de Zedu, ciudad del delta del Nilo, su adoración estaba muy difundida, lo que sugiere que su culto introdujo en la religión egipcia un elemento que estaba ausente en los cultos a otras deidades. Probablemente fue su capacidad de ofrecer a cada individuo el acceso a la vida futura. Ciertamente, se representa a Osiris vendado como una momia, y el conflicto con su maligno hermano Set se centra en el destino del individuo después de la muerte. En el Libro de los muertos de los antiguos egipcios, Osiris es juez de las almas y regente del mundo de los muertos.

Después de la decadencia de Egipto como Estado, los misterios de Osiris se extendieron por otras tierras mediterráneas. De todos modos, Isis, esposa de Osiris, alcanzó mayor popularidad fuera de Egipto. En tiempos de Julio César (asesinado en 44 a.C.), Isis contaba con templo y con altar en la colina Capitolina de Roma.

En el Antiguo Imperio (2613-2160 a.C.) se creía que, al morir, el faraón se convertía en Osiris y que su sucesor era hijo de Horus o de Ra, dios del sol. Como suele ocurrir con las deidades egipcias, a menudo Horus y Ra eran indiscernibles, sobre todo si Horus llevaba el disco solar.

En el Imperio Nuevo (1567-1069 a.C.) se creía que el faraón era hijo de Amón, a la sazón dios ascendente. En los relieves de los grandes templos de Luxor se ve que Amón adoptaba la forma de faraón reinante y se unía con su reina para dar lugar al nacimiento del nuevo faraón. Para evitar rivalidades entre Amón, con cabeza de carnero, y Ra, ambos dioses se asimilaron bajo la forma de una deidad compuesta: Amón-Ra. Los magníficos monumentos de Luxor y Karnak se erigieron en honor de Amón-Ra y se pagaron con los tributos obtenidos en las campañas faraónicas de Canaán, Siria y el norte de Sudán.

Se creía que la armonía del universo dependía del bienestar del faraón. En teoría, cumplía las funciones de sumo sacerdote de la nación egipcia, si bien por razones prácticas delegaba el cargo y las obligaciones en sacerdotes de alto rango.

En el Antiguo Egipto, lo mismo que en Mesopotamia, estaba muy arraigada la creencia según la cual antes de que se creara el mundo existían fuerzas caóticas. En el acto de la creación esas potentes fuerzas fueron desterradas a los límites del mundo, pero siguieron inmiscuyéndose en la sociedad de dioses y hombres. De esta forma, los sacerdotes ayudaban diariamente a los dioses a sustentar la estructura del orden universal mediante la realización de ritos religiosos.

Durante el período del Imperio Medio (2040-1652 a.C.), en el gran templo de Ra, en Tebas, se celebraba una ceremonia para ayudar al dios del sol en su lucha diaria con la serpiente Apofis o Apep. Los sacerdotes tebanos de Ra sostenían que Apofis atacaba al dios del sol después del crepúsculo y que la batalla que se desencadenaba duraba toda la noche.

El ritual que los sacerdotes celebraban incluía la destrucción de una imagen mágica. Se escribía el nombre de Apofis en una efigie en cera de una serpiente o un cocodrilo, que luego era insultada y destrozada mientras el sumo sacerdote recitaba un hechizo. La magia (hike) se consideraba un arma eficaz contra los enemigos de los dioses y del faraón. De todas maneras, el hostigamiento diario que soportaba Ra palidece ante el terror que desencadenaba Tiamat, espíritu del mal de la religión mesopotámica.

Mientras Egipto fue independiente y el faraón gobernó en sociedad con los sacerdotes, prácticamente no se modificaron las viejas usanzas de la religión autóctona. El único caso de controversia religiosa profunda se produjo con las reformas del faraón Akenatón. Alrededor de 1367 a.C., este gobernante abandonó el centro de culto de Amón-Ra en Tebas y estableció la nueva capital en Tell al-Amarna. Prohibió el culto de Amón-Ra y se consagró exclusivamente a la veneración de su propio dios, Atón, el disco solar, deidad creadora única que presidía todo el mundo.

Empero, a la muerte de Akenatón, la nueva capital fue abandonada y su sucesor, Tutankamón, devolvió la corte a Tebas y la devoción a Amón-Ra. La reacción ante la reforma de Akenatón fue tan profunda que se arrasaron sus templos y se eliminaron su nombre y el de su dios. Actualmente sobreviven pocas pruebas acerca de las intenciones reales del reformador.

