
El diámetro de un asteroide puede variar de muchos kilómetros a unos pocos metros o incluso menos. Los tres más grandes, Ceres, Pallas y Vesta, tienen alrededor de 785, 610 y 540 kilómetros de largo, respectivamente. Gaspra, un asteroide irregular de 20 kilómetros de largo, fue el primero en ser fotografiado de cerca, por la sonda espacial Galileo en 1991, a una distancia de 1600 kilómetros. Sin embargo, las sondas Viking 1 y 2 fotografiaron, en 1977, a las dos pequeñas lunas de Marte, las cuales probablemente son asteroides capturados por el campo gravitacional del planeta.
Se cree que los asteroides son remanentes del sistema solar primitivo que nunca alcanzaron la masa necesaria para ser considerados planetas. Las colisiones entre estos objetos parecen haber sido numerosas en aquellos primeros tiempos; la mayoría de los asteroides conocidos en la actualidad son probablemente fragmentos de otros más grandes, teniendo en cuenta su forma irregular. Si bien algunos de los localizados en el sistema solar interior podrían ser cometas muertos, la mayoría posee la composición química hallada comúnmente en los meteoritos caídos a nuestro planeta. Otra teoría sugiere que son restos de un planeta que explotó, ¿acaso debido a una civilización avanzada tecnológicamente que se destruyó a sí misma?
Las colisiones de asteroides de gran tamaño con la Tierra son consideradas la causa de extinciones en masa como la de los dinosaurios, además del advenimiento de una era glacial hace 2.3 millones de años. Se ha expresado cierto interés en el planeamiento de sistemas que eviten futuros encuentros catastróficos de nuestro planeta con otros asteroides. Las posibilidades son escasas, pero los científicos dicen que ya pasó y puede volver a pasar. Los astrónomos han descubierto que un asteroide se acerca y podría pasar muy cerca de la órbita de terrestre, con peligro de colisión. El asteroide tendría una fuerza más grande que la bomba atómica más moderna y la fecha en que podría colacionar con nuestro planeta sería hacia el año 2028. Las consecuencias de una colisión con un asteroide van desde un simple cráter con destrucción en la zona de impacto hasta la extinción de la vida en el planeta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario