lunes, 28 de febrero de 2011

La Dama Blanca del Castillo de Trécesson

¿Conocéis el Castillo de Trécesson, situado en el Bosque Broceliande de la Bretaña?… Es el típico castillo rodeado por un lago, a las afueras de la conocida como Selva Oscura. Un castillo lleno de leyendas y misterio, con su foso y su puente levadizo, y una enorme puerta que encierra el misterioso asesinato sin resolver de la Dama Blanca.
Era una oscura noche de otoño de 1750 y un cazador furtivo se había acercado en busca de sus presas hasta el bosque del castillo. Agazapado entre la espesura vio de repente la figura de un carro tirado por un grupo de caballos negros y seguido de varios sirvientes y una escolta. Un grupo silencioso de antorchas le seguía a distancia.
La procesión se detuvo a pocos metros de donde se encontraba escondido el cazador, y un grupo de criados comenzó a cavar una especie de pozo. Dos caballeros surgieron del carro arrastrando a una mujer joven, vestida ricamente con sedas blancas, y un tocado de flores sobre su pecho. Parecía una novia preparada para dirigirse al altar.
Sin embargo, tenía el pelo revuelto y sus ojos estaban llenos de lágrimas. La palidez de sus mejillas y su rostro implorante dejaba ver que se encontraba aterrorizada. Los dos caballeros la arrastraron hacia la fosa que se estaba cavando. Ella se aferraba a las rodillas de sus verdugos pidiendo clemencia. Todo el mundo permanecía en silencio implacable.
Los miembros de la procesión eran su propia familia. Sus hermanos le declararon que ya no era un miembro de su familia, y que debía pagar por el oprobio y resignarse a la muerte. A una señal de los dos caballeros, los criados dejaron de cavar y agarraron a la joven para lanzarla al hoyo. La chica cayó en él y rápidamente se pusieron a echar tierra sobre él, ante los gritos agónicos de la joven.
La tumba fue tapada y la chica enterrada viva. El grupo volvió hacia el castillo tan silenciosamente como habían surgido, regresando a la oscuridad de la noche.
El cazador, aterrado por lo que había visto, corrió hacia su casa para contarle todo a su mujer. Esta le recriminó su cobardía, y le rogó que volviera al lugar para desenterrar a la joven. Sin embargo, el cazador le dijo que temía que en ese momento fueran descubiertos y se les pudiera acusar de un asesinato que no habían cometido.
Decidieron acercarse hasta el castillo para comentarle el caso al Señor de Trécesson. Al ser recibidos el cazador y su mujer contaron el caso e indicaron el lugar exacto donde se hallaba la joven. Fueron hasta allí, comenzaron a cavar y descubrieron el rostro horrorizado con los ojos completamente abiertos e inertes de la Dama Blanca.
A partir de ahí se intentó buscar con denuedo a los causantes del crimen, o al menos la identidad de aquella joven y el porqué de su asesinato.
Hoy en día el vestido blanco de la novia y su ramo de flores reposan en el altar de la capilla del castillo. Nunca se ha sabido el nombre de aquella joven, ni su historia ni el porqué de su asesinato. Nunca se pudo encontrar ni rastro de sus familiares, por lo que es un misterio que vivirá para siempre.
El Castillo de Trécesson se halla junto al Bosque de Paimpont, antiguamente la Selva Oscura, junto a la ciudad de Compeneac, en la Bretaña francesa.

