lunes, 7 de septiembre de 2009

Incidente en Varginha: El Roswell brasileño

Un espectacular suceso en Brasil nos deja pregunta. ¿Es el Roswell moderno, o sólo un rumor que circula fuera de control?

A las 8 de la mañana del 20 de enero de 1996, el departamento de bomberos de Varginha, en el estado brasileño de Minas Gerais, recibió una llamada telefónica anónima. El que llamaba les urgió a que investigasen una misteriosa criatura vista en un parque del norte del distrito Jardim Andere.

En Brasil no es raro encontrar animales salvajes deambulando por zonas pobladas, y el departamento de bomberos tiene la responsabilidad de tratar estos incidentes. Dos horas después de recibir la llamada, los bomberos llegaron al Jardim Andere, donde estacionaron para dar una recorrida por el parque.

Como esperaban encontrar un animal salvaje, iban equipados con jaulas y redes. Según los periodistas que entrevistaron a varios testigos oculares, los bomberos subieron por una fuerte pendiente hacia las zonas boscosas del parque, donde quedaron estupefactos ante una extraordinaria visión.

Ante ellos tenían murmurando un bípedo de un metro de altura, ojos de color sangre y extraña piel aceitosa y marrón. Los testigos describieron la criatura con tres protuberancias en su frente y una abertura muy pequeña como boca. También producía un extraño sonido zumbante, aparentemente no muy diferente del de un enjambre de abejas, y parecía estar herido.

Contacto militar

Mientras los bomberos se disponían a capturar a la criatura, el jefe de la brigada llamó a la cercana base militar. El comandante de la base, el general Sergio Coelbo Lima, envió inmediatamente sus tropas a la zona para aislar el parque.

Un hombre observó el incidente desde la terraza de una casa cercana, era el ayudante de construcción Henrique Jose. Posteriormente, dijo a los investigadores que cuatro bomberos atraparon a la criatura con sus redes, la encerraron en una caja de madera y la entregaron a los militares. Después de todo el mundo abandonó la escena rápidamente.

Si el general Lima se congratuló por la eficiencia de la operación, pronto se desilusionó. Más tarde, en el mismo día, el investigador de ovnis Ubirijara Franco Rodrigues, que desconocía el primer incidente, fue informado de otro extraño avistamiento. Una serie de llamadas telefónicas llevaron a Rodrigues a entrevistar a tres chicas que decían que, hacia las 3.30 de la tarde, habían visto una extraña criatura acurrucada junto a un edificio del Jardim Andere (muy cerca de donde fue capturada la primera criatura).

Las chicas dijeron a Rodrigues que la criatura tenía tres protuberancias en la frente y parecía "el demonio". Aterrorizadas, corrieron lo más rápidamente que pudieron a su casa y se lo contaron a la madre de dos de ellas. Mientras tanto, los bomberos y los militares habían sido avisados por los asustados vecinos sobre la segunda criatura que, al igual que la otra capturada el mismo día, parecía herida. La calle se llenó de una multitud para ver cómo los bomberos y los militares capturaban a la criatura con redes y desaparecían rápidamente.

Campaña publicitaria

Sólo fue cuestión de tiempo que Ubirijara Franco Rodrigues se cruzase en el camino de Rodrigues e Pacaccini, un investigador colega. Pacaccini estaba investigando los acontecimientos de la mañana del 20, pero no sabía nada del segundo incidente. Los dos ufólogos se dieron cuenta rápidamente de que estaban investigando dos avistamientos ET distintos. Decidieron unir sus esfuerzos y lanzar una campaña de folletos solicitando entrevistas con más testigos.

Muy pronto, los rumores de que se habían capturado dos extraterrestres se difundieron y aparecieron en varias revistas brasileñas. Los ufólogos de todo el país acudieron a Varginha, tratando de averiguar exactamente qué había sucedido. Se hicieron reuniones, se notificó a la prensa local y, pronto, más de sesenta testigos se pusieron en contacto con los investigadores.

A diferencia de la gran mayoría de casos de ovnis, varias de estas personas eran militares. Muchas familias de Varginha tienen parientes que sirven en las fuerzas armadas y muchos de ellos comentaron abiertamente el incidente del 20 de enero mientras desayunaban en su casa. A los investigadores se les dijo repetidamente que el hermano o el marido de alguien había sido testigo o había intervenido en uno de los incidentes. Les ofrecieron sus nombres y rangos, y los investigadores no perdieron tiempo en buscarlos.

No había duda de que los dos incidentes ocurrieron el 20 de enero en el distrito de Jardim Andere, pero lo que querían saber los investigadores es qué había sucedido después de esto. A medida que los testigos fueron desfilando uno por uno con sus relatos, empezó a aparecer un cuadro más claro.

Parece ser que la primera criatura, capturada el sábado por la mañana, fue llevada a la Escuela de Sargentos de Tres Coraçoes, al sudeste de Varginha. Sin embargo, ninguna de las autoridades que intervinieron en el caso ha revelado qué le sucedió después. Todo lo que se sabe es que un policía que estuvo presente en el incidente del sábado por la mañana había sido herido por la criatura.

Dos días después, el policía moría en el hospital local. Se dijo que la causa de su muerte fue una neumonía, pero, cuando la familia del muerto pidió más detalles, las autoridades hospitalarias se negaron a dar más explicaciones.

Llegada de emergencia

Rodrigues y Pacaccini averiguaron que la segunda criatura fue internada en el hospital regional de Varginha a última hora de la tarde. El mismo día o a la mañana siguiente, la criatura, que al igual que la otra estaba herida, fue transferida al hospital Humanitas de Varginha, situado 1,5 km más lejos. Allí, según fuentes médicas, los doctores estaban mejor equipados para tratar sus heridas.

Testigos del interior del hospital Humanitas dijeron que después la criatura murió y fue declarada muerta a las seis de la tarde del 22 de enero. Muy poco después, al menos quince médicos y varios oficiales militares, policías y bomberos, entraron en la habitación donde yacía la criatura en un ataúd de madera. Parece ser que uno de los médicos abrió la diminuta boca de la criatura, introdujo unas pinzas en su interior y tiró lentamente de una lengua blanca. Después de algunos segundos, el médico abrió las pinzas y la lengua se retrajo inmediatamente.

Los mismos testigos también describieron la criatura con tres dedos y, de nuevo, tres protuberancias en la frente. No tenía órganos sexuales, ni pezones ni ombligo. Parecía tener articulaciones en las piernas, que estaban desolladas y arrugadas, y su piel coincidía con las primeras descripciones: de color marrón y textura aceitosa.

