jueves, 31 de marzo de 2011

Líneas de Nazca: El valle de las misteriosas figuras

Se trata de enormes dibujos en la llanura de Nazca, un desierto más seco que el mismo Sáhara. Son imágenes de plantas y animales, un total de 50 de ellos, que incluyen una araña, ballenas, monos, colibríes y pelícanos. También se compone de figuras geométricas, alrededor de 800 líneas rectas y cerca de 300 triángulos, espirales, círculos y trapecios. Algunas de estas figuras son más grandes que los dibujos de animales.

Uno de los aspectos más interesantes de estos dibujos es que cada figura se dibuja con una sola línea continua que nunca se cruza sobre sí misma. Esto ha llevado a pensar a algunos que eran utilizadas como rutas de senderismo.

Aunque las estimaciones de la edad de los dibujos de Nazca varían, algunos afirman que tienen más de 2000 años de antigüedad y fueron realizados por los miembros de la civilización Nazca/Paracas, que floreció a lo largo de la costa peruana entre el 300 y el 900. El misterio de todo estos es, ¿porqué estos dibujos?, ¿porqué son tan enormes?.

Y es que no fue hasta la invención del avión cuando pudieron contemplarse en su totalidad. Debido a esto, fueron olvidados completamente durante siglos. Algunos fueron incluso parcialmente destruidos cuando se construyeron carreteras sobre ellos. No fue hasta 1930 cuando lograron redescubrirse.

Las líneas fueron creadas eliminando la capa superior de color marrón oscuro, revelando un subsuelo de color amarillento. Dado que sólo pueden ser apreciadas en su totalidad a cierta altura, una de las teorías más descabelladas es que fueron realizadas con ayuda de los extraterrestres, y que estos las utilizaron como pistas de aterrizaje para sus ovnis.

La civilización Nazca/Paraca ya conocían quizás los conocimientos básicos de geometría para realizar estas figuras. Sin ir más lejos, sabían construir túneles subterráneos para aprovechar el agua del subsuelo como regante de sus tierras, un método interesante de ingeniería teniendo en cuenta el inhóspito medio ambiente en el que vivían. Así pues, estas líneas geométricas no debieron haber sido un problema para ellos.

Algunos científicos han especulado que las líneas tenían alguna relación con la observación de los astros. Puede ser una coincidencia, pero algunas de las líneas parecen indicar esta posibilidad. Por ejemplo, el pico de un ave se refleja sobre una línea de puntos donde el sol se eleva el 24 de junio, fecha de celebración de un rito incaico en honor al sol.

Es posible que nunca se sepa el porqué de estas figuras y estas líneas. Sin embargo resulta fascinante ver estas obras de arte y reflexionar sobre lo que podrían estar pensando sus creadores cuando las hicieron. ¿Qué nos estarán queriendo decir?

miércoles, 30 de marzo de 2011

El Jardín del Edén: ¿Dónde estaba situado?

“Además, Dios plantó un jardín en Edén, hacia el este, y allí puso al hombre que había formado.” (Génesis 2:8)

Así presenta la Biblia el jardín del Edén, el lugar previsto para que Adán viviera eternamente y disfrutase de los parabienes que Dios le había preparado. Nos habla de una región llamada Edén. Y también nos dice que al este de dicha región el creador preparó un jardín especialmente pensado para albergar a su criatura predilecta. El resto de la historia ya la conocemos, en mayor o menor medida, y sabemos, sobre todo, cómo terminó cuando el ser humano decidió desobedecer a su hacedor.

Pero, ¿existió realmente Edén?... De ser así, ¿dónde estaba situado?... ¿Se corresponde con alguna zona geográfica actual?... ¿Queda algún vestigio de él, o del jardín maravilloso que había situado hacia el este?...

El propio Antiguo Testamento nos informa de que la zona estaba regada por cuatro ríos: el Pisón, el Havilá, el Hidequel y el Éufrates. Este último es real y conocemos su influencia en la Historia y en civilizaciones como la mesopotámica. El Hidequel es el nombre antiguo con el que se designaba al actual Tigris. Por tanto, y exceptuando los dos primeros mencionados, los ríos Tigris y Éufrates recorrían Edén.

De haber existido esta región, debió estar situada aproximadamente al sur de lo que hoy conocemos como Irak, y en tiempos mesopotámicos fueron Sumer y Acad. Pero, ¿queda algo de todo aquello?... La respuesta es que no, y han sido muchas las exploraciones realizadas en la zona a lo largo de la Historia que han tratado de encontrar algún resto iluminador. Pero nunca se halló nada que demostrara las afirmaciones de las Santas Escrituras.

