martes, 15 de julio de 2008

Trio diabólico - Valérie Subra

La mujer y el crimen con Valérie, Laurent y Jean-Rémy. Valérie, Laurent y Jean-Rémy se convirtieron en el "trío diabólico" como se les llamó en los periódicos. Planificaron sus crímenes cuyo fin fundamental era obtener dinero para irse a América, utilizando a Valérie que se dedicaba a entablar amistad con posibles clientes, solos y adinerados.
Aunque no mató a nadie por su propia mano, fue cómplice de dos asesinatos con premeditación y ensañamiento.

Criada en un ambiente donde su madre se divorció dos veces y se casó tres, no quiso estudiar ni hacer nada que supusiera disciplina. A los 18 años se convirtió en amante de un joven de familia adinerada, Laurent Hattab, con quien vivía. Frecuentaban clubs nocturnos. El tampoco había querido seguir estudios ni soportar ninguna disciplina. Fue siempre un hijo único y mimado. Sin embargo, cuando su padre sufrió el desastre económico y él se vió reducido a un modesto sueldo, comenzó a pensar en hacer dinero por la vía criminal. Hizo amistad íntima con otro joven, Jean-Rémy Sarraud, que se crió abandonado por sus padres a los que no conoció, lo que le convirtió en un "duro" y le llevó por el camino peor que podía elegir.

Valérie, Laurent y Jean-Rémy se convirtieron en el "trío diabólico" como se les llamó en los periódicos. Planificaron sus crímenes cuyo fin fundamental era obtener dinero para irse a América, utilizando a Valérie que se dedicaba a entablar amistad con posibles clientes, solos y adinerados. Se dejaba invitar a cenar con ellos y cuando estaba en su casa, con cualquier pretexto dejaba abierta la puerta de entrada, momento que aprovechaban sus cómplices para entrar, atar de manos y pies al que iban a desvalijar y también a Valérie, para disimular.

Así hicieron varios intentos fallidos, pero en los dos asesinatos que cometieron, el del abogado La Salle y el del comerciante Pierre Zerbib, utilizaron el mismo sistema, torturando a sus víctimas para hacerles confesar dónde guardaban el dinero y apuñalándolos después hasta dejarlos sin vida. Pero se comportaron como lo que eran, unos aficionados, y en pocos días la policía detuvo al "trío diabólico".

En uno de los juicios que más interés despertó en años recientes en Francia, fueron declarados culpables, sin reconocer atenuantes de ninguna clase y condenados los tres a cadena perpetua, pena que purgan actualmente en las correspondientes penitenciarías francesas.

lunes, 14 de julio de 2008

Canibal de Rotemburgo - Armin Meiwes

Armin Meiwes conocido como el "Caníbal de Rotemburgo". Armin Meiwes era un chico normal en la escuela, algo retraído y apartado de sus compañeros. En su familia vivió las sucesivas separaciones de su madre y al final de su pubertad vivía sólo con ella, sometido a una estricta disciplina. Estos antecedentes no son nuevos en la historia de los criminales más famosos del mundo.