A continuación, la tapa del ataúd fue atornillada y dos militares con mascaras y guantes lo envolvieron en una funda de plástico negro antes de cargarlo en un camión estacionado fuera. A la mañana siguiente temprano, un convoy de camiones militares salió de la zona de Varginha. Se cree que la criatura fue transportada a 320 km al sur de Varginha, a Unicamp, la Universidad de Campinas.

En busca de los restos

Durante sus investigaciones, Pacaccini reveló que había entrevistado a un operador de radar del ejército del aire brasileño, que le dijo que habían sido alertados por Estados Unidos de que estaban siguiendo el rastro de un ovni que entraba en el espacio aéreo brasileño. La alerta llegó completa, con las coordenadas de longitud y latitud, pero los norteamericanos no pudieron decir si el ovni iba a aterrizar o a estrellarse.

Pacaccini también averiguó que, en los días que precedieron a los acontecimientos, en la región de Varginha se habían producido centenares de avistamientos. El granjero Eurico de Freitas explicó que él y su esposa habían saltado de la cama a primeras horas de la mañana al oír a los animales asustados en su granja. Al mirar por la ventana de su dormitorio, vieron un objeto de color gris que emitía "una especie de humo" y se movía silenciosamente por encina de los campos a unos cinco metros del suelo. Luego desapareció en la noche.

Pacaccini pensó que las dos criaturas cautivas podrían tener un origen humano, posiblemente el resultado de un experimento del ejército que había sido fallido. Si esto no era cierto, podrían ser verdaderos extraterrestres, cuya nave se estrelló en las cercanías del distrito de Jardim Andere, donde se encontraron las criaturas.

Pero, si fue un accidente ¿dónde estaba el lugar del impacto? Pacaccini cree que sus esfuerzos por localizar los restos han sido entorpecidos por los militares y dice que hay un encubrimiento oficial. Parece ser que ha recibido incontables amenazas de muerte a través de llamadas telefónicas anónimas y ha oído decir que si algún militar mencionaba su nombre, se arriesgaba a un arresto de 10 días.

También se dice que el general Coelho Lima había emitido una orden que prohibía que ningún militar hablase o se pusiese en contacto con cualquier ufólogo brasileño. Pero esto no ha impedido que hayan llegado algunos detalles más a los investigadores.

Esta última información sugiere que el gobierno o el ejército de Estados Unidos estaban involucrados. Se cree que un norteamericano estaba presente en la mañana del 20 de enero, cuando la primera criatura fue capturada. A última hora de aquel día, se vio un avión de transporte C-5 o C-17 de las USAF en el aeropuerto de São Paulo. Dos días después, en el aeropuerto de Campinas, junto a la universidad, donde se supone se llevó la segunda criatura, apareció el mismo avión. ¿Significa esto que las dos criaturas, la viva y la muerta, fueron llevadas a Estados Unidos?

Hay más pruebas que sugieren que Estados Unidos puede estar involucrado. En abril de 1996, Luiza Silva, madre de dos de las chicas que vieron la segunda criatura, dice que cuatro extranjeros la visitaron en su casa. Los hombres, que vestían trajes impecables de color crema, le ofrecieron una "gran suma" para que convenciera a sus hijas de que mintieran acerca de su encuentro. Cuando la Sra. Silva se negó, los hombres prometieron volver y se marcharon en un automóvil Lincoln azul de 1994.

¿Una tercera criatura?

Nuevas pruebas sugieren que en el accidente hubo una tercera criatura. En febrero de 1996, cuando un conductor tomaba una curva con su furgoneta, sus faros iluminaron una extraña criatura a 50 m de distancia. Cuando el asombrado conductor frenó para detenerse, vio que la criatura levantaba las manos para proteger sus ojos "de color rojo sangre" de la luz y se perdió en la noche. El conductor también dijo que tenía tres o cuatro dedos en cada mano.

No hay duda de que algo extraordinario sucedió el 20 de enero de 1996, pero quedan sin contestar muchas preguntas. ¿Qué le sucedió a la primera criatura? ¿Y cuales fueron los resultados de la autopsia practicada en la segunda? Si eran extraterrestres, ¿cómo llegaron hasta allí y dónde está su nave espacial? La investigación sobre lo que sucedió en Varginha está lejos de haberse terminado y podría convertirse en uno de los casos más importantes de la historia de la ufología.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Encuentros aéreos: Qué experimentan y ven los pilotos?

Los pilotos son quienes mejor pueden observar el fenómeno ovni.
Aquí veremos informes sobre avistamientos, casi colisiones e identificaciones equivocadas.

Había sido un viaje rutinario de dos horas. El avión del vuelo 5061 de la BA, procedente de Milán, estaba finalizando su trayecto y descendía en la oscuridad sobre la vertiente sur de la cordillera Penina mientras se aproximaba al aeropuerto de Manchester, su destino.

Eran las 18.48 del 6 de enero de 1995 v el Boeing 737 de la British Airways volaba a 4.000 pies de altura dispuesto a aterrizar en la pista 24. El capitán Roger Wills estaba a los mandos, enfrentándose a un fuerte viento del noroeste, y el primer oficial Mark Stuart controlaba los instrumentos.

Ninguno de ellos estaba preparado para lo que ocurrió después. Vi algo más allá de mi visión periférica; explicaba Stuart. Tomé los mandos instintivamente, ya que parecía venir contra nosotros. Pero no pude moverme mas de una pulgada cuando pasó sobre nosotros y se alejó.

El objeto pasó a gran velocidad por la derecha del avión, posiblemente a solo un metro. En menos de tres segundos había desaparecido. El asombrado oficial se volvió hacia el capitán y le preguntó: ¿Has visto eso?. Roger Wills había visto el objeto, aunque ninguno de los pasajeros fue testigo del suceso. Lo cual no es sorprendente dada la pequeñez de las ventanillas laterales.

Encuentro cercano

La tripulación llamó a Manchester inmediatamente y preguntaron si aparecía alguna señal en el radar de algún avión cercano. La torre de control respondió que no se veía nada anormal en la pantalla. Los dos pilotos explicaron lo sucedido, les preguntaron si querían hacer un informe del incidente, pero ellos decidieron esperar y pensárselo un poco.

Pocos minutos después de aterrizar, compararon sus notas e hicieron dibujos de lo que habían visto. Estos eran muy similares. Stuart dibujo una nave plateada con forma de prisma triangular y luces a lo largo de los lados. Para el capitán Wills era menos concreta y la dibujo mas como serie de luces, pero coincidía con la forma de prisma triangular. La similitud decidió a los dos hombres: harían un informe de lo sucedido. La CAA (Civil Aviation Authority) debería, pues, averiguar que estuvo a punto de chocar con el avión.