Antropológicamente, el mito de Edén y su jardín son explicables. Toda la región de Oriente Próximo está marcada por los contrastes, tanto el clima como en la orografía, si bien predominan las llanuras semidesérticas y la falta de agua. Es cierto que existen algunas zonas húmedas, pero siempre escasas y a expensas de los pocos ríos que bañan sus contornos. Es comprensible que los habitantes de aquellas latitudes considerasen los jardines o los huertos como verdaderos paraísos en la Tierra.

El agua era casi un elemento sagrado, y el origen de la supervivencia, la prosperidad y la vida. No es de extrañar, pues, que fuese considerada como una de las 7 maravillas del mundo antiguo los jardines colgantes de Babilonia. Habría sido un gigantesco oasis en medio del desierto. Sin embargo la idea de Edén es anterior a los jardines colgantes. Edén es una palabra de origen acadio que significa “lugar puro y natural”. Y fue escogido por el Dios de los hebreos para colocar el paraíso en la Tierra, que al fin y al cabo era un jardín, un oasis.

La idea del Edén como paraíso en la Tierra fue evolucionando, sobre todo a la sombra del Cristianismo, y pasó a convertirse más en un paraíso celestial, en el premio supremo tras dejar nuestra vida terrenal. Pero ya no aquí, sino fuera, junto a los astros.

Probablemente, si los hebreos hubieran sido un pueblo del norte de Europa, su Dios habría situado al este de Edén una cálida playa bajo un sol perenne.

martes, 29 de marzo de 2011

La vieja Meg y sus cincuenta hijas: La leyenda del círculo de piedras

A medianoche las brujas bailan en sus aquelarres, danzan ellas y sus sombras, bailan rondos vertiginosos alrededor de la hoguera, formando un gran círculo que aumenta y disminuye de tamaño. “Pasad, comadre, delante;”, cantan,” pasad, comadre. Y si no queréis pasar, entonces haceros a un lado y dejadme pasar a mí”, hasta que no falta ninguna por unirse al baile. ¡Ay de quien las interrumpa mientras ejecutan su rondo!

En el condado de Cumbria la encargada de dirigir la danza era una bruja llamada Meg, quien durante el Sabbat reunía a todo el cónclave en un prado de la comarca. Una noche un desconocido irrumpió en el lugar de celebración, atrayendo las miradas indignadas de las brujas, que se dispusieron a descargar los más terribles conjuros sobre él.

Sin embargo, no les dio tiempo a mover los labios. Apenas detuvieron su baile ―fue una cuestión de segundos― quedaron completamente paralizadas, incapaces de mover un solo músculo: se habían convertido en pesadas rocas. El desconocido, que no era un hombre corriente sino el sabio escocés Miguel Escoto, el más célebre y temido mago de su tiempo, las había aprisionado mediante un poderoso hechizo. Desde entonces verían pasar los siglos atrapadas en su cárcel de piedra.

Este es el origen, según la leyenda, del círculo de piedras conocido como “Long Meg and Her Daughters” (Meg la Larga y sus hijas) o “Maughanby Circle”, el cual procede en realidad de la Edad de Bronce. Su forma es ligeramente oval, con casi 100 metros de diámetro en su eje mayor, lo que lo convierte en el círculo de piedras más grande del norte de Inglaterra y uno de los seis mayores del mundo. En la actualidad lo conforman unas cincuenta piedras, de las cuales solo veintisiete permanecen erguidos. Los arqueólogos piensan que originalmente tendría unas setenta.

“Long Meg”, la piedra que da nombre al conjunto, se encuentra fuera del círculo, unos cuantos metros al sureste, en el punto por el cual un observador vería ponerse el sol durante el solsticio de invierno si se situase justo en el centro del círculo. Esta gran piedra de roca arenisca mide más de tres metros y medio de alto, y en su superficie pueden distinguirse varios círculos concéntricos grabados, además de una espiral y otros símbolos.

El conjunto lleva muchos años despertando la admiración de los visitantes. El poeta inglés William Wordsworth, que visitó el círculo durante el verano de 1833, dijo de él: “Aunque no es comparable con Stonehenge, debo decir que no he visto ninguna otra reliquia de aquella época oscura que pueda rivalizar con ella en singularidad y dignidad de apariencia”. La vieja Meg y sus hijas realmente cautivaron la imaginación del poeta, que les dedicó además un soneto.

Dicen que la vieja Meg y sus brujas aún conservan parte de su poder. En el 1700 un terrateniente local intentó volar las piedras, pero antes de que sus hombres encendiesen la pólvora, se desató una terrible tormenta que le hizo desistir. Según la tradición, si alguien se atreviese algún día a quebrarlas, estas sangrarían.

