viernes, 2 de octubre de 2009

Segunda centuria de Nostradamus

I
Hacia Aquitania por las Islas Británicas
De entre ellas mismas grandes incusiones:
Lluvias, heladas harán tierras inicuas,
Puerton Selín fuerte hará invasiones.
II
Las testa azul hará las testa blanca
Tanto mal como Francia ha hecho bien:
Muerto en la antena, gran ahorcado baja la rama,
Cuando presas de los suyos el Rey dirá cuánto.
III
Por el calor solar bajo el mar
Del Negroponto los peces medio cocidos,
Los habitantes los comerán,
Cuando Roda y Genner carezcan de pan.
IV
Desde Mónaco hasta Sicilia,
Toda la playa se convierta en desolada,
No habrá barrio, ciudad ni villa,
Que por los Bárbaros pillada sea y robada.
V
Que en pez, hierro y carta encerrados
Fuera saldrá, quién después hará la guerra,
Tendrá por mar su flota bien remada,
Apareciendo cerca de la Latina tierra.
VI
Cerca de las puertas y dentro de dos ciudades
Habrá dos axotes como nunca vio nada igual,
Hambre, dentro la peste, por el hierro fuera arrojados,
Pedir socorro al gran Dios inmortal.
VII
Entre varios a las islas deportados
Un ser nacido con dos dientes en la garganta:
Muriendo de hambre los árboles perdidos,
Para ellos nuevo Rey, nuevo edicto les forja.
VIII
Templos sagrados a la primera forma Romana,
Rechazarán los profundos fundamentos,
Tomando sus leyes primeras y humanas,
Persiguiendo, no totalmente, a los santos de los cultos.
IX
Nueve años el reino magro en paz estará,
Luego estallará sed tan sanguinaria.
Por él gran pueblo sin fe ni ley morirá.
Matado por otro mucho más clemente.
X
Antes de mucho tiempo todo quedará arreglado
Esperamos un siglo bien siniestro:
Es estado de máscaras y de solitarios bien cambiado:
Pocos encontrarán que en us filas quieran estar.
XI
El próximo hijo del mayor llegará a estar,
Tan elevado hasta el reino de los fuertes:
Su áspero gloria cada uno temerá.
Pero sus hijos del reino echados fuera.
XII
Ojos cerrados, abiertos de antigua fantasía,
El hábito de los solitarios será reducido a la nada:
El gran monarca castigará su frenesí,
Arrebatar de los templos el tesoro antes que nada.
XIII
El cuerpo sin alma no está ya en sacrificio,
Día de la muerte cambiado en natividad:
El espíritu divino hará al alma felíz,
Viendo el verbo en su eternidad.
XIV
En Tours, Gien, en guardia estarán ojos penetrantes,
Descubrirán de lejos la gran serena:
Ella y su séquito al puerto estarán entrando.
Combate, empujad, potencia soberana.
XV
Un poco antes monarca asesinado
Cástor, Pólux en nave, astro de crines:
El erario público por tierra y mar vaciado,
Pisa, Asti, Ferrara, Turín tierra prohibida.
XVI
Nápoles, Palermo, Sicilia, Siracusa.
Nuevos tiranos, fulgurantes fuegos celestes:
Fuerza de Londres, Gante, Bruselas y Susa,
Gran hecatombe, triunfo hará fiestas.
XVII
El campo del templo de la virgen vestal.
No alejado de Eze y montes Pirineos:
El gran conducto está escondido en la maleza,
Norte lanzados ríos y viñas injertadas.
XVIII
Nueva y lluvia súbita, impetuoso.
Impedirá súbitamente a los dos ejércitos:
Piedra, cielos, fuegos hacer la mar pedregosa,
La muerte de siete tiera y mares súbitamente.
XIX
Recién llegados a lugar construido sin defensa,
Ocupar la plaza hasta entonces inhabitable:
Prados, casas, campos, ciudades tomar a placer
Hambre, peste, guerra, extensión grande laborable.