En su juventud, el caníbal presenció escenas de matanza que podrían haber influenciado su estado psicológico. Matanzas de animales en las que él participaba para darse después el gran banquete.
A la edad de 18 años, Armin se muda con su madre a la enorme casa que la familia poseía a las afueras de Rotemburgo. La casa tenía 44 habitaciones y los amigos de Armin la llamaban la casa de los espíritus. Posteriormente ingresó en el ejercito donde destacó por su disciplina. Apoyaba a lo subalternos y se llevaba bien con ellos. Se llevaba a su madre con las excursiones de su brigada y pasaba la noche con ella en habitación separada. Tras su servicio en el ejército, trabajó como técnico de computadoras en un centro informático de Kassel. En su trabajo también se le consideraba diligente y eficiente. Entre sus aficiones estaban la lectura de libros de caníbales, muertes y asesinos en serie. Además coleccionaba partes del cuerpo de muñecas que coleccionaba en un cofre para ocultarlas de su madre.
La madre falleció en 1999 en la casa de Rotemburgo. Tras su muerte, Armin se quedó solo en el mundo y los únicos lazos familiares y sentimentales que mantenía desaparecieron de su vida. A partir de este punto, Meiwes inició su carrera criminal por internet. Fotos de crímenes, accidentes, cuerpos abiertos y otras muchas fantasías violentas componen el archivo fotográfico de su computadora. Foros como "Gourmet" o "Caníbal –Café" le proporcionan la plataforma ideal para contar y compartir sus fantasías más profundas. Comienza la nueva doble vida de Armin como el Dr. Jekill y Mr. Hyde. El Mr. Hyde sigue siendo el buen trabajador, buen vecino y ciudadano que busca la mujer de su vida pero el Dr. Jekill aparece en escena por las noches con sus fantasías caníbales.
Así comenzaron sus primeros contactos. Primero un cocinero ofreció a dos de sus ayudantes para ser degustados. Armin habría tenido la oportunidad de matarlo y devorarlo. Sin embargo, ante las dudas de la víctima, lo dejó marchar. El banquete sólo tenía sentido si la víctima también estaba de acuerdo.
En el chat, conoció a Bernd Brandes, un ingeniero de Berlín. Bernd se declaraba bisexual y su comportamiento sexual no era lo que se puede llamar "normal". Violencia y tortura formaban parte de su rituales sexuales del día a día. Se citaron primero para un fin de semana donde pusieron a prueba sus instintos caníbales. Tras la despedida en la estación, Brandes lo pensó mejor y llamó a Meiwes para que lo recogiese. Quería probar otra vez.
Tras varias horas de conversación, Brandes quiso que el Caníbal le amputase el pene. "Córtalo de una vez", dijo la víctima. Con gran cantidad de alcohol y medicamentos, ya no sentía dolor. Por fin Bernd pudo cumplir su sueño, comerse sus propios genitales. Meiwes cortó el pene en dos trozos y los puso en la sartén aderezándolos con pimienta, sal y ajo.
En cuanto a los motivos que llevaron a la víctima a ofrecerse, Armin manifestó que no entendía el sentimiento de felicidad que Bernd experimentaba. Meiwes asesinó posteriormente a su víctima en la mesa de descuartizar y grabó todo en cámara de vídeo. Descuartizó el cuerpo y conservó la carne. Después de dos días, Armin vio cumplido su deseo de comer carne humana. Según las declaraciones a la policía, la carne humana tiene un sabor parecido a la carne de cerdo.
El "Caníbal" había cumplido su deseo, pero esto no era suficiente. Los meses siguientes los pasó buscando nuevas víctimas. Necesitaba carne joven y fresca. Esta actitud fue la que condujo a la policía a desenmascararlo. Un estudiante de Innsbruck denunció a Meiwes, que aseguraba en los foros haber probado la carne humana. En el recuento de respuestas, se registraron varios centenares de víctimas, dispuestas a dejarse devorar por un canibal. La policía lo arrestó un año después del asesinato.
El veredicto de los psicólogos y psiquiatras muestra que Meiwes no estaba loco cuando cometió el crimen, pero consideran que la víctima no podía pensar racionalmente.
La fiscalía quiere juzgarlo por asesinato con motivos sexuales e imponerle cadena perpetua. El problema es que la víctima dio su consentimiento al asesino y la defensa usará este argumento para que se considere como homicidio a petición, una especie de eutanasia ilegal, lo que llevará a una sentencia de entre 6 meses y 5 años, anulando la consideración de que fue un asesinato.
Según el profesor Arthur Kreuzer, del instituto de criminología de la Universidad de Giessen, el caso podría marcar un hito en la historia judicial. "Es un asesinato convenido por víctima y asesino. No creo que pueda considerarse como el peor caso de asesinato premeditado" matizó el profesor. El abogado de Meiwes citó como una carta favorable, que Armin dejó libres a cuatro personas que se habían ofrecido voluntarias para el sacrificio, por las dudas que mostraban. Su víctima dio el pleno consentimiento antes de que Armin la matase.
El caso de Armin Meiwes conmovió a todo el mundo por su crueldad. Sobre todo por la popularidad que le dieron los medios de comunicación. Pero el fallo judicial se enfrenta a problemas para condenar justamente al acusado.

viernes, 11 de julio de 2008

Edmund Emil Kemper III

Edmund Emil Kemper III, alias: “The Coed Killer” (El asesino de viajantes) “The Head Hunter” (El cazador de cabezas) “Big Ed” (Este mote fue dado a Kemper en un bar de policías que solía frecuentar).