Cualesquiera que fuesen los objetivos de Akenatón en Tell al-Amarna, la consecuencia principal de los cambios que introdujo fue el debilitamiento del poderío egipcio. Cuando el país se recuperó de los trastornos religiosos, los ejércitos hititas ya habían arrebatado a Egipto el control de Siria. Aunque aún faltaban seis siglos para la independencia egipcia, ya estaba cumplido su período de poder en el extranjero. Canaán y Sinaí fueron gradualmente abandonados y Egipto se vio amenazado por potencias superiores a la propia. En seguida las dinastías extranjeras alternaron con las nativas hasta que los macedonios, a las órdenes de Alejandro el Grande, conquistaron Egipto en 332 a.C.

Nunca más un monarca egipcio ocupó el trono de Egipto y comenzó el socavamiento de los valores tradicionales. Aunque la dinastía macedónica de los Tolomeo (305-30 a.C.) trató con respeto a los dioses egipcios, había tocado a su término la antigua relación entre el gobernante y los dioses.

Después de que en 30 a.C. los romanos se anexaran Egipto como provincia, se abandonó toda apariencia de continuidad con el pasado. La vieja religión se debilitó y a lo largo de los dos siglos siguientes fue reemplazada por otra: el cristianismo.

Las acciones de los dioses egipcios se olvidaron salvo en lo que se refiere a acontecimientos legendarios relacionados con los sitios en los que antaño se alzaron sus templos. Sin embargo, las antiguas habilidades del embalsamador fueron más perdurables. San Antonio (hacia 251-356 d.C.) estaba tan preocupado por el empleo cristiano de semejante práctica que expresó su deseo de tener un entierro corriente. Volvió deliberadamente la espalda a las tradicionales costumbres egipcias de enterramiento y dijo: «El día de la resurrección recibiré mi cuerpo incorruptible de manos de Cristo». Evidentemente los tiempos de Osiris habían fenecido.

martes, 16 de junio de 2009

El enigma de los dioses egipcios

Cuando se habla de Egipto se piensa al instante en pirámides y faraones, en el río Nilo, en la ciencia de los sacerdotes, en las momias de los personajes ilustres que resucitarán algún día, en los templos maravillosos y en las estatuas monumentales. Los libros de historia se han referido, desde los tiempos de los griegos, con gran admiración al arte egipcio, pero ¿han explicado en todas las ocasiones la verdad? ¿Puede creerse con los ojos cerrados todo lo que se ha venido diciendo acerca del Antiguo Egipto o se han cometido errores, por ignorancia unas veces y con mala intención otras, para mostrar una faz de este pueblo y de sus obras que, en ocasiones, corresponde exactamente a la realidad?

Un texto que consideraban altamente peligroso

Pocas personas han dejado de escuchar alguna vez el nombre de Ramsés, faraón que vivió durante el siglo XIII antes de Cristo: fue un gran guerrero que logró rechazar una invasión del pueblo hitita. Pero no fue por esta razón que ha logrado ser conocido entre nosotros. Su fama se la debe al descubrimiento de sus restos, en 1881. No hay quien no haya contemplado alguna vez en fotografía la momia de Ramsés, cuya cabeza se ha conservado perfectamente, con todo y sus cabellos rojizos; y su pésima dentadura ha venido a demostrar que debió sufrir en vida muy malos ratos. Su hijo, en cambio, hubiera pasado desapercibido de no haber ordenado quemar en cierta ocasión un libro que consideraba altamente peligroso.

Se llamaba Khaunas y tuvo ocasión de conocer una obra misteriosa, escrita por un personaje legendario acerca de cuya existencia muy poco logró averiguar. Contenía el libro terribles secretos. Su lectura concedía poderes sobre las cosas de la tierra, del cielo y del mar, revelaba una receta para resucitar a los difuntos y para dar órdenes a las personas, por lejos que se encontrasen. Quien leyera este libro sabría mirar al sol cara a cara, así como comprender el lenguaje de los animales.

¿Qué clase de libro era aquél que ordenó el faraón Khaunas tirar al fuego? ¿Un texto científico que no supo descifrar y por esta razón, igual que ha sucedido cada vez que un hombre ignorante se ha encontrado con algo superior a su entendimiento, le resultó más sencillo suprimirlo? ¿Existió en realidad aquella obra maldita o quiso inventar el episodio un cronista de la época, para rendir homenaje al buen juicio del soberano o para burlarse de las generaciones venideras?