XX
Hermanos y hermanas en diversos sitios cautivos,
Se encontrarán pasando delante del monarca:
Contemplar sus ramificaciones interpretadas,
Desagradable ver mentón, frente, naríz, las marcas.
XXI
El embajador enviado por birremes,
A medio camino por desconocidos repelido:
De refuerzo vendrán cautro trirremes,
Cuerdas y cadenas en Negroponto cargados.
XXII
El campo Ascop de Europa partirá
Acercándose cerca de la Isla sumergida:
De Arton ejército falange doblegará,
Ombligo del mundo la más grande voz subrogada.
XXIII
Palacios, pájaros, por pájaro perseguido,
Pronto tras el Príncipe advenido:
Cuantas veces fuera del río enemigo expulsado,
Fuera sostenido vuelo de pájaro capturado.
XXIV
Bestias feroces de hambre ríos tragar,
La mayor parte del campo contra Hister estará,
En jaula de hierro el grande hará llevar,
Cuando nada el hijo de Germano observará.
XXV
La guardia extranjera traicionará fortaleza.
Esperanza y sombra de más elevado matrimonio:
Guardia engañada caída en la presa.
Loira, Saona, Ródano, Gar a muerte ultraje.
XXVI
Por el favor que la ciudad hará
Al grande que pronto perderá campo de batalla
Huida las filas Pablo Tesino verterá,
Sangre, fuegos muertos ahogados a golpe de hacha.
XXVII
El divino verbo será desde el cielo golpeado,
Quien no podrá avanzar más adelante:
Volviendo a encerrar el secreto sellado,
Quien irá por encima y por delante.
XXVIII
El penúltimo con el apellido del profeta.
Tomará a Diana por su día y descanso:
Lejos vagará por frenética testa.
Y librando un gran pueblo de impuestos.
XXIX
El Oriental saldrá de sus sede.
Pasar los montes Apeninos para ver la Galia:
Traspasará el cielo, las aguas y nieve.
Y uno a uno golpeará con su contribución.
XXX
Uno a quien los dioses de Aníbal infernales,
Harán renacer, terror de los humanos:
Nunca más horror pudieron contar las jornadas,
Que sucedido venga por Babel a los Romanos.
XXXI
En Campania el Cassilino hará tanto,
Que no se verá que de aguas los campos cubiertos:
Ante el paso de la lluvia de largo tiempo,
Fuera de los árboles nada se verá de verde.
XXXII
Leche, sin ranas escurrirá en Dalmacia,
Conflicto dado, peste cerca de Baleens
Grande será el gemido por toda Eslovenia,
Entonces nacerá monstruo cerca y dentro de Ravena.
XXXIII
Por el torrente que desciende de Verona,
Por entonces que en Pau guiará su entrada:
Un gran naufragio y no menos en el Garona,
Cuando los de Gennes marcharen a su encuentro.
XXXIV
La ira insensata de combate furioso,
Hará en mesa por hermanos el hierro brillar:
Separar, herido, curioso.
El fiero duelo hará en Francia daño.
XXXV
En dos mansiones de noche el fuego prenderá,
Muchos dentro asfixiados y quemados:
Cerca de dos ríos pero sólo uno llegará:
Sol Arq y Caper todos serán muertos.
XXXVI
Del gran Profeta las cartas serán tomadas,
Entre las manos del tirano quedarán,
Defraudar a su rey serán su meta.
Pero su rapiña bien pronto le preocupará.
XXXVII
De este gran número que se le enviará.
Para socorrer al fuerte asediado,
Peste y hambre todo devorarán.
Fuera de los setenta que serán salvados.
XXXVIII
De condenados será hecho gran número.
Cuando los Monarcas se hayan reconciliado:
Pero uno de ellos estará tan contrario,
Que apenas juntos estarán unidos.
XXXIX
Un año antes del conflicto Itálico,
Germanos, Galos, Españoles en el fuerte,
Buscará el escollo casa de república,
Donde fuera de unos pocos, serán sofocados muertos.
XL
Un poco después sin demasiado intervalo,
Por mar y tierra será hecho gran tumulto,
Mucho más grande será la pugna naval,
Fuegos, animales, que más harán de insulto.