El dato es inexacto, pero se sabe que el coeficiente intelectual de Kemper es mucho mayor al promedio fue condenado en 1973 por 8 cargos de asesinato en primer grado (8 mujeres incluyendo a su propia madre). A los 13 años mataba a los gatos del vecindario (a veces enterrándolos vivos), ponía sus cabezas en estacas y hacía conjuros con sus "trofeos". Cortó a rebanadas la cabeza de un gato con un machete, decapitó a su propio gato y lo troceó. Exactamente lo mismo que hizo con su madre años más tarde.
Edmund Emil Kemper III nació el 18 de diciembre de 1948, en Burbank, California. Creció junto a sus dos hermanas más jóvenes en una familia desestructurada, su madre, Clarnell, y padre, Ed, lucharon constantemente por la relación hasta que se separaron. Una vez que Ed y sus dos hermanas alcanzadas la pubertad comenzaron a crecer dramáticamente, su madre Clarnell lo desplazó a un dormitorio del sótano, temiendo que él pudiera molestar a sus hermanas, todo ello después de que Ed exhibiera una gama de comportamientos extraños, incluyendo la desmembración de dos gatos de la familia y su juego con el ”gas" con su hermana, su madre le llevó a vivir con su padre pero pronto volvería junto a su madre quien le envió a vivir con sus abuelos paternales en una granja alejada de California en 1965, cuando él cumplió 15 años.
Allí, desgraciadamente se aburría (teniendo un índice de inteligencia de 120). En 1963, a sus 13 años echó a su abuela porque había insistido que él le ayudara con el quehacer doméstico de acompañar a su abuelo a los campos, y la apuñaló en varias ocasiones, después también echó a su abuelo.
Durante el interrogatorio de la policía alegaba que le era curioso cómo se sentía para echar a su abuela. Ed fue diagnosticado "del disturbio del rasgo de la personalidad, tipo pasivo-agresivo", y confiado al hospital mental del estado para el criminal insano. Durante este tiempo, le realizaron docenas de pruebas mentales en las cuales todas las realizó bien, posiblemente porque podía descubrir las respuestas que el personal de la salud mental encontraba apropiadas.
Más tarde, se descubrió que él había memorizado 28 pruebas y las respuestas correctas. Abandonó el hospital en 1969 a petición de los psiquiatras por su buen estado de salud mental por lo que se le custodió de nuevo a su madre que ahora trabajaba como secretaria en la universidad de California en Santa Cruz. Por aquel entonces Ed mediría 2 metros y pesaba unos 150 kilos.
Kemper seguía siendo virgen, sin embargo, sus fantasías asesinas no habían disminuido sino que se fueron intensificando. Kemper comenzó a trabajar para el departamento de la carretera del estado en 1971 pero en febrero de 1971, sufrió un accidente de moto y le concedieron 15.000 dólares por los daños ya que el molde que le colocaron en el brazo le incapacitaba trabajar, ahora dispondría de tiempo libre. Después de una discusión con su madre en 1972 -un estresor del precrimen que precipitaba acciones asesinas-, Kemper salió en busca de una víctima y pronto encontró a dos estudiantes de la universidad que hacían autostop. Ed señalando el arma a las muchachas les dijo que iba a violarlas.
Evidentemente, las mujeres creyeron que no les iban a matar y no se resistieron. Después de matar a la primera muchacha, apuñaló a la segunda hasta la muerte. Cogió los dos cuerpos y los metió en el coche, los llevó hasta su apartamento, y allí las decapitó y les cortó las manos. En el apartamento, se limpió pero habían rastros de sangre en su molde; más tarde, la cubriría con el pulimento blanco del zapato hasta pudiera convencer a sus doctores para que le hicieran un molde nuevo.