viernes, 25 de febrero de 2011

Cnossos: Los misterios de la civilizacion minoica

Centro de la civilización minoica de Creta, entre los años 2000 y 1450 a.C., Cnossos es el lugar donde según la leyenda estuvo el legendario laberinto del Minotauro.
Los conocimientos que tenemos de esta civilización minoica son escasos porque aún no se han podido descifrar los escritos que dejaron aquellos habitantes de Creta. Solamente se puede suponer que llegaron procedentes de Asia Menor hacia el año 7.000 a.C.
Pero los enigmas de esta civilización no se quedan en su origen, sino que alcanzan a diversos aspectos de su sociedad. Así, sabemos que se trataba de una sociedad que vivió en torno a enormes palacios, bellísimos y de una riqueza extraordinaria, desde los que se administraba el gobierno de la ciudad. Sin embargo, estas ciudades que tantas riquezas acumulaban, no estaban fortificadas. ¿Por qué? De todos éstos enormes palacios, el de Cnossos es el más conocido por encerrar entre sus paredes la leyenda del laberinto del Minotauro, y la historia de cómo Teseo lo derrotó gracias al hilo de Ariadna.
El palacio de Cnossos era un complejo que se disponía alrededor de un gran patio central. En el ala oriental estaban los aposentos, mientras que los almacenes en los que se acumulaban las riquezas se situaban en el ala contraria. En ese mismo lado se encontraban, además, los salones oficiales y la sala donde se celebraban las ceremonias públicas.
Este gran palacio fue construido sobre la ladera de la colina donde vivió el rey Minos. Y aquí es donde comienza la segunda incógnita, pues al no poder descifrar los textos, ni tan siquiera puede saberse cuál fue su auténtico nombre. Es en referencia al legendario rey Minos, cuando Arthur Evans acuñó el término de civilización minoica.
Un nuevo misterio surge con muchas de las pinturas que se han encontrado en los yacimientos arqueológicos y que revelan unas prácticas, cuando menos, intrigantes, como es el caso de saltar el toro. Podían ser prácticas directamente entroncadas con la religión minoica en la que se idolatraban a las divinidades femeninas. Entre las pinturas y restos cerámicos encontrados, había referencias a animales, flores y frutas. Esto revelaba su amor a la Naturaleza. Pero junto a estos dibujos, también se encontraron en los sótanos restos de niños cortados con cuchillos. Se ha pensado tanto en sacrificios humanos, como en asesinatos, como en actos de canibalismo.
Y, por último, el mayor misterio reside en la desaparición de esta civilización, bien por desastres naturales, por alguna invasión o bien por una crisis interna.
La tesis más apoyada es la del terremoto, según la cual, Creta, un lugar propicio para este tipo de desastres naturales, había sufrido ya varios de ellos poco antes de la desaparición de esta civilización. El definitivo fue el 1450 a.C. cuando se produjo la erupción volcánica de la Isla de Tera, producto de uno de esos terremotos. Cnossos quedó cubierto de cenizas, como ocurrió con Pompeya, y los restos de la erupción llegaron incluso hasta Creta. Sin embargo, se ha deducido que la población tuvo tiempo de escapar y que aprovechando su debilidad fue Micenas, un gigante belicoso cercano quien terminó con ellos.

jueves, 24 de febrero de 2011

Thot: El dios de la sabiduría

"El de Dyehut", "El de Dyehut", nomo XV del Bajo Egipto. Dios local y creador en Hermópolis. Era un dios lunar medidor del tiempo, puesto por Ra en el cielo para dejar una luz tras su retirada; sus diferentes fases ofrecen a los hombres una medida inmediata del tiempo, por lo que Thot era el que medía el tiempo de los cielos; fue el que estableció el primer calendario y por eso se le dio su nombre al primer mes. Fue también el que consiguió los cinco días epagómenos que permitieron el nacimiento de Osiris, Seth, Horus el Mayor, Isis y Neftis; asimismo, asimismo, el calendario lunar es el que se empleaba para marcar los acontecimientos religiosos. Recibió el nombre de "Regulador de las crecidas de las aguas" y el de "Toro de las estrellas" por representar los poderes mentales de Ra; en la Baja Epoca Thot fue llamado "Atón de plata", como sol de la noche. Bajo la advocación de "Señor del Tiempo" era el que se encargaba de anotar, con la ayuda de Seshat, los años de reinado de cada faraón en las hojas de una persea, el árbol sagrado de Heliópolis.

Es un dios que tiene capacidad para dirigir a los demás, sean cuales sean sus rangos; es el auténtico primer ministro, el dios de la sabiduría que exhorta al soberano a actuar o le empuja a tomar una decisión; procura que las decisiones del demiurgo sean cumplidas, funcionando así como mensajero; transcribe dichas decisiones convirtiéndolas en ordenanzas; vigila la distribución equitativa de los impuestos y la legitimidad de los títulos de propiedad; se encarga también de convocar asambleas de dioses cuando la importancia del asunto a tratar lo requiere.
También fue el inventor de la escritura; patrón de los escribas, de las artes y de las ciencias, del juego del senet. Como dios de la escritura, era el inventor de todas las palabras, del lenguaje articulado; se decía que codificó las ceremonias que transforman a los muertos en espíritus, y sólo los sacerdotes podían tener acceso a este conocimiento. Regía la Casa de la Vida en Hermópolis. Era el arquitecto que conocía bien los trazados y trayectorias de todas las cosas; señor de los inventores y de la sabiduría, también estaba relacionado con la música como inventor de la lira.