XLI
La gran estrella durante siete días arderá,
Nublado hará dos soles aparecer.
El gran mastín todas las noches aullará.
Cuando el gran pontífice cambiará de terreno.
XLII
Gallo, perros y Gatos de sangre serán ahitos,
Y de la plaga el tirano encontrado muerto,
En la cama de otro, piernas y brazos rotos.
Quien no tenía miedo de morir, muerte cruel.
XLIII
Durante la estrella cabelluda aparente,
Los tres grandes príncipes serán hechos enemigos:
Golpeados por el cielo paz en tierra temblorosa,
Pau, Timbre ondeante, serpiente sobre el borde puesta.
XLIV
El águila empujada en torno de pabellones,
Por otros pájaros de alrededor será perseguida:
Cuando el sonido de címbalos, tubos y campanas
Rendirán el sentido de la dama insensata.
XLV
Demasiado el cielo llora al Andrógino procreado,
Cerca del cielo sanre humana derramada:
Por muerte demasiado tarde gran pueblo recreado,
Tarde y pronto llega la ayuda esperada.
XLVI
Después de gran lucha humana mayor se apresta
El gran motor los siglos renuevan:
Lluvia, sangre, leche, hambre, hierro y peste,
En el cielo luz verde, corriendo larga centella.
XLVII
El enemigo gran anciano duelo muerte por veneno,
Los soberanos por infinito sojuzgados:
Piedras llover, esconder bajo el vellón.
Por muerte artículos en vano son llevados.
XLVIII
El gran ejército que pasará los montes.
Saturno en el Arco girando del pez Marte:
Venenos escondidos bajo cabezas de salmones,
Su jefe colgado en cuerda de izar.
XLIX
Los consejeros del primer monopolio,
Los conquistadores seducidos por Melita:
Rodas, Bizancio para sus exponentes polo.
Tierra necesitarán los perseguidores en la huida.
L
Cuando los Hainault, de Gante y de Bruselas
Vean en Langres el asedio puesto.
Tras sus flancos habrán guerras crueles.
La plaga antigua será peor que el enemigo.
LI
La sangre del justo en Londres será escasa,
Quemados por rayos de veintitrés los seis,
La dama antigua caerá de puesto alto.
De misma secta muchos serán muertos.
LII
En varias noches la tierra temblará,
En la primavera dos esfuerzos seguidos,
Corinto, Efeso en los dos mares nadará.
Guerra abierta por dos valientes de lucha.
LIII
La gran peste de ciudad marítima,
No cesará hasta que la muerte sea vengada
Del juesto sangre tomada por maldita sin crimen.
De la gran dama por ocultación ni ultrajada.
LIV
Por gente extranjera y Romanos lejana
Su gran ciudad tras ellos muy turbada,
Hija sin demasiado diferente dominio,
Tomado el jefe, terror de no haber sido arrasada.
LV
En el conflicto el grande que poco valía
A su último hará cosa maravillosa.
Mientras que Hadriano verá lo que quería,
En el banquete puñal al orgulloso.
LVI
Lo que peste y daga no han sabido definir
Muerte en el pozo cumbre del cielo batida:
El Abate morirá cuando ve arruinar,
Los del naufragio al escollo queriendo asirse.
LVII
Antes del conflicto el grande caerá
El grande ha muerto, muerto demasiado súbitamente.
Nave medio perfecta, la mayor parte nadará,
Tras el río de sangre la tierra teñida.
LVIII
Sin pie ni mano diente agudo y fuerte,
Por multitud al fuerte del puerto y el mayor nacido,
Cerca del puerto desleal transportado,
Selino brilla, pequeño, grande llevado.
LIX
Flota gala por apoyo de gran guardia,
Del gran Neptuno y sus tridentes sólidos.
Ocupaba Provenza por sostener gran banda.
Más Marte Narbona por jabalinas y dardos.
LX
La fe Púnica en Oriente rota.
Gran lud y Ródano, Loira y Tajo cambiarán.
Cuando el mulo el hambre haya repuesto.