Investigación

El caso obtuvo notoriedad instantánea. A pesar de que, en un principio, Wills y Stuart se negaron a conceder entrevistas, la noticia se filtro a la prensa. Aunque la CAA se esforzaba en que el asunto no se le fuera de las manos, los tabloides especulaban por su cuenta.

La CAA investigo todas las explicaciones posibles, pero no pudo encontrar respuestas. Finalmente, empezaron a especular con un ovni mencionando -posiblemente por primera vez en un informe oficial- actividad extraterrestre. Una nota añadía: -Por fascinante que pueda parecer, no puede encuadrarse (la casi colisión) entro los grupos referidos, y debe considerarse como perteneciente a aquellos cuyo interés esta en ese campo-.

El hecho de que la CAA considerase la posibilidad de un ovni fue un disparador para los medios de comunicación. Muchos consideraron que admitía que el avión había tenido un encuentro con extraterrestres. Desgraciadamente, la fama del vuelo BA 5061 puede ser injustificada. Hay muchos fenómenos naturales que pueden confundirse con algún tipo de nave alienígena y este pudo haber sido el caso del incidente de Manchester. Los pilotos pudieron haber visto un brillante meteoro conocido en astronomía como bólido. La ilusión de una nave alienígena se produce cuando el meteoro entra en la atmósfera y se incendia. Invariablemente estas extrañas luces están a gran altura en la atmósfera, fuera del alcance del radar, a pesar de que parecen cercanas. Según descripciones de testigos oculares de diversos avistamientos de meteoros, las explicaciones dadas por los pilotos del vuelo BA 5061 hacen suponer que lo que vieron era un bólido.

Misterios en pleno vuelo

Los fenómenos naturales tienen una larga historia en los avistamientos. Durante la Segunda Guerra Mundial miles de aviones volaban sobre Europa y el Pacifico en misiones de bombardeo o reconocimiento, y se producían docenas de avistamientos de luces extrañas que parecían acosar a los aviones. La USAF les dio el nombre de Foo Fighters inspirándose en una tira cómica de la época. Lo que no supieron hasta mas tarde es que los pilotos del Eje también las estaban viendo. Estas luces resplandecientes recorrían los cielos como si estuvieran observando las batallas, aunque nunca intervinieron. Terminada la guerra, los pilotos militares norteamericanos siguieron informando de encuentro con ovnis. Objetos muy similares a los Foo Fighters, pequeñas luces de solo medio metro de diámetro, se han seguido viendo hasta nuestros días. Sin embargo, ni los propios ufólogos dan importancia a este hecho, y la posibilidad de que se trate de fenómenos naturales es aceptada de forma rutinaria por los militares.

Locura militar

No todos los encuentros con ovnis pueden explicarse como anomalías atmosféricas, y a veces los militares están preparados para responder con la fuerza. En agosto de 1956, ocurrieron dos encuentros independientes con ovnis, en el Reino Unido, en el plazo de una semana. Los radares detectaron un objeto que se movía entre Bentwaters y Lakenheath. Un avión de transporte de la USAF que volaba a 1.500 m vio el objeto, una luz amarilla; desde arriba. Dos cazas Venom de la RAF despegaron e interceptaron el objeto sobre Ely. Hasta la fecha, las tripulaciones mantienen que tenían un blanco claro en el radar, un objeto estacionario al cual, a pesar de sus esfuerzos, no pudieron alcanzar.

Pocos días más tarde, Wilbur Wright era uno de los dos pilotos que sobrevolaban el mar entre la isla de Wight y Bournemouth, a bordo de sus aviones Javeline, cuando les ordenaron suspender su misión de prácticas para interceptar a un blanco captado por una estación de radar cercana. Rápidamente se dirigieron hacia el objeto, y no tardaron en verlo con sus propios ojos: un disco brillante que reflejaba la luz del sol que parecía esperar a los dos aviones que volaban hacia él. cuando llegaron a pocos kilómetros, volando rápidamente, el objeto se balanceó desafiante y arrancó a una velocidad increíble. En pocos instantes había desaparecido por completo. ¿Se trataba de un ovni, o era otro ejemplo de un extraño fenómeno atmosférico?

Ha habido otros casos similares que no admiten explicaciones racionales. En septiembre de 1976, un Phantom de las Fuerzas Aéreas de Irán fue enviado para interceptar a un ovni visto por muchas personas en las cercanías de Teherán. El piloto se percato de que un pequeño objeto se despegaba de la resplandeciente luz, y consideró que estaba siendo atacado. Instintivamente, se preparó a lanzar un misil aire-aire. Cuando oprimía el botón para disparar el que hubiera podido ser el primer disparo de una guerra interplanetaria, su avión se quedó sin energía eléctrica. Entonces, el objeto regreso al ovni y el Phantom recuperó la energía.

En casos como estos, no parece que haya muchas alternativas a la idea de que se trataba de algún tipo de nave inteligente con tecnología superior. Los fenómenos naturales desconocidos para la ciencia no pueden aplicarse aquí del mismo modo que cuando se habla de avistamientos tipo foo fighter.

¿Pruebas al fin?

A pesar del número creciente de encuentros en pleno vuelo, el caso definitivo que vinculase la credibilidad de los avistamientos, con los testimonios de los pilotos y los seguimientos por radar, todavía no se había producido. El mundo estaba esperando ver una buena película sobre ovnis, y esto se pudo cumplir finalmente en diciembre de 1978 sobre la isla meridional de Nueva Zelanda.

A primeras horas del 21 de diciembre, la tripulación de un avión de carga de la compañía Safé Air fue advertida para que controlara unas extrañas señales que aparecían en el radar del aeropuerto de Wellington. John Cordy, un controlador aéreo, aseguró que las señales eran diferentes a cuantas había visto hasta entonces. El capitán Vern Powell dirigió su Argosy a la zona indicada y vio una extraña luz que se desplazó junto al avión durante más de 19 km. antes de desaparecer.

Este avistamiento, y otros en la zona, llamó la atención de un canal de la TV australiana. Contactaron con un reportero, Quentin Fogarty, que estaba pasando las vacaciones cerca de allí. En cuanto le explicaron los detalles, Fogarty se puso en acción. Empezó su reportaje entrevistando a los testigos, y luego convenció a la Safé Air para que le dejara volar en la misma ruta la noche del 30 al 31 de diciembre. Fogarty y la nueva tripulación del Argosy, con el capitán Bill Startup al mando, no se esperaban lo que iba a ocurrir.

Una vez más, el radar captó señales de ovni y extrañas luces volaron junto al avión. "Esperemos que sean amistosos", comentó Fogarty, mientras las luces danzaban cerca de ellos ante los objetivos de la cámara de TV.