De noche, sacó toda la ropa de los cuerpos muertos. La mañana siguiente, descargó y enterró los cuerpos en varios lugares, las cabezas, los torsos y las manos en diferentes lugares. La ropa de las víctimas las dejó en barrancos alejados de las montañas de Santa Cruz. Divulgaron las desapariciones pero no fueron encontradas las mujeres en varios meses. En agosto, se descubrió la cabeza separada de una muchacha, se confirmó su identidad pero ninguna pista de cómo había muerto.
Poco después vio a muchacha asiática, quince años, estudiante del ballet clásico, y la secuestró. En dicho secuestro la muchacha se puso histérica pero cuando sacó el arma prestada de un amigo, ella se calló, y la mantuvo dócil diciéndole que tenía problemas y deseaba hablar con ella sobre ellos, parando el coche en Santa Cruz, él la sofocó hasta que ella estuvo inconsciente, la violó, entonces la estranguló hasta la muerte con su propia bufanda. Con su cuerpo en el coche, Kemper entonces decidido para ir a visitar a su madre; era extraño que él charlase con ella mientras que tenía una muchacha muerta en el coche.
Más tarde, en su apartamento, Kemper puso el cuerpo en su cama y volvió a abusar de ella. Por la mañana, pasó varias horas desmembrando el cuerpo meticulosamente, limpiando los líquidos. Enterró las manos en un condado, el torso en otro, y mantuvo la cabeza y el tronco en su coche. La cabeza todavía estaba en el tronco cuando él fue a visitar a uno de los psiquiatras designado en su seguimiento Ambos siquiatras que lo examinaron en septiembre 1972 concluyeron que había progresado excelentemente durante el tiempo en el hospital por lo que su expediente judicial del asesinato de sus abuelos se cerró.
Con la entrada del Año Nuevo el impulso de matar volvió a acecharle, devolvió las armas que le había prestado sus amigos y buscó su propia arma ahora que sus expedientes estaban sellados. En esa misma tarde, a plena luz del día, tomó otra autostopista, una muchacha joven obesa. Él le dijo que quería hablar, y ella parecía comprensiva. No obstante, él la mató con una sola bala de su nueva arma, la condujo al hogar de su madre y ella no estaba allí, así que Kemper cogió el cuerpo del coche y lo escondió en su armario del dormitorio. Después de que su madre se fuera al trabajo el día siguiente, él la desmembró. La parte de la razón de separar la cabeza era quitar la bala así no habría ninguna evidencia balística para relacionarlo con el crimen. Lanzó las piezas del cuerpo sobre un acantilado alejado en el mar. Algunas de ellas fueron encontradas a los pocos días. La cabeza la enterró bajo la ventana de su madre. Por aquel tiempo la gente estaba muy asustada por las matanzas de muchachas jóvenes en el área, y las fuerzas de la seguridad estaban en alarma.
En menos de un mes, en febrero de 1973, y después de que una discusión con su madre, Kemper fuera del campus, secuestró a dos mujeres jóvenes. Para Ed, éste era un momento de triunfo. Estos cuerpos, también los condujo audazmente cuando su madre estaba cerca, excitado por la posibilidad que ella pudiera descubrir lo que hacía. Las decapitó en el capó del coche, se sentó, y tomó las cabezas. Las llevó a la casa, así podría mirarlas en su dormitorio. La masturbación sería una parte de este horroroso ritual. Por la mañana volvió a dejar las cabezas en el coche y mantuvo todas las piezas en el coche hasta el día siguiente, salió con el coche a casa de unos amigos, donde iba a cenar. Por la tarde, descargó las partes de los cuerpos en varios lugares, tomando la precaución en esta ocasión de quitar las balas de las cabezas.