Hay pruebas de que el libro existió

Por fortuna, de vez en cuando se realizan en Egipto hallazgos que vienen a aclarar en parte algunos puntos oscuros de la historia. Unos arqueólogos encontraron en 1828 una estela de piedra del siglo IV anterior a nuestra era, cuya traducción informaba sobre el texto mencionado y aludía además a otras propiedades del mismo y al nombre del autor. Coincidía con el que dio el temeroso faraón: el divino Toth, a quien los antiguos egipcios representaban con cabeza de ibis, el ave sagrada del Nilo, a causa de su enorme sabiduría. ¿Y quién fue ese personaje llamado Toth?

Toth se presentó en Egipto procedente de un país situado más allá de donde se oculta el sol. Es decir, que vino del oeste, igual que otros dioses del firmamento egipcio. Su nombre recuerda de manera sospechosa al God anglosajón y al Gott germánico, pero de acuerdo con algunos estudiosos del tema tiene un origen atlante: Toth deriva de Tehutli. ¿Cuál era entonces el origen de ese Toth de quien se expresaban con tanto temor y respeto los egipcios?

¿Arribó de la Atlántida antes de ser borrado del mapa el legendario continente hundido en el océano en el corto plazo de una noche y un día? ¿De la lejana Hiperbórea acaso, llamada Tierra de Thule en las tradiciones escandinavas, que pudo estar entre Groenlandia e Islandia y que algunos autores identifican con la Gran Bretaña? ¿De las vecinas tierras del Sahara, antes de ser devoradas por las arenas del desierto? ¿O de un planeta ajeno al nuestro, según es opinión de quienes se han dedicado al estudio de los ovnis?

Debía poseer un oculto significado

Cuando Toth pretendía enseñar, por medio de su libro, a mirar el sol cara a cara, sin temor a dejar ciego a nadie, ¿qué deseaba decir? Posiblemente encerraba el texto un simbolismo difícil de aclarar: ¿que no se debe temer a la verdad y que es preciso enfrentarse a la realidad sin miedo a las consecuencias? Pero también pudo aludir el sabio a un instrumento que serviría para contemplar el Sol, los planetas y las luminosas estrellas, de cuya observación resultaría el cálculo de las fechas en que se producirían los eclipses. Y quién sabe si el tratado en cuestión contenía también secretos de medicina y de alquimia.

Cuando el faraón Khaunas ordenó la destrucción del libro de Toth -del cual, afortunadamente, lograron salvarse algunos fragmentos-, había pasado otrora su país por lo mejores tiempos.

Encontrábase Egipto en decadencia desde hacía un buen número de siglos. Muchos documentos del pasado habían sido destruidos, porque no eran comprendidos, igual que sucedería durante la Edad Media en Europa, cuando fueron quemados valiosos testimonios de la antigüedad.

Por fortuna, en el caso de Egipto llegaron un día los griegos a Egipto y quedaron tan admirados ante lo que vieron y ante lo que adivinaron, que se apropiaron de muchas cosas. Entre ellas, la figura del dios Toth.

Le cambiaron el nombre y lo convirtieron en Hermes Trismegisto, tres veces grande, supuesto fundador de la alquimia además de auténtico sabio, al decir de los filósofos esoteristas. Pero no fue Toth el único ser excepcional que, habiendo llegado del oeste, pasó su nombre a poder de los griegos.

Entre los dioses egipcios que los griegos harían suyos estaba Imhotep, quien realizó grandes cosas en Egipto. Además de ser el arquitecto de las primeras pirámides egipcias conocidas, que eran escalonadas y las levantó en la zona de Saqqarah, fue un médico genial. Poseía una técnica inigualable para realizar todo género de intervenciones quirúrgicas. Entre las más complicadas estaban la trepanación y las operaciones del corazón. Y existen testimonios que lo prueban.

Un documento escrito en lengua copta hallado hace unos años en la ciudad de Alejandría -los coptos eran cristianos de Egipto que decían descender de los antiguos habitantes del país-, que afirmaba ser copia de otro muy anterior, informaba acerca de cierta operación realizada con éxito notorio en tiempos de Djoser, faraón de la III Dinastía, que reinaba en Egipto en tiempos del famoso sabio Imhotep.