Se asegura también que las piedras del círculo no se pueden contar, por lo que cada vez que se intenta sale un número distinto. Si algún día alguien obtiene el mismo número dos veces, ese será el momento en el cual se rompa el hechizo del mago Escoto y las brujas salgan de su prisión.

Tal vez por ello, algunos visitantes dejan pequeñas ofrendas envueltas en tela colgando de los árboles cercanos, bien para ganarse los favores de la vieja Meg o de los dioses ancestrales en honor de los cuales fue erigido el círculo.

lunes, 28 de marzo de 2011

La isla misteriosa de Rapa Nui: Los ojos que miran al cielo


La pequeña isla polinésica de Rapa Nui alberga en sus entrañas secretos ancestrales; secretos que han atormentado a la humanidad desde el inicio de los tiempos. Sus guardianes, los gigantes de piedra –moais- de ojos penetrantes, vigilan que éstos no sean desvelados.

Los moais son enormes figuras de piedra con forma humana cubiertas con una especie de sombrero cilíndrico del mismo material; están colocados en dirección al mar y tienen la mirada fija hacia el astro rey, como si esperaran la llegada de algo o alguien. Fueron descubiertos un Domingo de Pascua por el explorador holandés Jacob Rogeeveen, en 1722, que quedó estupefacto al contemplar estas maravillas que se alzan majestuosas desde la tierra.

La isla de Pascua (nombre en castellano en honor al día que fue descubierta) se encuentra a 3.760 km. de Chile, y pertenece a éste desde 1888. Sus escasos 3000 habitantes son indígenas amigables y curiosos; sin la capacidad tecnología para levantar moais. Las crónicas dicen que cuando James Cook pisó el lugar, encontró indicios de una cultura avanzada: caminos pavimentados, numerosas aldeas y construcciones portuarias. ¿Por qué desaparecieron estos primeros pobladores? ¿Por qué más de ochenta moais están inacabados?

Tukuturi es uno de los moais más conocidos de la isla. Con aspecto diferente a sus congéneres, es el único que está arrodillado en actitud de oración. De las más de novecientas estatuas de la isla, en el extremo oriente, en Ahu Tangariki, se encuentran 15 mirando al mar, 276 en laderas de volcanes, 300 derribadas en los Ahus (altares ceremoniales) y el resto sin terminar. ¿Qué clase de ingeniería utilizaban en aquella época para levantar semejantes portentos? ¿Cómo y para qué los esculpieron?

Son muchas preguntas sin respuesta. Algunos de los moais de la ladera del Rano Raraku tienen una expresión de burla: sus narices apuntan al cielo y su sonrisa de desdén atestigua que jamás podremos desentrañar los secretos que se esconden tras su mirada cósmica.

Algunas hipótesis apuntan que los primeros pobladores procedían de otros lugares de la tierra: quizás fueran egipcios, polinesios o aborígenes peruanos.

La historia más extendida es que una civilización preincaica, con un avanzado conocimiento de la talla de piedra, llegó a la isla y esculpió los moais en recuerdo a sus antepasados caucásicos. Se llamaban orejas largas porque se colgaban pesas en los lóbulos para alargarlas. Eran despiadados y esclavizaron a los orejas cortas, originarios de la Polinesia. Estos últimos se revelaron y acabaron con sus subyugadores, enterrándolos en una fosa común. Un explorador europeo, Thor Heyerdahl, en 1947 habló con el último descendiente de los orejas largas que le contó esta historia, y comprobó que, efectivamente, había restos del exterminio.

Esta isla alejada del mundo posee una cultura astronómica: observatorios para estudiar las estrellas, textos milenarios… Una riqueza que evidencia las huellas de otras civilizaciones; pero unas huellas tan ambiguas y secretas que formulan preguntas sin respuesta. Se ha llegado a plantear la posibilidad de que esos primeros y avanzados pobladores procedieran de las estrellas.

Si le preguntas a un indígena de dónde vinieron los moais, te responderá que no sabe cómo, que sus leyendas dicen que, cada año, una luz divina se posaba en la tierra y los gigantes aparecían caminando, posándose para toda la eternidad en la Madre Tierra.

viernes, 25 de marzo de 2011

Waverly Hills Sanatorium: El famoso hospital más escalofriante

El Sanatorio Waverly Hills es uno de los tantos sitios escalofriantes que por sus historias de apariciones, muertes y enigmas suscitó la creación de filmes, documentales y estudios paranormales. Se lo considera uno de los sitios más espantosos del mundo y la institución de salud en la cual se han registrado el mayor número de visiones y sucesos extraños.