Flota derrotada, sangre y cuerpos nadarán.
LXI
Euge, Tamins, Gironda y La Rochelle.
¡Oh sangre Troyana Muerte en el puerto de la flecha!
Tras el río en el fuerte puesta la escala.
Puntas fuego gran matanza bajo la brecha.
LXII
Mabus pronto entonces morirá, llegará.
De gente y bestias una horrible derrota.
Luego de golpe la venganza se verá,
Ciento, mano, sed, hambre, cuando corra el cometa.
LXIII
El Galo a Asón bien poco sojuzgará,
Pau, Marne y Sena harán sus furias a Perme,
Quien el gran muro contra ellos levantará:
El menor en el muro el grande perderá la vida.
LXIV
Secar de hambre, de sed, gente Genovesa,
Esperanza próxima se desvanecerá,
Sobre punto tembloroso será ley Gebenita,
Flota en el gran puerto no podrá fondear.
LXV
El parque inclinado gran calamidad,
Por Hesperia e Insubria hará,
el fuego en nave peste y cautividad.
Mercurio en el Arco Saturno fenecerá.
LXVI
Por grandes peligros el cautivo escapado,
Poco tiempo grande ha cambiado fortuna:
En el palacio el pueblo es atrapado.
Por buen augurio la ciudad asediada.
LXVII
El rubio de naríz ganchuda acometerá.
Por el duelo y echará fuera,
Los exiliados dentro hará volver a poner,
En los lugares marinos acometiendo a los más fuertes.
LXVIII
Del Aquilón los esfuerzos serán grandes,
Sobre el océano estará la puerta abierta:
El reino en Isla será restablecido.
Temblará Londres por vela descubierta.
LXIX
El rey Galo por la Céltica diestra,
Viendo discordia de la gran Monarquía.
Sobre las tres partes hará florecer su cetro,
Contra la capa de la gran Jerarquía.
LXX
El dardo del cielo se extenderá,
Muertos hablando de gran ejecución,
La piedra en el árbol la valiente gente rendida,
Ruido humano monstruo purga expiación.
LXXI
Los exiliados en Sicilia llegarán,
Para librar del hambre a la gente extranjera,
Al romper el día los Celtas le fallarán
La vida permanece a razón Rey se rinde.
LXXII
Ejército Céltico en Italia vejada,
De todas partes conflictos y gran pérdida,
Romanos huídos ¡Oh Galia golpeada!
Cerca del Tesino Rubicón pugna incierta.
LXXIII
En el lago Fucino de Benac la orilla,
Príncipe de Leman en el puerto del Orguión,
Nacido de tres brazos predice bélica imagen,
Por tres coronas al gran Endimión.
LXXIV
De Sens, de Autun llegarán hasta el Ródano,
Para pasar hacia los montes Pirineos,
La gente salir de la marca de Ancona
Por tierra y mar seguirá en grandes oleadas.
LXXV
La voz oída del insólito pájaro,
Sobre el cañón del respiral suelo,
Tan alta se elevará del grano la tarifa.
Que el hombre del hombre será antropófago.
LXXVI
Rayo de Borgoña será caso portentoso,
Que por lo que sea no podría ser,
De su senado sacro hecho vergonzoso.
Hará saber a los enemigos el asunto.
LXXVII
Por arcos fuegos, pez y por fuegos rechazados,
Gritos aullidos en la medianoche oídos:
Dentro se han metido por las murallas rotas,
Por canículas los traidores huídos.
LXXVIII
El gran Neptuno de la profundidad del mar.
De gente Púnica y sangre Gala mezclada:
Las Islas a sangre para el tardió remar.
Más le dañará que el oculto mal guardado.
LXXIX
La barba crespa y negra por ingenio.
Sojuzgará a la gente cruel y fiera:
El gran Chirén sacará a los lejos,
Todos los cautivos por Selín bandera.
LXXX
Tras el conflicto del dañado la elocuencia,
Por poco tiempo se trama falso descanso:
No se admite los grandes a la entrega,
Los enemigos son vueltos a propósito.