El papiro describía la operación en detalle: un oficial de la guardia recibió un lanzazo en el corazón, pero Imhotep, utilizando una técnica sorprendente, realizaría un trasplante de la víscera que devolvería la vida al militar.

Esculapio y el origen de la vida

Debió saber tanto este Imhotep que, con justa razón, sus contemporáneos lo considerarían poco menos que un dios. A partir de su muerte era lógico que sus proezas crecieran de tamaño. Los griegos se fijaron en su persona y tomaron a Imhotep como modelo para crear a Esculapio, dios de la medicina. Y para hacerlo más suyo le dieron a Apolo, el rubicundo dios solar, de padre.

El símbolo creado por Esculapio había pertenecido a Mercurio, pero en sus manos se convertiría en el símbolo de la profesión médica. Dice la leyenda que Esculapio encontró un día en su camino a dos serpientes que luchaban furiosamente entre sí. Interpuso entre los dos reptiles su bastón y ambos se enroscaron al mismo hasta quedar inmóviles.

Así se formó el caduceo, que ha sido adoptado por todos los médicos del mundo occidental como su símbolo. Quienes se dedican al noble oficio de curar suelen pegar en el cristal de su automóvil una calcomanía con figura de bastón con dos serpientes enrolladas sin detenerse a pensar que su origen es completamente absurdo. Ninguno ha caído en la cuenta de que este caduceo posee una asombrosa semejanza con la molécula en espiral del ácido desoxirribonucleico, más conocido como ADN, elemento primordial de la vida que rige la herencia biológica y cuya estructura es conocida desde hace unos pocos años nada más.

¿Se trata de una simple coincidencia el hecho de que el caduceo y la estructura de la molécula de ADN, tal como aparece en los tratados de biología, sean casi iguales? ¿Significa, por el contrario, que Imhotep sabía sobre medicina mucho más de lo que se suponía? ¿Acaso en la historia anterior a la conocida existió una ciencia avanzadísima que se perdió a causa de una catástrofe de proporciones gigantescas o a falta de hombres capacitados para perpetuar sus secretos?

Pero, regresando con Toth, bueno será saber que, además de la escritura que enseñó a los egipcios, se atribuía a este ser divino la redacción del Libro de los Muertos y la creencia, que se extendió a partir de entonces entre los egipcios, de que las almas de los difuntos viajaban a un lejano país llamado Amenti, situado al oeste, de donde resucitarían cuando llegase el momento. ¿Era ese Amenti el país de donde procedía Toth, una especie de paraíso perdido cuyo recuerdo jamás se borró de su memoria y hablaba de él a todas horas, con encendidos elogios, a los habitantes del país que deseaba civilizar?

¿Fueron Toth e Imhotep los únicos maestros que arribaron a Egipto procedentes del oeste? La respuesta es negativa. En varias pirámides de la zona de Saqqarah, que remontan a las primeras dinastías conocidas, se han hallado inscripciones que se refieren a otro personaje divino, que llegó a convertirse en un dios mucho más importante que los dos mencionados. Su nombre era Osiris.

Sus orígenes eran de verdad increíbles

También Osiris sería plagiado por los griegos a la busca de dioses para su firmamento mitológico. Harían de él Cronos -llamado Saturno por los romanos-, cuyos padres fueron Urano, dios del cielo, y Gea, diosa de la tierra.

Resulta altamente revelador que los padres de Osiris fuesen también originarios del cielo y de la tierra.¿No sugiere esto la posibilidad de que el padre del dios egipcio arribase por la vía aérea y que su madre fuese una reina de aquí abajo, una mujer de belleza deslumbrante que cautivó al ilustre viajero? Este pasaje recuerda, muy curiosamente, al capítulo VI del Génesis bíblico, donde se habla de los hijos de Dios que se enamoraron de las hijas de los hombres.

¿Acaso el pasaje bíblico se inspiró en este episodio del nacimiento de Osiris, como tantos otros a los cuales nos asomaremos cuando llegue el momento? ¿Sucedió de la unión de los dos personajes -el celestial y el terrícola- que naciese Osiris, quien sería educado en el planeta de su padre y sería enviado a la tierra, al cumplir su mayoría de edad, para enseñar su ciencia a la ignorante población que sirvió a las órdenes de su madre?

Así opinan algunos autores que, cada vez que pueden hacerlo, dirigen la mirada al firmamento y buscan en él origen para todo lo terrestre. Desean creer que del cielo vinieron los primeros colonizadores del planeta. Tal vez están en lo cierto. Tal vez estén más de acuerdo con la realidad otras opiniones igualmente interesantes. Y una de ellas se ha querido inspirar en los orígenes del nombre de Osiris y en algunos aspectos de su existencia.

En el antiguo idioma de los egipcios se escribía el nombre Osir're, que era una palabra compuesta. La primera partícula era el nombre del personaje y la segunda correspondía al re, o nombre del astro solar. Pero esta partícula podría referirse también a una aureola luminosa que rodeaba la cabeza de aquel ser excepcional. ¿Era una aureola provocada por sus extraordinarias facultades y su mágica sensibilidad? ¿Era el resplandor causado por el casco espacial utilizado por Osiris cuando reflejaba los rayos del sol?

Este ser que los egipcios considerarían divino, en razón de sus obras sin igual, no convenció a todos al realizar tantas innovaciones. El malvado Seth terminó asesinándolo, molesto al verse desplazado por el extranjero. Cortó a continuación en pedazos el cuerpo de su víctima y los tiró al río Nilo, que los arrastró corriente abajo hasta llegar al mar.

Osiris fue un personaje sumamente dramático

Fue una suerte que la esposa de Osiris lograse encontrar y reunir los fragmentos dispersos. Halló todos menos uno, el miembro viril, lo cual obliga a pensar que detrás de esta lamentable pérdida se oculta un oscuro simbolismo. ¿Quiere decir que a partir de entonces Osiris se negó a tener hijos, pues suponía que podría sucederles lo mismo que a él a manos de los egipcios? ¿Se arrepentía de haber desarrollado tantos esfuerzos y de haber dado su sangre en beneficio del pueblo egipcio y escogía aquella lamentable pérdida para significar a los egipcios que no le importaban ya nada?

Lo único que nos informa la mitología es que Isis insufló nueva vida al cuerpo de su ex-difunto, quien de todas maneras pocas ganas tenía de seguir realizando obras de caridad. Osiris se había casado con su propia hermana Isis, porque deseaba conservar pura su sangre divina, sin mezclas con los seres inferiores. Y este racismo, que sería castigado en lo que a Osiris más podía dolerle por un representante de la oposición, ¿no nos permite acaso pensar que tanto Osiris como Isis pertenecían a una raza que se consideraba superior, como la raza aria, por ejemplo?

Algunos autores son de la opinión de que el nombre de Osiris fue en realidad Osir'ris y que la partícula Osir coincide, aproximadamente, con el nombre de los legendarios Ases escandinavos, dioses de la mitología nórdica. De igual manera, conceden también un origen ario a la segunda partícula, puesto que ris significa gigante en las antiguas lenguas germánicas.

Tal vez lo anterior no pase de hipótesis gratuita, pero resulta muy curioso observar que en el capítulo VI del Génesis se menciona a la raza de gigantes, cuyos hijos nacidos en la tierra serían los héroes. Durante algún tiempo, esta palabra serviría para designar a los seres descendientes de los personajes celestiales, pero se utilizaría más tarde para identificar a todo género de hombres valerosos. ¿Y no podría derivar este término héroe del nombre del hijo de Osiris, que se llamaba Horus?

¿Fue Osiris un gigante de enorme estatura, que dejaba chiquitos a los primitivos egipcios? ¿Lo llamaron éstos gigante a causa de sus gigantescos conocimientos, igual que llamamos gigante en la actualidad a personas de notable intelecto, como sucede en el caso de Albert Einstein?

Resulta igualmente interesante observar la semejanza de este personaje Osiris con el legendario Quetzalcóatl prehispánico. Y también la del malvado Seth con el airado Tezcatlipoca, quien haría todo lo posible por desprestigiar, en lo que más le doliera, al ser venido a bordo de una nave resplandeciente desde el lugar donde asoma el sol en las mañanas.

¿Quiere esto decir que los matrimonios consanguíneos de algunos soberanos de la América prehispánica y la leyenda de Tezcatlipoca proceden de Egipto, así como buen número de viejas leyendas del continente? ¿O, por el contrario, fueron los pueblos de América los que se las enseñaron a los egipcios?