jueves, 10 de julio de 2008

Dennis Rader BTK

El 26 de febrero de 2005 fue detenido uno de los asesinos en serie más buscados de la historia de Estados Unidos. Ese mismo día se hizo pública su identidad, Dennis Rader, conocido con el nombre de BTK por sus siglas en inglés (Bind them, Torture them, Kill them).
Rader nación en 1945 y participó en la guerra de Vietnam con el ejército del aire. Trabajó en un supermercado y en servicios de seguridad, se cree que pudo haber conocido a varias de sus víctimas debido a estos trabajos.
Dennis Rader estaba casado y tenía dos hijos, fue a la Universidad Estatal de Wichita donde se graduó como funcionario de justicia. En su tiempo libre estaba muy involucrado en su iglesia y lideraba un grupo de Cub Scouts. La gente dice de él que era una persona que pasaba desapercibida, que nunca se sabía nada de él, se cree que es por esta razón por la que pudo pasar tanto tiempo sin ser detenido.
Fue el mismo Rader el que decidió reabrir la investigación por los asesitatos, ya que en 2004 envió una carta al periódico Wichita Eagle en la que el autor afirmaba que había cometido otro asesinato en 1986. Antes de esta carta se pensaba que su última víctima había sido Nancy Fox, asesinada en 1977.
Rader tenía un gran afán de notoriedad, después de su primer crimen dejó una carta en la universidad, en este escrito es donde él se autobautiza con el nombre de BTK.
En su confesión afirma que se dedicaba a pasear con su coche para "fichar" a sus víctimas, a las que él denominaba "proyectos". Antes de cometer el asesinato de su víctima, Rader la seguía durante un tiempo, miraba su correspondencia para saber cómo se llamaba, la vigilaba y así lo podía descubrir todo sobre esa persona para, según él, sentirse más comodo con ella antes de matarla.
Sus primeras víctimas fueron cuatro miembros de una misma familia, la Otero. Según el asesino primero había estado fantaseando con la madre y la hija de la familia, para un buen día decidir cortar la línea de teléfono y entrar por la puerta trasera del domicilio. Según entró les apuntó con una pistola y les dijo que estaba en busca y captura, que solo estaba allí para comer algo y huir con su coche. Los ató de pies y manos y ahí comenzó el turno del padre, a quien le colocó una bolsa de plástico en la cabeza y se la dejó atada con una cuerda para que se asfixiara.
La segunda víctima fue la madre a la que estranguló y después fue a por la niña, a quien mató del mismo modo que a su madre. Cuando parecía que todo había acabado se dio cuenta de que el matrimonio seguía con vida, así que volvió a estrangular a la mujer con una cuerda y ató sendas bolsas a las cabezas del padre y del hijo. Cuando concluyó con las "mejoras" vio que la niña seguía viva, así que la subió al primer piso donde la ahorcó.
Su segunda víctima fue su esposa, a quien tuvo que acuchillar después de otro intento fallido por estrangularla. La siguiente víctima se llamaba Shirley Vian, según el asesino a ésta no la había seleccionado previamente, en realidad iba a por otra chica pero no estaba en casa esa noche. Cuando Shirley le abrió la puerta la apuntó con una pistola y la ató, después encerró a los hijos en el cuarto de baño. La asesinó colocándole una bolsa de plástico en la cabeza y estrangulándola a continuación.
A Nancy Fox le cortó el hilo telefónico y esperó escondido en su casa hasta que ella llegó. A Nancy la esposó, luego él se desnudó, se puso encima de ella, la asfixió con un cinturón y para rematar la faena se masturbó.
A la octava víctima después de asesinarla la introdujo en el maletero de su coche, la llevó a una iglesia luterana, donde le hizo fotos con una cámara instantánea, la volvió a meter en el coche y la abandonó en un lugar escondido. A la siguiente la asesinó con una media de nylon después de haberse peleado, cuando ella consiguió deshacerse de los nudos de las cuerdas. Con su última víctima también se llevó el cadáver en el maletero para dejarlo debajo de un puente.