LXXXI
A través de fuego desde el cielo la ciudad casi quemada:
El Urn amenaza Deucalion nuevamente:
Sardinia molestada por los Púnicos,
Después de que Libra deje su Phaethon.
LXXXII
A través de hambre, la presa hará el lobo prisionero,
El agresor estará en extremo dolor.
El heredero teniendo la última antes de él.
El grande no escapará en el medio de la muchedumbre.
LXXXIII
El gran comercio de la gran Lyons cambiado,
La otra parte se vuelca a la ruina
Presa a los soldados barren afuera por pillaje:
A través de la montaña Jura y Suevia llovizna.
LXXXIV
Entre Campania, Siena, Florencia, Toscana,
Seis meses nueve dias sin una gota de lluvia:
La extraña lengua en tierra Dálmata,
Va a invadir, devastar toda la zona.
LXXXV
La vieja barba llena bajo la severa estatua
Hecha en Lyon sobre el Águila Celta:
El pequeño persevera muy lejos:
Ruido de armas en el cielo: Mar de Liguria rojo.
LXXXVI
Ruina para la flota cerca del Mar Adriático:
La tierra tiembla, se conmociona sobre el aire puesto en tierra:
Egipto tiembra Mahometanos incrementan,
El Heraldo se rinde para llorar.
LXXXVII
Después vendrá de remotos confines,
Príncipe Germano, sobre trono dorado:
La esclavitud y aguas reencontradas,
La dama sirve, su tiempo ya no es adorado.
LXXXVIII
El circuito del gran hecho ruinoso,
El hombre séptimo del quinto será:
De un tercio más grande el extranjero belicoso,
Mouton, Lutecia, Aix no garantizará.
LXXXIX
Un día se dividirán los dos grandes dueños,
Su gran poder aumentará:
La tierra nueva estará en sus elevadas garras,
Para el sanguinario el número está contado.
XC
Por vida y muerte cambiado el reino de Hungría,
La ley será más áspera que generosa:
Su gran ciudad de aullidos, quejas y gritos,
Cástor y Pólux enemigos en la lid.
XCI
Sol saliendo un gran fuego lejos se verá,
Ruido y claridad yendo hacia Aquilón,
En el círculo muerte y gritos oirán,
Por espada fuego, hambre, la muerte los espera.
XCII
Fuego color de oro del cielo en tierra visto,
Golpeado del alto nacido, hecho caso maravilloso:
Gran asesinato humano: presa del gran sobrino,
Muertos de espectáculos escapado el orgulloso.
XCIII
Muy cerca del Tiber junto a la Libitina,
Un poco antes de la gran inundación:
El jefe de la nave preso, puesto en la sentina,
Castillo, palacio en conflagración.
XCIV
Gran Pau, gran mal para Galos recibirá,
Vano terror en marítimo Lyon:
Pueblo infinito por el mar pasará.
Sin escapar un cuarto de millón.
XCV
Los lugares poblados serán inhabitables.
Para los campos habrá gran división:
Reinos dados a prudentes incapaces.
Entonces grandes hermanos muerte y disensión.
XCVI
Antorcha ardiendo en el cielo será vista de noche,
Cerca del final y del principio del Ródano,
Hambre, espada, tarde el socorro llegado.
El Persa vuelve a invadir Macedonia.
XCVII
Romano Pontífice guárdate de acercate.
De la ciudad que dos ríos bañan,
Tu sangre irá cerca de allí a ser esculpida,
Tu y los tuyos cuando florezca la rosa.
XCVIII
Quien de sangre rocía el rostro,
De la víctima próxima sacrificio,
Temiendo en Leo, augurios por presagio,
Pero llevado a muerte por la prometida.
XCIX
Terror Romano que interpretó augurio.
Por gente Gala mucho será vejado:
Pero nación Celta remerá la hora.
Boreas, ejército demasiado lejos lo habrá empujado.
C
Dentro de las islas tan horrible tumulto.
Bien pronto no habrá más que bélica lucha.
Tan grande será de los predadores el insulto,
Que se vendrá a alinear en la gran liga.

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