En Menfis, según la teoría de la creación, se le considera como la lengua de Ptah, cuyo poder propaga la vida a través del mundo. Su poder sobre las palabras le hacía estar al corriente de las fórmulas mágicas y enseñaba las fórmulas capaces de liberar del mal a los que quería conservar con vida.. Con su palabra ayudó a revivir al desmembrado Osiris; hizo de juez en la disputa entre Horus y Seth, curando luego las heridas que se habían infligido mutuamente, por lo que lleva el epíteto de "El que separa a los combatientes"; fue por curar con su saliva el ojo dañado de Horus, identificado con la luna, por lo que recibió el control sobre este satélite; fue también quien repuso los genitales a Seth. En la síntesis osiriaca es un fiel partidario de Horus e Isis, ayudando a ésta en el embarazo, nacimiento y posterior cuidado de su hijo. Sin embargo no siempre hace buen uso de su saber, no faltándole duplicidad y mala fe; puede llegar al engaño y la falsificación; él se asegura de repartir las ofrendas entre los suyos, manipula el curso de los astros y roba a los dioses una parte de lo que les corresponde.Según el Canon Real de Turín sucedió a Horus cuando este abandonó su reinado.

Acompañó a Onuris y convenció a la diosa Tefnut para que volviera de Nubia. Ayudante de Maat en el ejercicio de la justicia era el que anotaba el resultado del pesaje del corazón en la balanza del juicio y enumeraba los cargos ante los jueces.

En Hermópolis se creó a sí mismo. En una estela menfita se le hace emanación de Ptah. En los Textos de las Pirámides es considerado como hermano de Osiris y conspirador junto con Seth. Según el papiro Chester Beatty, nació del cráneo de Seth. En un texto de Esna nació del corazón del creador en un momento de amargura. Se le atribuyó como hermana y compañera la diosa Seshat, identificada con Nehemetauey, en Hermópolis Magna, y a Nehemetauey en Bahu, capital del nomo XV del Bajo Egipto.
En Hermópolis se le representaba en forma de babuino, tomada de Hedy-ur, o generalmente de ibis, o con cabeza de estos animales y con la luna creciente y el disco sobre su cabeza; en las manos llevaba los instrumentos de escriba.

Frecuentemente forma pareja con Horus de Letópolis. Se le adoraba en la ciudad de Hermópolis (Hnmw, la de los ocho, la de la Ogdóada ) en donde era dios principal desde tiempos muy remotos, aunque probablemente era originario del Delta. En Egipto era conocido como Dyehuty o "Semsu", el grande e incluso el "dos veces grande" y los griegos lo identificaron con Hermes, añadiéndole el apelativo de Trimegisto ("Tres veces muy grande"); muy cerca de Hermópolis, en Tuna el-Guebel, se encuentra la necrópolis de los babuinos y de los ibis. También se le adoró en Hermópolis Parva. Tuvo además culto en Serabit el-Jadim, especialmente en el Reino Nuevo, y en Nejeb tenía una capilla de tiempos de Ramsés II. Sus fiestas se celebraba con higos y miel y sus adoradores se saludaban con la frase "dulce es la verdad"; los días de celebración era los días 1 y 19 del mes de Thot, de Thot, primer mes de la estación de Ajet. Su nombre lo llevaron los Faraones llamados Thutmes ("Nacido del dios Thot").