miércoles, 9 de julio de 2008

Paul Bernardo y Karla Homolka

Paul Bernardo y Karla Homolka se casaron en 1990, eran una pareja bien parecida, con muchos amigos, familias que los adoraban y toda una vida de cuento de hadas. Karla amaba tanto a Paul que se dice que habría hecho cualquier cosa por él, cualquier cosa que él le pidiera.
Todo comenzó de manera muy simple, Karla no era virgen al llegar al matrimonio, lo cual no le gustó mucho a Paul, así que decidió que la mejor opción para compensarlo era que le dejase desvirgar a su joven hermanita, Tammy, de tan solo 15 años, y por supuesto grabarlo todo como uno de esos bonitos acontecimientos familiares.
Como no podía ser de otra manera en una relación tan familiar, Karla y Paul pasaron las navidades en casa de los padres de ella, con sus dos hermanas. Paul grababa a la familia y las decoraciones navideñas que había por toda la casa. Durante toda la velada Paul le ofrecía a Tammy bebídas cargadas del sedante que previamente habían preparado. Karla trabajaba en una clínica veterinaria por lo que tenía conocimientos sobre sedantes y como administrarlos.
Cuando todos se fueron a la cama Paul y Karla siguieron poniendo en práctica el plan anteriormente trazado. Paul grababa a Tammy mientras la violaba y Karla a su vez sujetaba un trapo con sedante sobre la boca y nariz de su hermana. De repente Tammy se levanto con ganas de vomitar pero Karla estaba muy bien instruida y sabía que hacer en cada momento, la sujetó por la garganta y la acabó estrangulando.
Karla no fue capaz de restablecer a su hermana, así que la vistieron y llamaron a una ambulancia con la excusa de que se había ahogado con su propio vómito.
Paul necesitaba constantemente estimulantes sexuales y su mujer tenía miedo de no poder dárselos y que el la abandonara. Sabía lo que Paul quería, jovencitas vírgenes, por lo que optó por conseguirle una como regalo de bodas.
La siguiente víctima se llamaba Jane, también de 15, Karla la invitó a cenar en su casa y le preparó cóckteles hasta que Jane se durmió. Cuando Paul llegó se encontró con un bonito regalo encima de la cama. Karla había colocado a Jane en la cama y la había desnudado por completo. Volvieron a grabar toda la escena, por suerte esta vez la joven no se despertó y no tuvo que ver como la violaban analmente.
Paul tenía ya experiencia previa en violaciones y asesinatos. En 1991 una chica le sorprendió mientras intentaba robar matrículas para su negocio de contrabando. Paul la amenazó con un cuchillo y la metió en el coche, después la llevó a su casa, mientras Karla dormía. Grabó con la cámara el cuerpo desnudo de la joven, que tan solo tenía 14 años. Karla se despertó y se encontró con la escena, Paul le daba órdenes sobre como hacerle el amor a la joven y Karla obedecía. Cuando esto acabó Paul violó analmente a la chica, quien murió mientras la sodomizaban.
En 1992 secuestraron a una nueva chica, la joven se mostró siempre cooperante con la pareja, pensando que así la dejarían ir, pero cada vez que ella accedía a realizar actos humillantes, Paul se volvía peor y peor. Por supuesto e igual que a las otras chicas, a esta también la grabaron y asesinaron sin piedad.
Durante ese mismo año Paul no dejaba de abusar física y sexualmente de Karla, pero ella era incapaz de dejarlo. Cuando los padres de ella se enteraron de la situación de su hija la convencieron para que se fuese a casa de un amigo de su hermana, que era policía. En esos momentos la policía empezó a intensificar sus investigaciones sobre Paul por lo que interrogaron a Karla. Ella, creyendo que la policía ya lo sabía todo, confesó.
Finalmente arrestaron a Paul por el asesinato y violación de las dos jóvenes. En su casa se encontraron descripciones sobre los actos y videos donde se veía a Karla en un trío con otras dos mujeres. Después de mucho buscar también se encontraron los vídeos de las violaciones, que eran tan duros que durante el juicio solo se dejó que la sala lo escuchase, mientras que los abogados y el juez lo veían.