La prueba grabada en video fue examina da cuidadosamente por el físico óptico Bruce Maccabee, que había volado desde Washington para estudiar el caso. Maccabee estaba convencido de que se había grabado algo verdaderamente inexplicable, y el caso se considera como uno de los ejemplos más convincentes de la existencia de ovnis.

Sin embargo, los escépticos han intentado demostrar que las naves eran muchas cosas, desde estrellas y planetas hasta la luz de la luna reflejada en un tul de lunares. La tripulación, que hace regularmente ese recorrido, está en profundo desacuerdo. También Fogarty se siente frustrado, pues está completamente seguro de lo que vio aquella noche.

¿Estos encuentros cercanos con ovnis pueden representar una amenaza física? En su evaluación del caso del Aeropuerto de Manchester, la CAA parece haber pensado que eso era posible. Asimismo, se percataron de que el caso estaba lejos de ser único.

¿Amigo o adversario?

La perspectiva de una colisión no es meramente teórica. En agosto de 1984, un Kondair Trislander que volaba de Stanstead a Amsterdam fue golpeado por un objeto con tal violencia que perdió un motor. El avión pudo volar hasta Schipol, en Holanda, donde realizó un aterrizaje de emergencia. Se encontró un agujero en el alerón de cola, producido por algo que lo había traspasado. No fue una colisión con un pájaro, ya que se encontraron fragmentos metálicos.

La CAA fue incapaz de resolver este caso. Pensando que podía estar involucrada algún tipo de tecnología militar, se apeló al Ministerio de Defensa, pero tampoco pudo aportar ninguna solución. Incluso se especuló con la posibilidad de que el causante fuese alguna chatarra espacial que reentraba en la atmósfera. Lo cierto es que algo golpeó al avión y éste pudo ser salvado. La próxima vez puede que la tripulación no tenga tanta suerte.

Avistamientos globales

En agosto de 1984, las tripulaciones de aviones que sobrevolaban Tasmania, Francia, Brasil y Rusia informaron de repetidos avistamientos, y sin duda ocurrieron otros más de los que no se informó. El número de los avistamientos en vuelo va en aumento y bien puede ser considerado como alarmante por cualquiera que tenga intención de viajar por vía aérea.

Numerosas compañías de aviación se han visto afectadas y prefieren que sus pilotos no hablen de los incidentes por temor a disminuir la confianza de los pasajeros. Así pues a pesar de los intereses comerciales, y de la ridícula sensación, a propósito de hombrecillos verdes, que siempre va unida a esta clase de historias, tenemos que tomarnos en serio los encuentros en pleno vuelo.

Algo ocurre en el cielo. Necesitamos averiguar de qué se trata.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Abducciones aliení­genas: ¿Somos sus ratas de laboratorio?

Quizás el aspecto más siniestro de los contactos con alienígenas sea que estén aquí para realizar experimentos con seres humanos. No obstante, ¿pueden ser las abducciones sólo alucinaciones?

Los increíbles y terroríficos sucesos que ocurrieron la noche del 5 de noviembre de 1975 iban a marcar las vidas de Travis Walton y sus 6 compañeros. Cuando regresaban a sus hogares en Snowflake, Arizona, después de trabajar en el bosque, vieron una luz brillante que descendía por entre los árboles. Detuvieron la camioneta y Walton y sus compañeros se encontraron ante una visión pasmosa. "Cuando dejamos atrás los árboles, vimos la fuente de la luz a menos de 30 m: un disco metálico flotando en el aire, resplandeciente", recuerda Walton.

Sus compañeros, más cautos, permanecieron en el vehículo mientras el impetuoso Walton se bajaba y corría hacia la nave. No quería perderse la oportunidad de verlo de cerca. Una vez que estuvo prácticamente debajo de ella, le abandonó el coraje y se volvió en redondo para regresar a la camioneta. Nunca lo conseguiría.

Mike Rogers, el jefe del grupo, vio cómo un "rayo de energía azul" golpeaba la espalda de Walton. Presa del pánico, Rogers pisó el acelerador y abandonó el lugar. Después, percatándose de que había abandonado a su amigo, dio media vuelta, pero sólo para ver cómo la nave se elevaba y desaparecía en el cielo.

Acusación de asesinato

Tras cinco días de intensa búsqueda, el cuerpo seguía sin aparecer. Pero justo cuando el sheriff se disponía a formalizar la acusación de asesinato, Walton reapareció. Lo encontraron desnudo en una cabina telefónica a las afueras de la ciudad, medio muerto, deshidratado y delirando. Tras varios meses de convalecencia, Walton fue capaz de rememorar una parte de lo que le había ocurrido. Recordó haber estado en el interior de la nave espacial. Yacía sobre una mesa... Vi a varias criaturas extrañas inclinadas sobre mí. Me volví histérico y salté, golpeándoles, pero estaba tan débil que me derrumbé. Me arrastraron hasta la mesa, me aplicaron una mascarilla sobre la cara y me desvanecí.

Decían la verdad

Lo más significativo del caso de Travis Walton es que se trata de una de las escasas abducciones presenciadas por testigos imparciales. También es inusitado que Walton estuviera ausente durante cinco días. En la mayoría de los casos denunciados, la abducción sólo dura unas pocas horas.

Muchos han intentado desacreditar las aseveraciones de Walton. Durante los años setenta las denuncias de abducciones fueron excepcionales, y Walton y sus compañeros fueron considerados unos farsantes. Sin embargo, fueron sometidos al detector de mentiras y el caso ha resistido años de rigurosa investigación. Las abducciones alienígenas, caracterizadas por incidentes específicos y muy peculiares firmemente denunciados por miles de personas de todo el mundo, son generalmente sucesos modernos circunscriptos a la época de posguerra.

El primer encuentro.

El primer caso reconocido de abducción se remonta al 20 de septiembre de 1961. Betty y Barney Hill viajaban en coche por New Hampshire, hacia la medianoche cuando vieron un "objeto en forma de empanadilla con dos hileras de ventanas" que parecía seguirles. Barney abandonó la carretera y se deslizó hasta situarse a unos 25 m de "una enorme nave en forma de anillo con una especie de aletas y luces rojas que producían un extraño zumbido ".

Aterrorizados, los Hill aceleraron para huir, pero el coche empezó a vibrar. Luego, oyeron un extraño sonido y se vieron envueltos por una neblina. Más tarde, cuando llegaron a su casa, se dieron cuenta de que sus relojes habían estado parados durante dos horas, pero no fueron capaces de recordar lo ocurrido durante ese tiempo. Posteriormente, ambos tuvieron pesadillas y aceptaron someterse a una terapia conocida como regresión hipnótica para descubrir lo que les había ocurrido.