miércoles, 23 de febrero de 2011

Seth: El señor del mal y las tinieblas

Dios que en su origen es más brutal que maligno; los dramas que provoca se deben a su fuerza anormal, a su excesiva energía, más que a su mala intención; luego fue objeto de una interpretación hostil; todos los escritos osiriacos lo consideran como un criminal. Originario de Ombos (Nubt), pudo suplantar a un dios más antiguo, llamado Ash, señor del desierto occidental. Identificado con el desierto y el trueno, gobierna las nubes tormentosas y desencadena las borrascas del viento sur; las connotaciones negativas de Seth se refieren a la sequía, la esterilidad, la violencia, el hambre y el mar; los gusanos salían de la tierra a causa de su aliento. Recibió el desierto como herencia de Geb pero, envidioso de su hermano, que había recibido la tierra fértil de Egipto, asesinó a Osiris y lo cortó en pedazos; la lucha entre Osiris y Seth era la lucha de la tierra fértil contra el desierto y la lucha del bien con el mal. Venerado por unos, odiado por otros conoció épocas gloriosas y otras en las que su nombre estaba prohibido y sus estatuas eran destruidas. Es el señor del mal y las tinieblas, de la no-luz, de todo aquello que representa el mal, la sequía y como tal es el dios del desierto que por una parte protege a las caravanas que se adentran en sus dominios pero que también provoca las tormentas que hacen que esas mismas caravanas se extravien. En este doble papel de protector-destructor de las tierras áridas Seth era venerado porque su estado de ánimo dirigía el futuro de todos aquellos que cruzaban sus dominios.

En un principio fue patrón de los metales (según Manetón al hierro se le llamaba "huesos de Seth") y el protector del Bajo Egipto. En la época anterior a la unificación de la monarquía se enfrentaron los partidarios de Seth, "Señor del Bajo Egipto", y los de Horus, protector del Alto Egipto; esta era una lucha por la herencia de Osiris, que terminó con el destierro de Seth al desierto. Su reino se supone que estaba en el cielo septentrional y su morada era una de las estrellas que forman la Osa Mayor, desde donde ejercía su maligna influencia para pervertir los designios benéficos de Osiris, que vivía en Orión, y de Isis, cuyo hogar era Sotis. Es el dios de la moción descendente del sol en el hemisferio inferior, en dirección hacia el sur; por esta razón representa el calor destructivo del verano; y cuando los días comienzan a disminuir, a partir del solsticio de verano, se dice que es él quien roba la luz del sol, por lo que es tenido como maligno. Sin embargo Seth no fue considerado totalmente malo; los faraones ramésidas promovieron su imagen como dios guerrero que protegía la barca de Ra por la noche, ya que este dios le había apoyado en su lucha contra Horus, evitando que Apofis hundiera la barca. Acompañado de Horus participa en las ceremonias de investidura del Rey como señores del Alto y Bajo Egipto. Fue también el dios nacional durante la dominación hicsa, convirtiéndole en marido de sus diosas Astarté y Anath; adoptado por el rey hicso Apofis como único dios, con el nombre de Sutej, le levantó un templo junto a su casa, en Avaris, y los funcionarios del rey le llevaban guirnaldas de flores; su versión de Seth tenía un carácter más asiático y llevaba un tocado parecido al del Baal semítico; era adorado como dios de las tormentas y patrón de la guerra. Con Sethy I se vuelve al Seth Nubti (el Seth de Ombos, su lugar original en el Alto Egipto).

En el Reino Nuevo se le consideró un dios benévolo, patrón de las armas, de la guerra y patrón de la producción de los oasis; Seth fue entonces popular porque, debido a su papel como señor de la confusión, podía sembrar la discordia entre los enemigos de Egipto. Era hijo de Nut y Geb, en la Eneada heliopolitana, y esposo-hermano de Neftis. Según algunas tradiciones es padre de Anubis. El auge del culto a Osiris trasnforma a Seth en la personificación de la maldad y su nacimiento se adapta a esta función. Según el mito de OsirisSeth ya representraba la maldad incluso en el vientre de su madre y por eso nació desgarrando el costado Nut. En otros textos aparece como esposo de Neith y padre de Sobek. Simbolizado por un animal no identificado, mezcla de oso hormiguero, asno, perro o algún animal extinguido, de orejas rectangulares erguidas, con el hocico curvado hacia abajo y una larga cola hendida (Loret lo identifica con el lebrel del Cáucaso); tenía los ojos y el pelo rojos, como el desierto. Bajo el reinado de Sahura (V Dinastía) se convierte en humano con cabeza de animal; un taparrrabo rodea sus caderas; lleva una amplia peluca y el cetro uas. Sus animales sagrados eran el cerdo, el asno, el orix, el cocodrilo, el hipopótamo, la serpiente y el pez, bajo cuyo aspecto puede también aparecer; en general, se consideraban animales suyos cualquiera que fuera pescado en las aguas o cazado en el desierto, así como los de pelo o piel roja o parda. En la ciudad de Antaeópolis estuvo fusionado con Nemty, considerándo a éste una manifestación de Seth. Fue asimilado a Tifón por los griegos. Su centro originario de culto estaba en Ombos, por lo que se le llamaba "el ombita". Luego tuvo santuarios en Avaris, Abydos y Pi-Ramsés. Tres soberanos adoptaron su nombre en tiempos del Reino Nuevo: Sethy I, Sethy II y Sethnajt.