Este edificio está erigido en Louisville, Kentucky, USA. Fue construido en 1883 y por entonces perteneció a la familia Hays, cumpliendo primero el rol de hogar para luego también funcionar como escuela.

Años más tarde la propiedad fue vendida a la Junta de Tuberculosis para convertirse en un centro de salud. Waverly Hills fue inaugurado como hospital en 1911, su principal tarea era la de atender a las personas enfermas de la “peste blanca” que sucumbían a montones por el azote atroz de la enfermedad. La cantidad de 63 mil enfermos exhalaron su último aliento en el sanatorio.

En un principio el hospital tenía capacidad para albergar a 50 pacientes, pero a causa de la cantidad de gente afectada que concurría la ampliación del edificio era inminente. El 17 de octubre de 1926 se inauguró una nueva ala con capacidad para 400 personas enfermas más.

Pero en 1943, con la implementación de la estreptomicina, la cantidad de casos de tuberculosis fueron mermando a tal punto de que no era necesario un hospital de tales dimensiones. A partir de entonces los pocos enfermos que había eran enviados al Sanatorio Hazelwoody, el Waverly Hills cerró sus puertas en 1961.

Al año siguiente se reabrió pero esta vez como el hospital geriátrico Woodhaven aunque sus reales funciones no fueron tales, durante 20 años se trataron allí a numerosos ancianos a los cuales se les adjudicaban problemas mentales y eran víctimas de abusos y maltratos por parte del personal. En 1981 se cierra definitivamente.

El túnel de la muerte
La principal característica del sanatorio Waverly Hills era un particular conducto que comunicaba la primera planta del edificio con las afueras de la propiedad. Este contaba con dos entradas, una de las cuales era usada por el personal para entrar y salir de la institución y la otra se utilizaba para transportar suministros.

Pero como por entonces no había cura para la tuberculosis, los internos indefectiblemente morían uno tras otro. Cuando los decesos comenzaron a sucederse a montones, las autoridades decidieron dar otro uso a este pasaje, los cuerpos de los pacientes eran trasladados discretamente por el túnel y amontonados en un pozo para que los que aún luchaban por sus vidas no se percataran del fin que les esperaba.

La habitación 502
Otro lugar enigmático de este hospital es la habitación 502, allí según se dice una enfermera presa de una gran depresión se quitó la vida arrojándose por la ventana. Luego otra mujer perteneciente al personal de la institución que estaba embarazada de uno de los médicos también se suicidó y su cuerpo fue hallado colgando de las tuberías del hospital. Según se cree al estar esperando un hijo ilegítimo, fue obligada a abortarlo y el cuerpo del feto fue hallado en el foso de cadáveres.

Cuando las mujeres embarazadas recorren esta zona afirman tener insoportables náuseas y graves migrañas, también frecuentemente se observan figuras negras, como sombras, de forma humana que atraviesan las paredes.

Además de estos dos sitios claves donde se pueden apreciar fenómenos paranormales, todo el edificio alberga entidades que aún pululan por sus instalaciones en busca del descanso eterno.

Muchos dicen haber presenciado la figura de un niño al cual apodaron Timmy, que al parecer se la pasa jugando a las escondidas y haciendo las normales travesuras de todo chico. Los visitantes también afirman haber experimentado bruscos cambios de temperatura y la extraña sensación de que son “tocados” por manos humanas que en realidad no están allí.

También se ha informado la presencia de una anciana, encadenada y con las muñecas sangrantes que suele aparecer en la puerta del edificio solicitando auxilio. Se cree que es el espíritu de una mujer que murió en el lugar a causa de los malos tratos propiciados por la gente encargada del geriátrico.

Algunas personas han sido testigos de lo que llaman gente sombra, espectros oscuros con forma humana que se desplazan por el lugar, bolas de luz incandescentes (orbs) que aparecen súbitamente en las filmaciones o fotografías y voces extrañas que se pueden oír lejanas en las grabaciones y que parecen decir “Sal de aquí” y "¿Qué clase de hospital es éste?".

Por último y para terminar de asustarles, una mañana de Halloween en el año 2006 la estación de radio local realizó una transmisión en vivo desde el sanatorio Waverly a la vez que eran filmadas las instalaciones. En las cintas pueden verse claramente dos figuras infantiles corriendo por el pasillo para luego desaparecer tras una pared.

Actualmente, a causa de la gran popularidad como hospital fantasma, se planea convertir el edificio en un hotel “embrujado”. ¿Te animarías a pasar una noche en sus habitaciones?