La regresión hipnótica permite aflorar el subconsciente y los recuerdos ocultos. Los Hill declararon bajo hipnosis haber sido transportados a bordo del ovni por "alienígenas de un metro y medio de estatura, de piel grisácea, cabezas sin pelo y en forma de pera y oblicuos ojos de gato".

Betty hizo un vívido retrato de lo que había ocurrido durante esas dos horas. Recordó haber sido sometida a un examen médico. Contó que le extrajeron muestras de la epidermis y le introdujeron una larga aguja por el ombligo como parte de lo que ella llamó una "prueba de embarazo". También le enseñaron un mapa de Zeta Reticuli. Betty Hill cree que los alienígenas le mostraban el lugar de donde procedían.

¿Abducidos o contactados?

La peculiar naturaleza de las abducciones que empezaron con los Hill en los años sesenta, contrasta con los coloristas sucesos relatados por diversas personas, llamadas contactadas, cuyos dudosos encuentros con alienígenas invadieron los periódicos en los años cincuenta.

El más famoso "contactado" fue George Adamski, quien aseguró que los extraterrestres le llevaron hasta Venus, Marte y Saturno. Adamski y otros "contactados" fueron desenmascarados, pero sus declaraciones retrasaron durante años la credibilidad de los investigadores. No sería hasta los años ochenta que, primero los ufólogos y luego el público, se tomaran en serio las denuncias de abducciones alienígenas.

Hablando de alienígenas

En junio de 1992, el Massachusetts Institute of Technology (MIT) organizó el Congreso de Investigación de Abducciones. Fue el primer debate científico sobre el tema y una oportunidad para que los investigadores presentaran sus conclusiones, proporcionando un foro para la controversia científica seria.

Al congreso asistieron tres de los máximos expertos mundiales cuyas investigaciones aportaban la mayor parte de las pruebas: Budd Hopkins, responsable de la mayor parte de las primeras investigaciones sobre abducciones; David Jacobs, profesor de Historia en la Universidad de Temple, con más de 25 años de experiencia como ufólogo; y, presidiendo el Congreso, el doctor John E. Mack, profesor de psiquiatría en la Facultad de Medicina de Harvard y ganador de un premio Pulitzer.

Una de las conclusiones del congreso fue que un buen número de personas diferentes habían descrito el mismo procedimiento, los mismos detalles sobre lo que les habían hecho y al mismo tipo de alienígenas. Para los investigadores, esto evidencia que las abducciones son una realidad. Si se tratase de alguna forma de engaño, las explicaciones serían dictadas por la fantasía y diferirían notablemente. Sin embargo, todas se ciñen a patrones similares y repetidos.

Bajo control alienígena

Una vez en el interior de la nave, los abducidos están bajo el control de los alienígenas. Por lo general, se les hace desnudar, se les sitúa sobre una mesa y son sometidos a dolorosas operaciones. Cuando regresan, sus recuerdos parecen haber sido suprimidos de alguna forma y sólo se puede acceder a ellos mediante hipnosis.

El doctor Mack cita evidencias de muchos de sus casos. Hay varios tipos de evidencias físicas de las abducciones: las personas regresan con cicatrices, completamente curadas, que no tenían el día anterior. También presentan extraños implantes... localizados con el escáner; algunos se han extraído para ser examinados.

Los análisis de los implantes demuestran que están hechos de elementos que se encuentran en la Tierra. Un colega del doctor Mack, biólogo nuclear, realizó diversos análisis de un implante extraído de la nariz de un supuesto abducido. El implante no era algo de naturaleza biológica sino que podría tratarse de una fibra manufacturada. Los escépticos sostienen que, aparte de la imaginación de la víctima, no existen pruebas fiables de la abducción. El proceso que recibe más duras críticas es el que utiliza técnicas hipnóticas de regresión para sacar a la luz los recuerdos.

Recuerdos poco fiables

Kevin McClure, miembro de la Asociación de Investigación Física, asegura que muchos de los investigadores que utilizan la hipnosis no son psicólogos cualificados, y acusa a los cualificados de implantar recuerdos, animando a las víctimas a explicar detalles sobre el escenario haciendo preguntas orientativas. McClure señala al Síndrome de la Falsa Memoria (SFM) como el responsable de la mayoría de las declaraciones. El SFM es un trastorno en el que la memoria ha sido creada por el subconsciente para reemplazar algún trauma infantil, como abusos sexuales. Las víctimas podrían estar utilizando subconscientemente la abducción como una pantalla para ocultar alguna experiencia traumática de su pasado.

Estimulación artificial

La psicóloga Susan Blackmore asegura que las experiencias de abducciones pueden ser inducidas mediante estimulación de los lóbulos temporales. Esta teoría fue demostrada por un equipo de investigación en Canadá, el cual diseñó un aparato generador de un campo magnético que, aplicado a la parte posterior del cerebro, simulaba la experiencia de un secuestro alienígena en alguien que jamás había pretendido ser víctima de uno.

Albert Budden, autor de Alergias y Alienígenas, está convencido de que este tipo de experiencias tiene su causa en la contaminación electromagnética. Budden cree que la radiación electromagnética en la atmósfera es lo suficientemente fuerte como para afectar a los lóbulos temporales de los cerebros. "Es evidente -dice- que los abducidos son hipersensibles a la electricidad, y sus experiencias son un síntoma de sus reacciones alérgicas causadas por la exposición a los campos electromagnéticos del medio ambiente.

Pero ninguna de estas teorías impresiona a investigadores como Hopkins, Jacobs o Mack. Para ellos, la evidencia de las abducciones reduce a la nada las razones de los escépticos. Los investigadores están de acuerdo en que Travis Walton no padecía ninguna enfermedad mental cuando fue abducido. Además, es improbable que sus seis compañeros tuvieran una alucinación simultánea. Y el detector de mentiras demostró que ellos estaban convencidos de haber presenciado la abducción de Walton.

Los lóbulos temporales y la imaginación superactiva no pueden explicar las cicatrices de los abducidos, ni los implantes extraídos de sus cuerpos. En la actualidad, los ufólogos están desarrollando la teoría de que los cadáveres descuartizados de ganado representan nuevas evidencias de experimentos realizados por los alienígenas.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Mutilaciones de ganado: ¿Hay ovnis involucrados en estas matanzas?

Unos informes de reses muertas inexplicablemente mutiladas se relacionan con helicópteros negros silenciosos, extrañas luces en movimiento y seres extraterrestres. ¿Que hay de verdad detrás de estos relatos?