A pesar de que algunos faraones llevaron su nombre y en ciertas épocas gozó de culto, el pueblo nunca estuvó a su favor y a partir de la XXII dinastía se extendió la animadversión hacia él. En su tratado "De Isis et Osiride", Plutarco afirma que los sacerdotes egipcios tenían gran aversión al mar y a la sal la denominaban espuma de Seth.

martes, 22 de febrero de 2011

Shu: La personificación del aire atmosférico y la luz

Antiguo dios del aire, hijo de Atum, nacido junto con su hermana Tefnut, de la saliva o la masturbación de su padre o bien de su unión con Iusaas y posteriormente de la unión de Atum con su propia sombra. Sus huesos se identifican con las nubes, que servían de escala al rey para subir a los cielos. Era originario de Leontópolis. Es un dios de la luz. También es la personificación de los rayos que llegan de los ojos de Ra, el calor ardiente del sol al mediodía y en el apogeo del verano y la sequedad del aire; también era el ba del dios Jnum. Es la personificación del frio viento del Norte, y el principio vital de todo ser viviente. Se consideraba que era el que posibilitaba al difunto su ascensión al cielo. Como señor del aire, es la atmósfera que separa la tierra del cielo, cielo, es el espacio vacío que existe entre el cielo (Nut) y la Tierra (Geb), el aire y la luz que da lugar a la existencia de vida y su ocupación eterna era mantener separados el cielo (Nut) y la tierra (Geb) para que el caos no se apoderara del universo; aunque según Plutarco lo hizo por orden de Ra. El resultado es que gracias a la creación de ese espacio intermedio entre el cielo (Nut) y la tierra (Geb) se podía difundir la luz solar, garantizando así a su padre (Atum-Ra) un espacio diferenciado que le permite volver a él cada día. Es príncipe de una parte del Mundo Inferior conocida por Anrut-f. Participaba en el Tribunal del Juicio y dirigía a unos seres agresivos que buscaban al difunto para eliminarlo. Conocía las artes del envenenamiento. Es esposo de Tefnut, con quien compartía el alma como hermano gemelo, hijo de Atum-Ra y padre de Geb y Nut en la Eneada heliopolitana. La conexión con Atum-Ra convierte a Shu en "El hijo de Ra" y, como tal, hermano del faraón.

Aparece como un hombre con una pluma de avestruz en la cabeza; en una mano lleva un cetro o el anj; o como hombre con una rodilla en tierra, sosteniendo el cielo con sus manos; los cuatro pilares que sostienen el cielo en los cuatro puntos cardinales fueron llamados "pilares de Shu". Puede aparecer surgiendo por detrás de la tierra, llevando el disco solar sobre su cabeza y con las manos sujetando las bases del disco. A veces aparece en forma de león, una de sus manifestaciones sagradas. En la representación del mito aparece separando a sus hijos Nut y Geb. En el periodo romano Shu fue asociado a Ra. En Tinis se identificó con Onuris y los griegos lo hicieron con Agatodemon. Sus centros de culto están en Heliópolis, Dendera, Dendera, Edfú y Menfis. Dendera fue llamada "Hinu-en Shunefer"; EdfúEdfú de Shu"; y Menfis llevó el nombre de "Palacio de Shu".

Según las teorías de Heliópolis Shu sucedió a Re en el trono, y posteriormente abdicó en favor de su hijo Geb. Según una leyenda durante el reinado de Shu, la serpiente Apofis instigó contra él, tras lo que abandonó la tierra para ascender al cielo y dejó el gobierno en manos de Geb.