El 9 de septiembre de 1967, en el condado de Alamosa, Colorado, una potranca llamada Lady fue encontrada muerta y con la cabeza descarnada. Al efectuar el examen patológico, el Dr. John Altshuler quedó estupefacto, pues el cerebro, la espina dorsal y algunos órganos del pecho, incluido el corazón, habían sido retirados con increíble precisión. Lo que más le asombró era que la sangre había sido totalmente vaciada sin manchar su cuerpo ni a su alrededor.

Cuando el Dr. Altshuler examinó muestras de tejidos en el microscopio, quedó asombrado al descubrir que "tenían un color negro como si la carne hubiese sido abierta y cauterizada (quemada con un calor intenso para abrirla) con un bisturí cauterizador quirúrgico... como si se hubiese empleado un láser". Aunque los lásers se habían inventado en los primeros años 1960, en 1967 todavía no existía la tecnología capaz de producir estas incisiones.

Otro misterio era la ausencia de huellas cerca del cuerpo. En efecto, las únicas huellas que se encontraron eran las pisadas de la potranca, que terminaban a unos 30 m de su cuerpo.

Avalancha de Mutilaciones

El "incidente Lady" fue el principio de una avalancha de mutilaciones de animales en Colorado y más tarde, en el mismo año, en Pennsylvania. Fueron seguidas de una oleada de mutilaciones en los estados de Alabama, Iowa y Texas, de un nuevo brote en Colorado a principios de los años ochenta y de otro en el sur a principios de los años 1990. Mientras tanto ocurrieron casos aislados, con informes similares, en Canadá, América Central, Sudamérica, Australia y algunas partes de Europa, incluida Gran Bretaña.

La gran mayoría de estos casos siguen un patrón notablemente similar:

* Casi todas las mutilaciones son en vacuno, aunque también hay casos de caballos, ovejas o animales de compañía.

* No hay señales de lucha. Incluso en suelos cubiertos de nieve no hay huellas de pisadas alrededor de los cuerpos. Parece como si los animales hubiesen sido levantados del suelo y luego dejados caer desde el aire.

* Con frecuencia faltan los órganos internos, los ojos, los oídos, la lengua, el recto, los genitales y la carne de las quijadas.

* En los cuerpos se encuentran incisiones que no han sangrado, a menudo a la profundidad de la piel, muchas de las cuales están vacías de sangre. Estas incisiones se han efectuado con precisión quirúrgica.

Análisis recientes han demostrado que algunos cortes implican el empleo de un escalpelo, mientras que otros parecen haber sido hechos con un instrumento que "cocía" la carne con algo parecido al láser, pero sin dejar los restos carbonizados característicos de los lásers.

Posibles Causas

Desde el principio, este fenómeno ha mantenido perplejos a investigadores y patólogos. Muchos rancheros y sheriffs experimentados que han intervenido en la investigación de las mutilaciones de ganado durante décadas, están convencidos de que estos casos particulares no pueden ser obra de los predadores indígenas, como coyotes, lobos o leones de las montañas.

En algunos de los casos de Alabama investigados en 1993 por la realizadora de documentales de ovnis, Linda Moulton Howe, los capilares de los animales mutilados habían quedado sin sangre, lo que no habría ocurrido si hubiesen sido atacados por predadores. Además, ¿qué predador hubiese podido extirpar quirúrgicamente los genitales de una vaca?

Como las sucesivas investigaciones no lograron establecer ninguna causa natural, se aventuraron otras teorías. Una de ellas era que alguna secta satánica raptaba a los animales para ceremonias rituales, aunque nadie pudo explicar qué clase de secta podía emplear flotas de helicópteros y voluminosos lásers médicos. En cualquier caso, las exhaustivas operaciones secretas de las autoridades norteamericanas no han logrado establecer ningún vínculo entre las actividades de ocultismo y estas mutilaciones.

Otra teoría surgió de los informes sobre misteriosos helicópteros negros, silenciosos y sin ningún número de identificación de los exigidos por las regulaciones federales, que aparecían en la zona inmediatamente antes y después del descubrimiento de las reses muertas. En varias ocasiones se vieron helicópteros rociando la zona en que luego se encontraban los animales mutilados, dando pie a la especulación de que el ganado se estaba empleando -seguramente por agencias gubernamentales- para probar armas biológicas y químicas.

El misterio se complicó aún más por los informes de civiles que fotografiaron estos helicópteros, que declararon que habían sido amenazados por hombres que vestían de negro y sin insignias.

Explicaciones Oficiales

A lo largo de los años, las agencias gubernamentales de EE UU han negado cualquier participación en estos extraños incidentes. La Federal Aviation Authority fue todavía más lejos al negar la existencia de estos extraños helicópteros.

En lo referente a las mutilaciones, la explicación oficial siempre ha sido la misma: causas naturales. En respuesta a la presión pública, el FBI investigó el fenómeno en 1979. Los resultados se registraron en un informe de 297 páginas, hecho público un año más tarde, en el que se daba la razón a los que creían que las mutilaciones eran obra de animales predadores. Otro argumento, respaldado por las autopsias oficiales del Gobierno, fue que la ausencia de sangre se debía al largo tiempo que los animales muertos habían estado abandonados y que la causa de la muerte podía deberse a parásitos.

Estas explicaciones enfurecieron a los rancheros e investigadores, que se quejaron de un encubrimiento. No satisfechos con la respuesta del Gobierno, los rancheros crearon grupos de vigilancia y acordaron disparar contra cualquier helicóptero que cruzase por sus propiedades en vuelo rasante.

¿Conexión Extraterrestre?

A aunque el FBI era reacio a intervenir, el ufólogo Timothy Good obtuvo un informe secreto del FBI de 1976, realizado por el agente Gabriel Valdez. Después de inspeccionar una vaca mutilada, el agente descubrió unas marcas de 40 cm que se hundían en el suelo formando un triángulo y sugerían que allí había aterrizado una "nave aérea", que había atrapado la vaca, y había aterrizado de nuevo donde se había encontrado la vaca muerta. Debajo de las huellas se encontró una sustancia aceitosa, la hierba chamuscada y unos niveles de radiación mucho más elevados que los normales.

Para algunos rancheros e investigadores locales, esto era la confirmación de lo que sospechaban desde hacía mucho tiempo: es decir, de lo que Lou Girodo, jefe investigador de las mutilaciones del fiscal del distrito de Trinidad, Colorado, había manifestado: "estamos tratando con seres que no son de este planeta".

Actividad OVNI

La muerte de Lady en septiembre de 1967 coincidió con una pequeña serie de avistamientos de ovnis y de informes de extrañas luces en San Louis Valley, la zona en que se encontró el cadáver mutilado de la potranca. Cada oleada de mutilaciones estuvo acompañada de avistamientos de ovnis en la zona afectada. Esto llevó a varios ufólogos a especular que existía una conexión entre los helicópteros y los avistamientos de ovnis. ¿Acaso los ovnis podían "disfrazarse" de helicópteros?

Otro dato curioso, aunque quizás no tenga conexión con los ovnis, era la presencia de pintura fluorescente, visible sólo con luz ultravioleta, en la piel de algunos animales que se encontraron en Dulce, Nuevo México. En otro caso se encontró una sustancia parecida a masilla en la caja torácica de una vaca mutilada. Los análisis mostraron que la sustancia tenía una composición similar a pintura, pero los investigadores todavía se preguntan cómo fue a parar a la caja torácica del animal.

En su documental de 1989, Alien Life Forms, Linda Moulton Howe entrevistaba a algunos granjeros que declararon haber visto seres extraterrestres dedicados a la captura de animales. Quizá la narración más notable era la de Ron y Paula Watson de Mount Vernon, Missouri. Los Watson dijeron que, en julio de 1993, mientras estaban bajo su porche, habían visto unas extrañas actividades en el extremo más lejano de su propiedad.

Agenda Extraterrestre

A través de prismáticos, primero vieron una vaca que yacía de lado en el suelo, al parecer paralizada. De pie junto al animal había dos pequeños seres de cabezas blancas y alargadas que llevaban vestimenta plateada, deslizaron sus brazos por debajo del cuerpo de la vaca y parecieron "levantarla". Cuando se movieron, la vaca "flotó" unos metros por encima del suelo. Luego "guiaron" el cuerpo hacia la rampa de un vehículo que tenía una superficie especular que reflejaba el follaje de alrededor, por lo que era casi invisible. A continuación despegó y se desvaneció en el cielo.

Si se acepta que los extraterrestres intervienen en las mutilaciones, la pregunta es: ¿por qué lo hacen? Muchos investigadores creen que estas mutilaciones están relacionadas con las abducciones de seres humanos y son efectuadas por los pequeños seres con manos en forma de garras y grandes ojos muy separados, conocidos como los "grises".

Howe dice que ha recibido información, de "fuentes confidenciales", de que uno de estos grupos de grises tiene un problema de supervivencia y que, al menos, una de las razones de las mutilaciones de animales es la obtención de fluidos. Supongo que se trata de hemoglobina y de plasma sanguíneo para producir alguna clase de ingrediente bioquímico esencial que necesitan estos seres. Sin embargo, admite que no parece plausible que unas especies tan avanzadas tecnológicamente, capaces de viajar años luz para visitar la Tierra, necesiten ganado para resolver sus problemas biológicos.

El hecho es que, casi unos 30 años después del inicio de estas misteriosas mutilaciones, no estamos más cerca de descubrir la verdad que hay detrás de ellas. Todo lo que sabemos con seguridad es que las mutilaciones siguen un cierto patrón, lo que podría indicar un propósito. Pero sea cual sea este propósito, todavía es un asunto de conjeturas. Como suele suceder con la ufología, el misterio no sólo continúa sin resolverse, sino que cada día se hace más extraño.

martes, 1 de septiembre de 2009

Sembrar la confusión: ¿Cuál es el interés de las agencias de seguridad por desinformarnos?

Durante décadas, la ufología se ha encontrado en un estado de confusión y desconcierto, pugnando por investigar un fenómeno cuyas pruebas son más que limitadas. ¿Cuál es la razón? Diversos organismos secretos han estado manipulando las pruebas y los testigos.

¿Que conclusiones cabe extraer de los documentos que la GSW ha sacado de la CIA y del Departamento de Estado de Estados Unidos? Para contestar a esta pregunta, primero debemos contemplar objetivamente ciertos hechos destacados que afectan a la ufología, ya que ésta es la materia prima que la CIA ha utilizado en beneficio propio, a lo largo de los años, en su campaña de descrédito, desinformación y manipulación calculada. En primer lugar, la mayor parte de la información sobre los 0VNIS se basa en las explicaciones (generalmente, sin apoyo alguno) de los testigos. En muchos casos, este tipo de información es etiquetada como "auténtica" por la comunidad pro-OVNI tras una investigación que no suele consistir más que en una simple conversación con los testigos. La capacidad de los testigos en cuanto a "identificar" fenómenos aéreos fuera de lo corriente suele ser muy poco fiable. Citemos como ejemplo al respecto los numerosos casos de naves aéreas en forma de cúpula o de plato, muchas veces giratorias, que realizan maniobras extraordinarias y muestran configuraciones luminosas, y que después resultan ser aviones que arrastran letreros publicitarios. La falta de tiempo, de dinero y de técnicas de investigación efectivas contribuyen a esta proliferación de engaños en la ufología. Por otra parte, no todos los sucesos del tipo OVNI pueden ser clasificados como "identificables". Existe un pequeño porcentaje de hechos que parecen haber sido causados por objetos aparentemente auténticos. El Blue Book estimó que éstos representaban alrededor de un 3 % del total; los investigadores civiles sitúan esta cifra en un 8 %. Probablemente, la cifra verdadera se encuentra en un término medio entre ambas. Sin embargo, es relativamente poco lo que puede hacerse para investigar científicamente tales casos, ya que hay muy pocos vestigios físicos que permitan un examen en el laboratorio.

Aun así, la evidente inefectividad de las investigaciones oficiales, la ineptitud de las comisiones especiales y el muro de piedra que constantemente erige el gobierno al respecto, indujeron a numerosos investigadores civiles a creer que existía una conspiración general para evitar la difusión de los conocimientos de las autoridades sobre contactos procedentes del espacio exterior. En la década de 1940 abundaron los rumores de platillos estrellados contra el suelo y de seres extraterrestres muertos. En la de 1970, hubo profusión de relatos sobre contactos e incluso secuestros (abducciones) de seres humanos. Por otra parte, llegaron a los grupos investigadores curiosos rumores y filtraciones procedentes de fuentes oficiales y militares, al parecer bien informadas. ¿Qué otra conclusión podía deducirse de ello? ¿Quién sino unos extraterrestres podían protagonizar esas historias maravillosas?

Indudablemente, el gobierno -representado en este caso por la CIA- ha estado implicado en una maniobra de encubrimiento. Pero lo que nosotros deseamos sugerir es que, mientras la CIA reunía información sobre el fenómeno OVNI en todo el mundo (aunque asegurase que no hacía absolutamente nada en este sentido), también estaba fabricando el rumor de que el gobierno sabía más de lo que estaba dispuesto a admitir. Esta táctica fue empleada en parte para distraer la atención de los ufólogos respecto a lo que el gobierno estaba realizando en aquel momento, y en parte también para desacreditar a la ufología.

Tras la cortina de humo de la confusión y la ignorancia que con ello se creó, la CIA pudo proceder a sus propios experimentos, cuya verdadera naturaleza quedaría disfrazada por el hecho de que no parecerían más misteriosos que el resto de todo aquel curioso fenómeno.

Las pistas que realmente llegaron a fascinar a la CIA con respecto a la cuestión de los OVNIS se encuentran diseminadas en los documentos obtenidos por la GSW. Desde luego, esos "conspiradores de silencio" gubernamentales pueden no pertenecer a la CIA, sino a la Defense Intelligence Agency, a la National Security Agency, o a la supersecreta National Reconnaissance Organisation, o tal vez a algún grupo clandestino en el seno de cualquiera de ellas. Aunque las pruebas parecen señalar a la CIA, la identidad exacta de los culpables carece de importancia mientras los principios en los que, al parecer, están trabajando se mantengan en la oscuridad.

Desde el primer momento, la CIA quedó intrigada por las implicaciones psicológicas del misterio de los platillos volantes. Una parte de un memorándum fechado en 1952 dice lo siguiente: Con todo lo que se ha informado en el ámbito mundial, se descubrió que, hasta la fecha de esta investigación, en la prensa soviética no se ha dado a conocer ninguna información o comentario sobre platillos volantes. En una prensa controlada por el Estado, esto sólo puede ser el resultado de una decisión política oficial. Por tanto, se plantea la cuestión de si tales visiones han podido o no ser: 1) controladas, 2) pronosticadas, y 3) utilizadas desde un punto de vista relacionado con la guerra psicológica, ya sea a la defensiva o bien a la ofensiva...

Estas preocupaciones tuvieron eco en el informe secreto del equipo Robertson en 1953, después del cual la CIA se encargó directamente de la investigación de los OVNIS. En esta época, como demuestran los documentos, la Oficina de Información Científica de la CIA estaba convencida, en privado, de que los OVNIS eran naves extraterrestres. Mientras se esperaba alguna prueba al respecto, se montó una campaña de desprestigio para suprimir todo tipo de histeria pública potencial. Todos esperaban que con ello los OVNIS, como cualquier otro tipo de información, llegaran a evaporarse del conocimiento público.

Pero en cierto momento -tal vez cuando se creyó poder descartar la hipótesis extraterrestre, o quizá cuando resultó indiscutible que los OVNIS no eran simplemente una manía pasajera, o acaso al aumentar el volumen de la investigación tecnológica secreta- la Agencia comprendió que podía realizar por su cuenta experimentos en el campo de la guerra psicológica. Si los soviéticos no estaban detrás de estas visiones con la intención de manipular al pueblo, no había razón por la que la CIA no pudiera ocupar su lugar. Los beneficios serían múltiples, ya que los militares podrían proseguir cómodamente sus proyectos aéreos secretos, puesto que todo el que entrara imprudentemente en contacto con ellos sería presa de los servicios de desinformación de la CIA y de la campaña de desprestigio público, y al propio tiempo la CIA descubriría hasta qué punto podían ser manipuladas las actitudes del público y cómo reaccionaban los individuos ante unos acontecimientos extraños y carentes de todo precedente.

Este paradójico programa de estimulo y desaliento simultáneos funcionaría en varios frentes. La idea de un encubrimiento sería alimentada por medio de filtraciones de información entre los investigadores civiles, al tiempo que ciertos hechos podrían ser falsificados. Varios agentes infiltrados en las organizaciones de investigación podrían entonces suministrar desinformación a los grupos OVNI, y al propio tiempo controlar su posible conocimiento de secretos militares. Los contactos en la prensa suministrarían a su debido tiempo material OVNI, tanto si se trataba de engaños, de falsas identificaciones o de montajes.

Este programa es lo que GSW llama la "hipótesis federal". No necesitaría de grandes recursos para resultar efectivo, puesto que no habría que crear más que un pequeño número de hechos -no más del 5 % inexplicado-. La red de entusiastas haría el resto. Al propagarse las ondas a partir de los ufólogos, un sector del público respondería a su vez con experiencias psíquicas, fantasías, diversos embustes y numerosas interpretaciones falsas e "inducidas" de aviones, aves y planetas; con ello se conseguiría una nueva oleada de excitado interés. Una vez establecida esta técnica, no habría razón para no emplearla a fin de distraer la atención del público en caso de problemas políticos en el interior o en el extranjero.

¿Hasta qué punto cabe demostrar la hipótesis federal? Los documentos obtenidos bajo la Ley de Libertad de Información revelan el persistente interés de la CIA por la guerra psicológica. ¿Es una coincidencia el que varios miembros del consejo del National Investigation Committee on Aerial Phenomena (NI- CAP) sean ex miembros de la CIA? Uno de ellos, Joseph Bryan III, coronel retirado de la USAF, es considerado en realidad como el fundador de la sección de guerra psicológica de la CIA; otro oficial del NICAP, Nicholas de Rochefort, llegó a la CIA a través de su predecesora, la Agencia de Servicios Estratégicos, y era también un experto en guerra psicológica. No menos evidente, en opinión de la GSW, es la decisión tomada por la Aerial Phenomena Research Organisation (APRO) en 1974, en lo que se refiere a concentrarse únicamente en los casos de contactos y abducciones, lo que podía conducirlos directamente a manos de los manipuladores.

¿Cuántas organizaciones OVNI, además de ésta, han sufrido infiltraciones? ¿Cuántas publicaciones han sido alimentadas con historias bien elaboradas?

Hay pruebas de que Generso Pope, propietario del National Enquirer, es un ex miembro de la CIA, y que sigue estando implicado en la secciones de desinformación y propaganda de la Dirección de Operaciones de la CIA (Servicios Clandestinos). ¿Y quién pagó las cantidades más elevadas por las historias más exóticas sobre OVNIS, y con ello ayudó a formar la opinión popular norteamericana, sino el National Enquirer? Esta técnica es muy similar a la de la CIA, ya que en diciembre de 1977 el New York Times informó de que, a mediados de la década de 1960, la CIA "poseía, subvencionaba o influenciaba por otros medios... más de 800 organizaciones e individuos dedicados a la información pública".

También resulta significativo que las historias de OVNIS pasen por un proceso de reencarnación: los relatos sobre platillos volantes estrellados en el suelo, tan propios de los años cuarenta, vuelven a circular en la década de 1980, en tanto que la modalidad de las experiencias de contacto personal de principios de los cincuenta se repitió en la década de 1970. Y en un aspecto más siniestro, ¿qué tipo de manipulación psicológica puede existir en los casos de encuentro de tipo personal?